{"id":1313,"date":"2012-02-06T22:11:03","date_gmt":"2012-02-06T22:11:03","guid":{"rendered":"http:\/\/127.0.0.1:4001\/wordpress\/la-revoluciin-esta-de-vuelta-alexei-gusev-2011\/"},"modified":"2022-03-11T14:20:08","modified_gmt":"2022-03-11T14:20:08","slug":"la-revoluciin-esta-de-vuelta-alexei-gusev-2011","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/global-labour.info\/es\/2012\/02\/06\/la-revoluciin-esta-de-vuelta-alexei-gusev-2011\/","title":{"rendered":"La revoluci\u00edn est\u00e1 de vuelta (Alexei Gusev, 2011)"},"content":{"rendered":"<p>La naturaleza y las perspectivas de la ola de protestas sociales en Rusia.<\/p>\n<p><em>\u201cCada generaci\u00f3n necesita una nueva revoluci\u00f3n\u201d Thomas Jefferson<\/em>.<br \/>\n<em>\u201cLo m\u00e1s peligroso es crear un sistema de revoluciones permanentes\u201d Vladimir Putin<\/em>.<\/p>\n<p><!--more-->Las manifestaciones del 10 y 24 de diciembre de 2011 en Mosc\u00fa, en las que participaron decenas de miles de personas han demostrado claramente que el per\u00edodo de pasividad social en Rusia ha sido superado: la era de Putin llega a su fin. La \u00faltima vez que manifestaciones de esta magnitud tuvieron lugar en Mosc\u00fa fue en 1990-1991, en el apogeo de la ola democr\u00e1tica dirigida contra la dominaci\u00f3n del PCUS. Despu\u00e9s de aquellas acciones, el sistema de partido-estado de la URSS se rompi\u00f3. Quienes participaron en aquellas movilizaciones, hace veinte a\u00f1os, sent\u00edan el mismo ambiente que se siente ahora: la revoluci\u00f3n est\u00e1 en el aire.<\/p>\n<p>La ola de protestas ha desacreditado un mito clave del putinismo bajo un pretendido consenso duradero entre el pueblo y las autoridades de Rusia. Result\u00f3 que no era un pu\u00f1ado de &#8220;marginales&#8221; quienes protestaban, eran masas muy activas de gente com\u00fan que no quer\u00eda perder sus derechos civiles y pol\u00edticos a favor de la \u201cestabilidad&#8221; de Putin.<\/p>\n<p>Muchos se sorprendieron con este despertar c\u00edvico tras diez a\u00f1os de hibernaci\u00f3n social, pero, de hecho, era inevitable. El margen de seguridad del r\u00e9gimen que se instaur\u00f3 en Rusia en la frontera de dos siglos, ha venido reduci\u00e9ndose desde el principio.<\/p>\n<p><strong>El bonapartismo de Putin<\/strong><br \/>\nEl surgimiento del r\u00e9gimen autoritario de Putin fue una consecuencia l\u00f3gica de los procesos socio-econ\u00f3micos y pol\u00edticos que hab\u00edan tenido lugar en Rusia desde principios de los a\u00f1os 90 del siglo XX. El Crash del sistema de partido-estado y la formaci\u00f3n de estados-naci\u00f3n sobre las ruinas del imperio sovi\u00e9tico fue el triunfo de una revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa. Pero sus tareas (la democratizaci\u00f3n radical del sistema pol\u00edtico y la expropiaci\u00f3n de la clase dirigente; la burocracia) solo han sido realizadas parcialmente. Las fuerzas pol\u00edticas representantes del partido \u201creformador\u201d de la antigua burocracia han recuperado la iniciativa, lo que ha reducido dr\u00e1sticamente el alcance de las transformaciones. En lugar de crear un sistema pol\u00edtico totalmente nuevo en Rusia, mediante la convocatoria a una Asamblea Constituyente; se ha formado una mezcolanza entre las viejas instituciones sovi\u00e9ticas y las estructuras autoritarias presidenciales. En 1993 estas \u00faltimas fueron las que se impusieron, lo que condujo a la instauraci\u00f3n de una rep\u00fablica &#8220;hiperpresidencialista&#8221;. C\u00f3mo las bases del antiguo r\u00e9gimen no hab\u00edan sido destruidas y las nuevas autoridades nacieron como resultado de los trapicheos entre los grupos dirigentes, los supervivientes de la antigua Nomenklatura han terminado ocupando los puestos claves de la \u00e9lite pol\u00edtica post-sovi\u00e9tica. As\u00ed, el per\u00edodo de 1992-1999 result\u00f3 una especie de Termidor de la tercera revoluci\u00f3n rusa.<\/p>\n<p>Como muestra la experiencia hist\u00f3rica de las revoluciones, despu\u00e9s de Termidor viene el bonapartismo. Al completar el proceso de privatizaciones a finales de los a\u00f1os 90, la clase dominante quer\u00eda un sistema estable de &#8220;orden&#8221; que ha asegurado el mantenimiento (&#8220;la conservaci\u00f3n&#8221;) del statu quo. Por lo tanto ya no son necesarios los elementos liberales del r\u00e9gimen que permitieron a los grupos de \u00e9lite reforzar sus intereses, enfocados a acentuar la competencia, durante la \u00e9poca de las privatizaciones. De ah\u00ed la fuerte demanda de conservadurismo encarnada en la figura de Putin, \u00e1rbitro supremo y garante de un &#8220;nuevo orden&#8221;. Putin se convirti\u00f3 en un verdadero centro de poder; las elecciones a los \u00f3rganos dirigentes liquidadas de facto, el sistema de partidos sustituido por el simulacro de presentarse como candidato al Kremlin, los medios de comunicaci\u00f3n convertidos en m\u00e1quinas de propaganda, etc. Todo era bueno para las masas de funcionarios, altos directivos y nuevos ricos, miembros d\u00f3ciles de &#8220;Rusia Unida&#8221;, como costo a pagar por la &#8220;estabilidad&#8221;. Esta situaci\u00f3n es muy parecida a la que Karl Marx hab\u00eda descrito en su art\u00edculo sobre el bonapartismo franc\u00e9s del siglo XIX: &#8220;La burgues\u00eda reconoce que su propio inter\u00e9s le demanda evitar los peligros del autogobierno; para restablecer la calma en el pa\u00eds, primero hay que devolver la calma a su parlamento burgu\u00e9s; para preservar su posici\u00f3n social, debe ceder algo de su poder pol\u00edtico. Los burgueses no pueden seguir explotando a las otras clases y disfrutar tranquilamente de la propiedad, la familia, la religi\u00f3n y el orden, a no ser que su clase est\u00e9 condenada a la nada; igual que las otras clases. Para salvar su cartera, la burgues\u00eda debe necesariamente perder su corona; y la espada que la debe proteger es tambi\u00e9n, inevitablemente, una espada de Damocles que pende sobre su cabeza.&#8221;<\/p>\n<p>Mientras que la mayor\u00eda de la clase dominante hab\u00eda apoyado la instauraci\u00f3n de un r\u00e9gimen bonapartista, la poblaci\u00f3n rusa se manten\u00eda m\u00e1s bien indiferente. No llegaban a diez mil personas las que se manifestaron por la libertad de expresi\u00f3n en Mosc\u00fa, a principios de la d\u00e9cada del 2000, y muchas menos en contra de la segunda guerra de Chechenia. Pronto estas manifestaciones cesaron e incluso la explosi\u00f3n de &#8220;la rebeli\u00f3n de los jubilados&#8221;, provocada por la monetizaci\u00f3n, tampoco cambi\u00f3 la situaci\u00f3n. Este adormecimiento se explica principalmente por motivos econ\u00f3micos; el r\u00e9gimen de Putin se instaur\u00f3 cuando la econom\u00eda estaba atravesando un per\u00edodo relativamente estable. Ni que decir tiene que las autoridades han justificado astutamente su pol\u00edtica, pero en realidad este fen\u00f3meno se debe a varias razones objetivas. En primer lugar, ha quedado completada la transformaci\u00f3n estructural de la econom\u00eda rusa; por lo que ha finalizado la grav\u00edsima recesi\u00f3n de la transici\u00f3n de 1992-1999. En segundo lugar comenzaron a incrementarse fuertemente los precios de los hidrocarburos y los principales productos de exportaci\u00f3n. En tercer lugar, la crisis financiera de 1998 condujo a un fuerte aumento de las importaciones en detrimento de los productos rusos. Durante los a\u00f1os 90 del pasado siglo, con sus crisis, d\u00e9ficits presupuestarios, inflaci\u00f3n galopante, retrasos en el pago de los salarios y las pensiones; los gangsters suspiraban de placer. En la mentalidad de las masas, la mejora de la situaci\u00f3n socio-econ\u00f3mica parec\u00eda olvidar, por el momento, el recorte de derechos civiles y pol\u00edticos.<\/p>\n<p>Sin embargo la fuerza de los hechos sostiene que a los per\u00edodos de reacci\u00f3n suceden siempre los empujes sociales y pol\u00edticos. Y la buena coyuntura econ\u00f3mica lo favorece; cuanto menos se tiene que ocupar la gente por su supervivencia cotidiana, m\u00e1s se ensancha su horizonte, m\u00e1s preparados se sienten para la militancia consciente. Adem\u00e1s, el aumento de los bienes p\u00fablicos impone la cuesti\u00f3n de su reparto: \u00bfqui\u00e9n se beneficia fundamentalmente de esta estabilidad econ\u00f3mica? Como muestra la historia de los movimientos populares, desde los levantamientos en Rusia a principios del siglo XX hasta la reciente &#8220;primavera \u00e1rabe&#8221;, detr\u00e1s de la fachada de un bienestar exterior de los reg\u00edmenes autoritarios puede acumularse un potencial explosivo de contestaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>&#8220;Ni los de abajo quieren ni los de arriba pueden m\u00e1s&#8221;<\/strong><br \/>\nPutin tuvo la culpa de creer que los altos precios del petr\u00f3leo le permitir\u00edan pagar la lealtad de las masas. Aunque en el a\u00f1o de crisis de 2008 el precio del petr\u00f3leo era el doble de alto que en 2000, a partir de ese momento, seg\u00fan los sondeos, las autoridades siempre han perdido terreno. Y la raz\u00f3n no s\u00f3lo es el estancamiento de la renta real de la poblaci\u00f3n. Lo m\u00e1s importante es el sentimiento de injusticia del sistema actual; donde unos (la minor\u00eda) gozan de todos los beneficios y otros (la gran mayor\u00eda) s\u00f3lo pueden acceder a las migajas del pastel. Igual que a finales de los a\u00f1os 80 \/principios de los 90, cuando la aspiraci\u00f3n a la justicia social se convirti\u00f3, del mismo modo, en un factor importante de conciencia.<\/p>\n<p>Efectivamente, desde la instauraci\u00f3n de &#8220;El orden de Putin&#8221; las desigualdades sociales en Rusia no han dejado de crecer. Las catorce personas m\u00e1s ricas concentran en sus manos el 26 % del PIB. Bajo la cobertura de los medios de comunicaci\u00f3n masiva de &#8220;la lucha contra los oligarcas&#8221;, los grandes recursos materiales han sido recuperados por el clan de emprendedores y Siloviki (1) aliados de Putin. Al mismo tiempo la diferencia entre los m\u00e1s ricos y los m\u00e1s pobres aument\u00f3 el 20 %; casi se ha multiplicado por 17. La pobreza relativa de la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n rusa se agrav\u00f3 a pesar de alg\u00fan crecimiento de la renta en la primera mitad de los a\u00f1os 2000.<\/p>\n<p>&#8220;El fortalecimiento del Estado&#8221;, seg\u00fan Putin, se hizo de modo que sin ning\u00fan control desde abajo, la burocracia comenz\u00f3 a llenarse los bolsillos y los de sus &#8220;amigos&#8221; empresarios. Y era as\u00ed a todos los niveles del sistema estatal; desde el presidente hasta los distritos municipales. Como el riesgo sobre la propia suerte de un funcionario no depende de los electores, sino de su lealtad a la jerarqu\u00eda, tanto m\u00e1s resulta imposible criticar a las autoridades en los medios de comunicaci\u00f3n sometidos a la misma burocracia. El resultado l\u00f3gico es una verdadera explosi\u00f3n de corrupci\u00f3n; seg\u00fan Transparency International Rusia cay\u00f3 del puesto 82 al 143 en su nivel de corrupci\u00f3n, comparable a Nigeria y a Uganda. Por lo tanto es completamente l\u00f3gico que el partido dirigente sea apodado &#8220;el partido de los estafadores y de los ladrones&#8221;.<\/p>\n<p>Pero la no satisfacci\u00f3n de las espectativas socioecon\u00f3micas de la poblaci\u00f3n bajo el r\u00e9gimen de Putin, tan s\u00f3lo consigui\u00f3 empujar un proceso objetivo de formaci\u00f3n de la conciencia ciudadana.<br \/>\nLa transformaci\u00f3n de los sujetos en ciudadanos es el resultado inminente de la modernizaci\u00f3n social debida, a su vez, a las leyes inmutables del desarrollo econ\u00f3mico. La sociedad industrial madura; en lo referente al uso de las tecnolog\u00edas m\u00e1s desarrolladas (particularmente de la informaci\u00f3n y de la comunicaci\u00f3n), as\u00ed como con un grado elevado de cultura urbana y educaci\u00f3n, es naturalmente incompatible con reg\u00edmenes autoritarios y totalitarios. La figura emblem\u00e1tica de esta sociedad es un trabajador cualificado cuya actividad cotidiana demanda una cierta autonom\u00eda y capacidades anal\u00edticas; y a quien tampoco se le puede cortar el acceso a la informaci\u00f3n en red, ni aislarlo de otra gente. Tal persona est\u00e1 desentrenada pol\u00edticamente por la cultura autoritaria y el lavado de cerebro. Sinti\u00e9ndose individuo (\u00e9l o ella), naturalmente aspira a la libertad de su vida privada y p\u00fablica y adem\u00e1s demanda participar en la vida pol\u00edtica (&#8220;la crisis de participaci\u00f3n&#8221; seg\u00fan los polit\u00f3logos). El sistema, que en nada depende de dicho individuo, no le conviene (&#8220;la crisis de legitimidad&#8221;). Si el poder le niega derechos pol\u00edticos elementales, incluso el del sufragio; la protesta, tarde o temprano, ser\u00e1 inevitable. Es por esta raz\u00f3n que los reg\u00edmenes &#8220;comunistas&#8221; se derrumbaron, as\u00ed como las dictaduras de Bielorrusia y (a la larga) de China, est\u00e1n condenadas al fracaso. Y es tambi\u00e9n por esta raz\u00f3n que el putinismo en Rusia s\u00f3lo puede ser un fen\u00f3meno pasajero, incluso si la coyuntura econ\u00f3mica fuera m\u00e1s favorable que en el momento actual. Los acontencimentos de diciembre de 2011 muestran bien a las claras que su tiempo se les pasa, si no es que ya ha pasado. El s\u00edntoma cl\u00e1sico de una situaci\u00f3n prerrevolucionaria se anuncia: &#8220;los de abajo no queremos seguir viviendo como antes&#8221;.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 hay de otro de los s\u00edntomas de esta situaci\u00f3n, una crisis por arriba? Mediante el apoyo a la instauraci\u00f3n del r\u00e9gimen bonapartista de Putin, la burgues\u00eda rusa ha ganado mucho. Y ciertamente no s\u00f3lo la posibilidad de disfrutar tranquilamente de sus riquezas. Fue en defensa de sus intereses que la Duma de Estado (el parlamento ruso), d\u00f3cil al presidente y transformada en m\u00e1quina de votar; adopt\u00f3 nuevas leyes fiscales, laborales, sobre los bienes inmuebles etc. Sin embargo, con el paso del tiempo, el mundo de los negocios en Rusia comenz\u00f3 a inquietarse por la existencia de una &#8220;Espada de Damocles&#8221; encima de sus cabezas que, a ejemplo de Khodorkovski, amenazaba con caer en cualquier momento sobre todo hombre de negocios que hubiera perdido el favor de la burocracia central o local. Adem\u00e1s, los siloviki comenzaron a transferir, con demasiado celo, recursos a manos del grupo militar-industrial de la burocracia dirigente; lo que caus\u00f3 el descontento de los jefes de las ramas &#8220;pekinesas&#8221;, especialmente en el sector de la energ\u00eda. Tampoco la pol\u00edtica exterior de Putin-Medvedev correspond\u00eda a los intereses de los accionistas de &#8220;Gazprom&#8221;; por ejemplo, oblig\u00e1ndoles a pagar la cuenta de las medidas orientadas a &#8220;restaurar la gran potencia rusa&#8221;, como la intervenci\u00f3n militar en Georgia.<br \/>\nLos s\u00edntomas de discrepancia en la clase dirigente debieron expresarse al m\u00e1s alto nivel. Lo cual ocurri\u00f3 en noviembre de 2011 cuando el Ministro de Hacienda Koudrine se posicion\u00f3 contra el presupuesto antisocial 2012-2014. El hecho inesperado de que &#8220;el primer liberal del sistema&#8221; no se mostrara indiferente a las necesidades de salud y educaci\u00f3n, una vez m\u00e1s derribadas al ser v\u00edctimas de los gastos militares; expresa en realidad la indignaci\u00f3n de una parte del mundo de los negocios contra la influencia econ\u00f3mica del complejo militar-industrial.<\/p>\n<p>Pero el s\u00edntoma principal de la crisis del modelo administrativo actual, fue la incapacidad de la burocracia putiniana de llevar a cabo un fraude electoral imperceptible durante las elecciones parlamentarias. Las t\u00e9cnicas que hab\u00edan marcado las elecciones de 2007 y 2008 encallaron esta vez. Frente a un fracaso sin parang\u00f3n del r\u00e9gimen, se reanimaron y se pusieron en movimiento ciertos elementos de los simulacros de estructuras pol\u00edticas que hab\u00edan desempe\u00f1ado, hasta hac\u00eda poco, el papel de una &#8220;oposici\u00f3n domesticada&#8221;. Las tentativas de algunos representantes de &#8220;Rusia Justa&#8221; de mostrarse independientes (las marionetas rebeldes contra el marionetista debilitado) significaban la decadencia del sistema putiniano. Finalmente, el mismo Medvedev; el alter ego del &#8220;l\u00edder nacional&#8221;, tuvo que admitir que &#8220;el viejo modelo pol\u00edtico se hab\u00eda agotado&#8221; y prometi\u00f3 algunas reformas de fachada.<br \/>\nEn tales condiciones, &#8220;los de arriba ya no pueden gobernar como antes&#8221;. Lo que, seg\u00fan Tocqueville y Lenin, anuncia la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDe la crisis a la revolucion?<\/strong><br \/>\nLas revoluciones estallan cuando la sociedad siente la necesidad de las transformaciones radicales y las reformas no bastan. Estas \u00faltimas son posibles en la medida que corresponden a los intereses de la \u00e9lite en el poder, al menos de su parte m\u00e1s importante. Con la ayuda de las reformas, los grupos dirigentes procuran modernizar el sistema existente y mantener el poder al precio de algunas concesiones. Pero lo que la sociedad rusa exige del r\u00e9gimen bonapartista; las elecciones justas y libres, es una concesi\u00f3n incompatible con la existencia misma de este r\u00e9gimen. El peque\u00f1o grupo alrededor del &#8220;l\u00edder nacional&#8221;, que ha concentrado todo el poder en sus manos, le comprende bien; es por eso que la v\u00eda de las reformas le resulta imposible. El r\u00e9gimen solo puede transformarse por la v\u00eda revolucionaria.<\/p>\n<p>Sin embargo la situaci\u00f3n prerrevolucionaria no es la revoluci\u00f3n. Para que su potencial sea una realidad, hace falta que varios factores se combinen.<\/p>\n<p>El \u00e9xito de la revoluci\u00f3n depende ante todo de la elecci\u00f3n de los medios de lucha. Las manifestaciones de masas son buenas para demostrar y consolidar las fuerzas, pero, como tales, no se encuentran en situaci\u00f3n de hacer capitular a las autoridades. El gobierno puede tolerar durante mucho tiempo concentraciones parecidas e incluso m\u00e1s numerosas.<\/p>\n<p>Tal como la experiencia hist\u00f3rica demuestra, el medio m\u00e1s eficaz es una huelga pol\u00edtica. Significa que los que protestan se hallan en situaci\u00f3n no s\u00f3lo de hablar, sino tambi\u00e9n de actuar; de ejercer una influencia sobre la econom\u00eda, sobre el funcionamiento de los \u00f3rganos del Estado y, si es necesario, de paralizarlos. La lucha por la democracia puede unir a capas sociales muy diferentes en una frente antigubernamental. As\u00ed, en octubre de 1905, durante la primera revoluci\u00f3n rusa, en la huelga general pol\u00edtica participaron no s\u00f3lo los obreros, tambi\u00e9n otros trabajadores, hasta los empleados del Senado y los actores de teatro; tal empuje masivo hizo recular al r\u00e9gimen zarista. Ninguna revoluci\u00f3n democr\u00e1tica triunfante de los siglos XX-XXI ha tenido lugar sin huelgas pol\u00edticas. Pero en el curso de los \u00faltimos acontecimientos en Rusia esta palabra clave de huelga todav\u00eda no ha sido pronunciada, no se ha convertido en la orden que hay que dar. Probablemente los iniciadores de las acciones, en una gran parte espont\u00e1neas, consideren que este procedimiento puede ser demasiado radical y no encontrar\u00eda apoyo de las masas; la falta de experiencia en huelgas y la extrema debilidad del movimiento sindical independiente as\u00ed lo atestiguan. Puede que para actualizar el llamamiento a la huelga, haga falta un agravamiento del conflicto social y un desarrollo del movimiento de contestaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando se trata de una revoluci\u00f3n, la cuesti\u00f3n de la violencia se impone. La propaganda gubernamental intenta presentar esta idea, persuadiendo a la poblaci\u00f3n que la revoluci\u00f3n significa siempre ruina, sangre y muerte. Pero en realidad los movimientos democr\u00e1ticos de masas son hostiles a la violencia y jam\u00e1s son los primeros en utilizarla; al contrario, la mayor\u00eda de las veces la inician los reg\u00edmenes autoritarios que quieren mantenerse en el poder cueste lo que cueste. La violencia es el \u00faltimo recurso de estos reg\u00edmenes, que la usan cuando otros medios de lucha contra el movimiento social se han agotado. Es por eso que una condici\u00f3n importante para el \u00e9xito de la revoluci\u00f3n sea una escisi\u00f3n en el seno de las fuerzas del orden cuando una parte de su personal se niegue a reprimir a quienes protestan. Si esta apuesta es real o muy probable, las autoridades vacilar\u00e1n mucho en recurrir a la violencia; lo que aumentar\u00e1 las posibilidades del triunfo suave y apacible de la revoluci\u00f3n. Fue \u00e9sta una de las causas importantes del \u00e9xito de las revoluciones rusas, en febrero de 1917 y en agosto de 1991, lo mismo que las revoluciones &#8220;de terciopelo&#8221; en Europa del Este y las &#8220;revoluciones multicolores&#8221; en la ex-URSS. En este momento es dif\u00edcil decir cu\u00e1l ser\u00eda la actitud de la polic\u00eda rusa, CRS, etc., frente a la orden de suprimir por la fuerza los levantamientos populares. De un lado, seg\u00fan el sondeo del sindicato de polic\u00edas, solamente el 7 % de estos \u00faltimos consideran a los manifestantes como &#8220;extremistas&#8221; y \u201cagentes enemigos&#8221;. Del otro, nada prueba de modo expl\u00edcito que ante una situaci\u00f3n cr\u00edtica; el personal de las fuerzas del orden est\u00e9 dispuesto a defender los derechos humanos y escoja la causa popular.<br \/>\nLa tercera condici\u00f3n importante para el \u00e9xito de las revoluciones democr\u00e1ticas, es la crisis de la \u00e9lite dirigente que tiende a agravarse hasta el punto de provocar una escisi\u00f3n en esta \u00faltima. As\u00ed ocurri\u00f3 cuando los diputados y los generales influyentes, en febrero de 1917, persuadieron al zar a abdicar; y durante la &#8220;revoluci\u00f3n naranja&#8221;, en Ucrania, cuando los miembros del Tribunal Supremo y un importante n\u00famero de funcionarios se apartaron del r\u00e9gimen. Pero en los casos citados la \u00e9lite dirigente era heterog\u00e9nea, teniendo sus representantes una cierta autonom\u00eda. Y es lo que falta en la Rusia actual; los mecanismos de &#8220;poder vertical&#8221; controlados por Putin est\u00e1n totalmente privados de autonom\u00eda, adem\u00e1s saben bien que el desmontaje del sistema lleva autom\u00e1ticamente a su ca\u00edda. En la provincia (de Mosc\u00fa), solamente podemos esperar vacilaciones de la burocracia local descontenta con la liquidaci\u00f3n del federalismo bajo Putin.<\/p>\n<p>Pero, a pesar de la situaci\u00f3n prerrevolucionaria expl\u00edcita en Rusia, el triunfo de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica, por ahora, no est\u00e1 asegurado del todo. La agon\u00eda del r\u00e9gimen bonapartista podr\u00e1 durar un cierto tiempo. Pero si la revoluci\u00f3n est\u00e1 madura, es inevitable; es s\u00f3lo cuesti\u00f3n de tiempo, tarde o temprano estallar\u00e1.<\/p>\n<p><strong>Y si la revoluci\u00f3n triunfa <\/strong><br \/>\nLos l\u00edmites de esta revoluci\u00f3n, que en este momento solo puede ser pol\u00edtica y democr\u00e1tica, est\u00e1n prescritos por la fuerza de las circunstancias. La sociedad rusa no est\u00e1 dispuesta a ir m\u00e1s lejos, los grupos sociales conscientes de sus propios intereses a\u00fan no est\u00e1n claramente formados en su seno; lo que por otra parte resulta explicable teniendo en cuenta las decenas de a\u00f1os de atomizaci\u00f3n totalitaria, una grave recesi\u00f3n econ\u00f3mica y finalmente el bonapartismo. La sociedad a\u00fan est\u00e1 poco estructurada, por lo que no cabe esperar milagros. La revoluci\u00f3n no resolver\u00e1 de un solo golpe los problemas socioecon\u00f3micos, pero podr\u00e1 crear las condiciones pol\u00edticas e institucionales para su resoluci\u00f3n; al menos las m\u00e1s favorables a la lucha social. La libertad pol\u00edtica y la democracia no son una panacea, pero sin ellas ninguna mejora seria de los intereses de la gran mayor\u00eda de los trabajadores es posible.<br \/>\nSon mayor\u00eda los trabajadores que forman el grueso de participantes en el movimiento de contestaci\u00f3n que comenz\u00f3 en diciembre de 2011. Los estalinistas y ciertos liberales de derecha pretenden hacer creer que era una &#8220;muchedumbre burguesa&#8221; la que estaba en Mosc\u00fa en la calle. Seg\u00fan un sondeo, el 75 % de los participantes en la grandiosa manifestaci\u00f3n del 24 de diciembre eran asalariados y no ocupaban puestos dirigentes y el 68 % ten\u00edan un d\u00e9bil nivel de renta. En cambio, su nivel educativo era bastante elevado: el 83 % eran diplomados universitarios o con M\u00e1ster. La fuerza principal de la lucha por la democracia es el proletariado del siglo XXI, cualificado y de alto nivel intelectual, pero privado del acceso decente a una parte de los bienes p\u00fablicos. La misma capa social que anima los movimientos sociales en toda Europa.<\/p>\n<p>En cuanto a las opiniones pol\u00edticas, la mayor\u00eda relativa (38 %) de los participantes en las manifestaciones se dice dem\u00f3crata y el 31 % simpatiza con los liberales. Por regla general, a tal movimiento, tales l\u00edderes. Son dem\u00f3cratas en el sentido m\u00e1s amplio de la palabra sin un programa social claro o se inclinan hacia posiciones liberales. Lo que la propaganda oficial advierte; &#8220;la revancha comunista&#8221;, no constituir\u00e1 una amenaza para Rusia despu\u00e9s de la ca\u00edda del bonapartismo. No es por casualidad que el partido comunista se haya distanciado de las manifestaciones de masas bautiz\u00e1ndolas de &#8220;peste naranja&#8221;. El PC ha estado siempre apoyando al r\u00e9gimen de Putin, cuya ca\u00edda en lugar de reforzarlo lo debilitar\u00e1. Muchos de los que votaron a los comunistas en las elecciones parlamentarias de 2011, por falta de una alternativa efectiva o protestando contra la influencia de &#8220;Rusia Unida&#8221;, hubieran preferido ciertamente votar a otras fuerzas pol\u00edticas en unas elecciones libres. Un cuarto de los votos ha sido lo m\u00e1ximo que ha obtenido en las \u00faltimas elecciones el mutante pol\u00edtico que ha elegido a Stalin como \u00eddolo. Y qu\u00e9 decir tambi\u00e9n de un clon &#8220;radical&#8221; del PC, &#8220;El Frente de Izquierda&#8221;, que mezcla llamamientos al regreso de la URSS con cierto exotismo pol\u00edtico; como las ideas de Gaddafi.<\/p>\n<p>La amenaza nacionalista panrusa es mucho m\u00e1s grave. &#8220;La d\u00e9cada de Putin&#8221; ha sido testigo de un gran desarrollo de las ideas nacionalistas que se transforman f\u00e1cilmente en nazismo. Y el r\u00e9gimen tiene mucho que ver, al no tener otra ideolog\u00eda que un \u00abestatismo\u00bb te\u00f1ido de nacionalismo. La falta de libertad en la cultura social y pol\u00edtica tambi\u00e9n ha contribuido a la propagaci\u00f3n del matonismo como sustituto ideol\u00f3gico. Los resultados son la expansi\u00f3n de la xenofobia, inseparable del nacionalismo centralista; los pogromos \u00e9tnicos (Kondopoga) (2); el terror nazi en la calle; la violencia de la chusma en la plaza Manejna\u00efa, en el centro de Mosc\u00fa, etc. Las protestas de las masas contra el fraude electoral, suscitaron una actividad febril en el seno de los nacionalistas rusos, que intentaron unirse al movimiento democr\u00e1tico para surfear sobre la ola ascendente. Quieren ser reconocidos por la opini\u00f3n p\u00fablica, fundamentalmente, como una fuerza pol\u00edtica. Pero detr\u00e1s de estos &#8220;nacionalistas dem\u00f3cratas&#8221; se esconden nazis convencidos. Por otra parte, la misma noci\u00f3n de &#8220;nacionalismo democr\u00e1tico&#8221; queda vaciada de sentido; las pretensiones a la superioridad de una &#8220;naci\u00f3n titular&#8221; sobre otras, son profundamente incompatibles con los principios de la democracia.<\/p>\n<p>Es por lo que la adhesi\u00f3n al comit\u00e9 organizador de las manifestaciones de protesta de individuos como Vladimir Tor (Vladlen Kraline) (DNPI), apologista de los asesinos del abogado antifascista Stanislav Markelov y de la joven periodista Anastasia Babourova y aliado a estructuras nazis clandestinas; haya sido una gran equivocaci\u00f3n de los l\u00edderes del movimiento democr\u00e1tico. La participaci\u00f3n de la extrema derecha en las acciones de calle, con sus banderas y sus portavoces en la tribuna, puede tener consecuencias graves; esas fuerzas saldr\u00edan de la marginalidad. Las autoridades han realizado la jugada perfecta. Esperando atraer a nuevos manifestantes del campo de la extrema derecha, los organizadores del movimiento corren el riesgo cierto de desacreditar su causa y restringir adhesiones por la base. Lo que inquieta m\u00e1s es el ascenso de figuras como el \u00abdem\u00f3crata nacionalista\u00bb Alexey Navalny a quien le gustar\u00eda imitar la carrera pol\u00edtica de Jean Marie Le Pen. Este organizador de las &#8220;marchas rusas&#8221; y militante de &#8220;La Uni\u00f3n de Accionistas Minoritarios&#8221; pretende abiertamente &#8220;legitimar el nacionalismo&#8221;. El ejemplo de Alemania de los a\u00f1os 20-30 demuestra a lo que puede llevar un movimiento nacionalista &#8220;de accionistas minoritarios&#8221; enfundado en la bandera de la anticorrupci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo es muy poco probable que el triunfo de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica refuerce a los nacionalistas. Su objetivo social de grupo es ya compartido entre el Partido Liberal Dem\u00f3crata (LDPR) (3) y el PC, lo que les deja poco terreno a los &#8220;nuevos&#8221; nacionalistas. Seg\u00fan los sondeos, el 75 % de la poblaci\u00f3n rusa no aprueba la hostilidad hacia otros grupos \u00e9tnicos. Conscientemente o no, la mayor\u00eda de la gente en Rusia considera que el incremento de la xenofobia ser\u00eda desastrosa para un pa\u00eds multi\u00e9tnico como el suyo. Y los militantes de base del movimiento contestatario expresaron su fuerte rechazo al nacionalismo, silbando a los oradores de extrema derecha en las multitudinarias manifestaciones de Mosc\u00fa. Solamente el 2 % de los manifestantes del 24 de diciembre se solidarizaron con &#8220;un partido de nacionalistas rusos&#8221;. As\u00ed, sin negar el peligro del nacionalismo panruso, forzado es constatar que la acreditada tesis a golpes medi\u00e1ticos (&#8220;si se caza a Putin, vendr\u00e1n los nazis&#8221;), es s\u00f3lo un truco de la propaganda.<\/p>\n<p>Otro sujeto preferido de esta propaganda es &#8220;una revancha de los oligarcas&#8221;. Se afirma que la ca\u00edda del r\u00e9gimen llevar\u00e1 al regreso puro y simple de los tiempos de Eltsin, de los personajes de la \u00e9poca como Kassianov, Nemtsov, etc., que volver\u00edan al poder. En realidad, nada es m\u00e1s dudoso. El putinismo es un producto natural del \u00abeltsinimo\u00bb, y su hundimiento provocar\u00e1 el de toda la construcci\u00f3n pol\u00edtica que le sirvi\u00f3 de base. La Constituci\u00f3n &#8220;hiperpresidencial&#8221; de 1993 est\u00e1 en el origen del bonapartismo actual. Sin ninguna duda, la democratizaci\u00f3n radical demandar\u00e1 inclinar la balanza del poder a favor del parlamento. Y aunque Rusia no se convierta en una rep\u00fablica parlamentaria, en cierta manera el pueblo influir\u00e1 m\u00e1s eficazmente en la formaci\u00f3n del gobierno; pues sabr\u00e1 cortar el paso a personajes desacreditados como Kassianov, o a los abiertamente defensores de los grandes negocios como Prokhorov.<\/p>\n<p>La tarea objetiva de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica en Rusia consiste en liberar a la sociedad civil del yugo autoritario y burocr\u00e1tico; la creaci\u00f3n de un espacio pol\u00edtico donde todas las fuerzas sociales puedan expresar sus intereses. A la larga, esto permitir\u00e1 colmar el vac\u00edo del ala izquierda del movimiento pol\u00edtico en Rusia. La falta de un movimiento organizado de izquierda (aparte de los grupos min\u00fasculos de trotskistas y anarquistas) no puede durar mucho tiempo y los diferentes grupos estalinistas o simulacro de &#8220;socialistas revolucionarios&#8221;, que hacen el papel de izquierdistas, no ser\u00e1n capaces de reemplazarlo. Ahora mismo el 17 % de los que protestan se reclaman de la izquierda no comunista. Su posici\u00f3n todav\u00eda no est\u00e1 representada pol\u00edticamente, pero tarde o temprano debe comenzar la consolidaci\u00f3n de las fuerzas democr\u00e1ticas de izquierda, antitotalitarias e internacionalistas; en la defensa de los derechos humanos y los intereses de los trabajadores.<\/p>\n<p>Debido al prudente &#8220;comunista&#8221; Zuganov, Rusia no \u201cha agotado su recurso a las revoluciones&#8221;. La historia no conoce l\u00edmites; las revoluciones contin\u00faan hasta que sus tareas son realizadas. Por ejemplo, en Francia, el establecimiento del sistema democr\u00e1tico necesit\u00f3 cuatro revoluciones durante 80 a\u00f1os. El grupo dirigente, organizando hermosas manifestaciones de barrenderos a la orden &#8220;Fuck the Revolution!&#8221;, constata el hecho del marasmo que precede a la muerte, el miedo al ineluctable final. La necesidad siempre prevalece sobre conjuras burocr\u00e1ticas.<\/p>\n<p><em><strong>Notas<\/strong><\/em><br \/>\n<em> (1); Funcionarios del r\u00e9gimen, cuyo poder radica en el control de los aparatos de seguridad del estado.<\/em><br \/>\n<em> (2); En 2007, en la peque\u00f1a ciudad industrial de Kondopoga (Rep\u00fablica de Karelia), cerca de la frontera ruso-finesa; se produjeron ataques violentos y actos vand\u00e1licos contra las minor\u00edas cauc\u00e1sica y chechena. El instigador del pogromo fue el ultranacionalista \u201cMovimiento contra la Inmigraci\u00f3n Ilegal\u201d (DPNI), que moviliz\u00f3 a militantes de este grupo xen\u00f3fobo y nacionalista panruso, llegados desde otras ciudades del pa\u00eds, para participar en la razia. Estos a su vez estuvieron apoyados por grupos neo nazis locales que hab\u00edan estado calentando el ambiente; incitando a los j\u00f3venes a actuar contra la poblaci\u00f3n no eslava. Los fascistas pudieron actuar impunemente porque contaban con el apoyo de la burgues\u00eda local. El diputado local Nikolai Kourianovitch; del partido Liberal Dem\u00f3crata de Rusia (LDPR), hab\u00eda invitado oficialmente a Kondopoga al l\u00edder del DNPI, Aleksandr Belov, llegando a realizar un llamamiento a la formaci\u00f3n de una milicia de antiguos combatientes rusos de la guerra de Chechenia para restablecer el orden.<\/em><br \/>\n<em> (3); El partido nacionalista pro-gubernamental del notorio l\u00edder populista Vladimir Zhirinovski.<\/em><br \/>\n<em> 29 de diciembre 2011<\/em><\/p>\n<p>Alexei Gusev, Centro Praxis (<a href=\"http:\/\/www.praxiscenter.ru\">http:\/\/www.praxiscenter.ru<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La naturaleza y las perspectivas de la ola de protestas sociales en Rusia. \u201cCada generaci\u00f3n necesita una nueva revoluci\u00f3n\u201d Thomas Jefferson. \u201cLo m\u00e1s peligroso es crear un sistema de revoluciones permanentes\u201d Vladimir Putin.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[9],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1313"}],"collection":[{"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1313"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1313\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1473,"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1313\/revisions\/1473"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1313"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1313"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1313"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}