{"id":1332,"date":"2006-12-18T14:51:26","date_gmt":"2006-12-18T14:51:26","guid":{"rendered":"http:\/\/global-labour.info\/es\/2006\/12\/18\/desarrollo-social-sindicatos-y-ongs-una-colaboracion-necesaria\/"},"modified":"2022-03-11T14:20:09","modified_gmt":"2022-03-11T14:20:09","slug":"desarrollo-social-sindicatos-y-ongs-una-colaboracion-necesaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/global-labour.info\/es\/2006\/12\/18\/desarrollo-social-sindicatos-y-ongs-una-colaboracion-necesaria\/","title":{"rendered":"Desarrollo Social: Sindicatos y ONGs, una colaboraci\u00f3n necesaria (Dan Gallin, 2006)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><br \/>\nEste documento fue preparado para el Instituto de Investigaci\u00f3n para el Desarrollo Social de las Naciones Unidas (UNRISD); forma parte de una investigaci\u00f3n global llevada a cabo por el UNRISD en 1999 sobre las condiciones necesarias para el desarrollo social.<!--more-->Pretende analizar las cuestiones que surgen de las relaciones entre sindicatos y ONGs. Estas relaciones tienen una larga historia y son complejas; van desde una estrecha colaboraci\u00f3n hasta relaciones m\u00e1s conflictivas. Cuando los sindicatos y las ONGs cooperan, su influencia conjunta sobre los acontecimientos pol\u00edticos y sociales puede ser bastante fuerte. Cuando falla la cooperaci\u00f3n, esto puede conllevar retrasos significativos en los planes de ambos. En consecuencia, el \u00e9xito o el fracaso de la cooperaci\u00f3n sindicatos\/ONGs afecta tanto a la direcci\u00f3n como a la velocidad del desarrollo social, o en t\u00e9rminos m\u00e1s generales, afecta a como ser\u00e1 la sociedad en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Tanto los sindicatos, como las ONGs son actores de la sociedad civil. Cada uno de ellos tiene programas espec\u00edficos para mejorar la sociedad. Los sindicatos siempre han mantenido la idea de que la defensa de los intereses de sus miembros, a largo plazo, requiere que trabajen por el bienestar de la gente y de la sociedad como conjunto (incluyendo conceptos tales como la democracia pol\u00edtica y social, los derechos civiles y democr\u00e1ticos, la erradicaci\u00f3n de la pobreza, la igualdad, el imperio de la ley). Es por ello que pueden leg\u00edtimamente reivindicar que sirven a los intereses de la sociedad en general, como tambi\u00e9n lo hace las ONGs actuando con la intenci\u00f3n de mejorar la condici\u00f3n humana.<\/p>\n<p>Hace casi 20 a\u00f1os, quien escribe sugiri\u00f3 que las alianzas entre sindicatos y ONGs deber\u00edan ser un elemento esencial en la estrategia sindical internacional para contrarrestar el creciente poder de las corporaciones transnacionales a escala mundial. Argumentaba que un programa social m\u00e1s amplio del movimiento obrero s\u00f3lo podr\u00eda realizarse mediante \u201cla construcci\u00f3n de amplias coaliciones populares, con los sindicatos ocupando el lugar central pero agrupando a numerosos grupos civiles o movimientos populares que fuesen conscientes, cada uno desde su propio punto de vista, de la amenaza que el poder de las grandes corporaciones representa.\u201d.[1]<\/p>\n<p>En los veinte a\u00f1os transcurridos, el poder de las multinacionales ha experimentado un crecimiento enorme. A trav\u00e9s del proceso de globalizaci\u00f3n, el capital transnacional est\u00e1 en posici\u00f3n de eludir las obligaciones impuestas por la sociedad pol\u00edtica, especialmente las del movimiento obrero y las de la izquierda pol\u00edtica. Al capital ya no le interesa, como le interesaba en las tres d\u00e9cadas que siguieron a la guerra, contribuir econ\u00f3mica y pol\u00edticamente a un compromiso social, por el contrario, busca la hegemon\u00eda. Postula que sus propios objetivos constituyen el inter\u00e9s general de la sociedad, se ha rodeado de guardaespaldas ideol\u00f3gicos en las universidades y en los medios de comunicaci\u00f3n, cada vez reclama m\u00e1s recursos p\u00fablicos para perseguir sus propios intereses y combate cualquier oposici\u00f3n con implacable hostilidad.<\/p>\n<p>Es evidente que este contexto influenci\u00f3 positiva y negativamente sobre las relaciones sindicatos\/ONGs. Las divisiones en la comunidad de ONGs se accentuaron entre aquellas que han considerado urgente la formaci\u00f3n de alianzas con los sindicatos en torno a un programa alternativo com\u00fan y aquellas que han intentado adaptarse al programa neoliberal (el llamado consenso de Washington[2].<\/p>\n<p>La misma polarizaci\u00f3n entre resistencia y adaptaci\u00f3n se puede observar en el movimiento sindical, aunque los sindicatos, por la obligaci\u00f3n de rendir cuentas as sus afiliados ante quienes son directamente responsables, tienen menos capacidad de elecci\u00f3n en lo que a estrategia se refiere.<br \/>\nPor lo tanto, en la perspectiva del desarrollo social, es importante identificar \u00e1reas y temas en los que sindicatos y ONGs pueden colaborar, las condiciones en que esta colaboraci\u00f3n es posible, los obst\u00e1culos a la misma, las \u00e1reas en que surgen conflictos de inter\u00e9s y la importancia de tales conflictos .<\/p>\n<p><strong>Los sindicatos: de la reconstrucci\u00f3n en la posguerra a la globalizaci\u00f3n<\/strong><br \/>\nPara comprender la situaci\u00f3n actual se requiere echar la vista atr\u00e1s para ver su origen, el final de la \u00faltima guerra mundial, cuando el movimiento laboral organizado se reconstituy\u00f3 tras la Europa ocupada por los nazis y en Jap\u00f3n.<\/p>\n<p>Superficialmente, las condiciones de reconstrucci\u00f3n parec\u00edan prometedoras. La clase patronal estaba en una posici\u00f3n d\u00e9bil en el \u00e1mbito pol\u00edtico. Llevaba la carga de haber apoyado al fascismo, primero en Italia, Alemania y Austria, y luego en toda la Europa ocupada, salvo honorosas excepciones. El sentir pol\u00edtico en aquella \u00e9poca era anticapitalista. En Francia se produjeron nacionalizaciones punitivas. Los Dem\u00f3crata-Cristianos alemanes, en su primer congreso (Aalen) adoptaron lo que equivaldr\u00eda a un programa socialista. La URSS, en el apogeo de su prestigio y con la mitad de Europa bajo su control, puede no haber sido socialista, pero en cualquier caso, era anticapitalista. En Jap\u00f3n, la patronal hab\u00eda apoyado la dictadura militar y la guerra, y las autoridades de la ocupaci\u00f3n, como en Alemania, intentaron desmantelar los trusts. En los EEUU, poder hegem\u00f3nico en el mundo de posguerra, el gobierno era todav\u00eda dem\u00f3crata, pro laborista y segu\u00eda la pol\u00edtica del New Deal. En GB, Attlee dirig\u00eda un gobierno laborista reformista.<\/p>\n<p>Fuera lo que fuera, el fascismo, s\u00ed que fue un gigantesco ejercicio de represi\u00f3n antisindical, y los sindicatos, en alianza con la izquierda re-emergente, participaban de la victoria aliada, mientras que la clase patronal en cualquier caso en la Europa continental y en Jap\u00f3n, hab\u00eda perdido la guerra. Por eso, los derechos sindicales, en el m\u00e1s amplio sentido, se dieron por sentados y se incorporaron a toda la legislaci\u00f3n de posguerra.<\/p>\n<p>Pero el movimiento sindical que resurgi\u00f3 en estas condiciones, no era el movimiento anterior a la guerra. Se hab\u00eda visto despojado de sus l\u00edderes: al menos dos generaciones hab\u00edan desaparecido en campos de concentraci\u00f3n y en la guerra, o en el exilio, del que pocos volvieron. Los supervivientes pronto estuvieron exhaustos y sus sucesores carec\u00edan de preparaci\u00f3n, de experiencia y de visi\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>En Europa del Este, donde, con la excepci\u00f3n de Checoslovaquia, el movimiento sindical nunca fue fuerte, los social dem\u00f3cratas, los socialistas, los disidentes comunistas y otros cuadros independientes que sobrevivieron a la guerra, desaparecieron en las c\u00e1rceles y en los campos de trabajo de la KGB. Los sindicatos fueron disueltos a la fuerza y remplazados por instituciones laborales estatales que usurparon el nombre de sindicatos.<\/p>\n<p>En Jap\u00f3n, surgieron dos tipos de sindicatos bajo la ocupaci\u00f3n americana: los sucesores de las \u201cpatri\u00f3ticas\u201d organizaciones laborales de la dictadura, en general de \u00e1mbito de empresa y controladas por ella y, los verdaderos sindicatos (a menudo tambi\u00e9n de \u00e1mbito de empresa) dirigidos por socialistas y comunistas que salieron de la c\u00e1rcel.<\/p>\n<p>La reconstrucci\u00f3n, financiada en gran medida por los EEUU (en Europa con el Plan Marshall), tuvo lugar, en consecuencia, sobre la base ideol\u00f3gica del pacto social, lo que en otros t\u00e9rminos, signific\u00f3 intercambiar paz social por reconocimiento de los derechos laborales, y que las empresas aceptasen participar pol\u00edtica y financieramente (mediante impuestos) en la construcci\u00f3n de un Estado de bienestar igualitario. Una vez que la oposici\u00f3n (los sindicatos comunistas en Francia e Italia y marginalmente, la izquierda radical) fue desarmada, este fue el modelo que prevalecer\u00eda en los pr\u00f3ximos 30 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Esta reconstrucci\u00f3n tambi\u00e9n tuvo lugar en el contexto de la Guerra Fr\u00eda. Contrariamente a lo que se asume con frecuencia, la Guerra Fr\u00eda no fue la \u00fanica, ni siquiera la principal raz\u00f3n de la divisi\u00f3n en 1947 de la Federaci\u00f3n Sindical Mundial (FSM) que surgi\u00f3 al final de la guerra. La radical oposici\u00f3n pol\u00edtica entre la social-dem\u00f3cracia y los comunistas, desde el ascenso del estalinismo a mediados de los a\u00f1os 20, bastaba para provocarla. La dura lecci\u00f3n de la represi\u00f3n en marcha contra los sindicalistas socialistas y contra cualquier otro sindicalista independiente en los pa\u00edses bajo control de la URSS, confirm\u00f3 y profundiz\u00f3 esta ruptura. Por supuesto, y como consta bien documentado, la CIA hizo su propia y destructiva aportaci\u00f3n, pero sus efectos se sobrestimaron con frecuencia, tanto por partidarios como por opositores. No es necesario incluirnos en la interpretaci\u00f3n policial de la historia, seg\u00fan la cual la historia la determinan las conspiraciones m\u00e1s que los movimientos de las fuerzas sociales.<\/p>\n<p>Permanece el hecho, de que durante los siguientes cuarenta a\u00f1os, o m\u00e1s, la vida pol\u00edtica del movimiento sindical estuvo dominada por una falsa pol\u00e9mica: el de saber si el capitalismo, parcialmente gestionado por la social democracia, o el comunismo, en su vertiente estalinista, serv\u00edan mejor a los intereses de los trabajadores. La inmensa maquinaria de la propaganda, movilizada para alinear al movimiento sindical a uno de los lados de la l\u00ednea vertical que separaba a los dos bloques, consigui\u00f3 con enorme \u00e9xito, ocultar la mucho m\u00e1s importante l\u00ednea horizontal que divid\u00eda las clases sociales en ambos bloques.<\/p>\n<p>El final de la guerra fr\u00eda coincidi\u00f3 con el fin del boom econ\u00f3mico de la posguerra. El desempleo masivo empez\u00f3 a aparecer en los pa\u00edses industrializados con la primera crisis del petr\u00f3leo de 1974. El muro de Berl\u00edn cay\u00f3 en 1989 y la URSS se disolvi\u00f3 en 1991. Entre el final de los 70\u2019 y el final de los 80\u2019, el movimiento sindical en los pa\u00edses industrializados, tras una impresionante fachada, continu\u00f3 su declive, con una herencia pol\u00edtica e ideol\u00f3gica diluida. Las prioridades se hab\u00edan distorsionado durante la Guerra Fr\u00eda; hab\u00eda poderosas organizaciones sindicales, pero sus dirigentes se limitaban a administrar las ganancias obtenidas en antiguas batallas, m\u00e1s que a organizar e iniciar nuevas luchas, generalmente sin cuestionar el di\u00e1logo social, privadas de imaginaci\u00f3n pol\u00edtica y con unas bases aleccionadas en la rutina burocr\u00e1tica y en la pasividad.<\/p>\n<p>La complacencia y la despolitizaci\u00f3n del movimiento obrero en el per\u00edodo de la posguerra, tuvieron un importante efecto colateral: el declive de las ONGs sindicales[3]. El movimiento obrero de preguerra, se basaba en asumir la responsabilidad sobre todas las principales cuestiones sociales y en que era su deber desarrollar una respuesta para cada una de ellas. Los aspectos espec\u00edficos de la lucha general por un mundo mejor, eran generalmente asumidos por un bien organizado movimiento de masas socialista que se consideraba, no s\u00f3lo como un partido pol\u00edtico, sino como contra-cultura ante la sociedad existente y que creaba por sus medios los \u00f3rganos e instituciones necesarias para hacerse cargo de cualquier gran tema social.[4]<\/p>\n<p>Generalmente esto incluir\u00eda, junto a partidos socialistas y sindicatos, las organizaciones de defensa de los derechos humanos, incluyendo los movimientos anticolonialistas, por la igualdad del g\u00e9nero, defensa del consumidor (el movimiento cooperativista), salud y bienestar popular, vivienda, cultura, educaci\u00f3n y actividades de ocio.<\/p>\n<p>En el mundo de posguerra, la mayor\u00eda de estas instituciones decayeron. En muchos pa\u00edses, o bien desaparecieron, o bien sobrevivieron reduciendo sus programas y sus objetivos m\u00ednimos. La p\u00e9rdida de todo un estrato de cuadros ideol\u00f3gicamente comprometidos y formados contribuy\u00f3 al declive de los partidos socialistas de masas que pasaron a ser m\u00e1quinas electorales, perdi\u00e9ndose toda amplia dimensi\u00f3n pol\u00edtica en los sindicatos. Pero bajo este declinar, estaba tambi\u00e9n, el asumir que la responsabilidad de gestionar las grandes cuestiones sociales, que antes el movimiento obrero asum\u00eda como propia, se hab\u00eda convertido, en el contexto de posguerra, en una responsabilidad del Estado, que el movimiento obrero hab\u00eda ayudado a construir y en el que participaba activamente, y del que se sent\u00eda parte.<\/p>\n<p>El hecho de haberlo asumido, de dudoso valor incluso en los mejores tiempos, se hizo obviamente insostenible, cuando el propio Estado vio contestado, a partir de los 80\u2019, su papel de garante de la justicia social y del bienestar y empez\u00f3 a su vez a reducir sus propios compromisos, tanto si el gobierno era de izquierda o de derecha. Mientras tanto la retirada sindical de una amplia panoplia de cuestiones sociales, ha preparado, el terreno para que surjan grupos de activistas, sin vinculaci\u00f3n hist\u00f3rica con el mundo del trabajo, que gradualmente han ido ocupando el vac\u00edo. En este sentido las ONGs contempor\u00e1neas puede considerarse, al menos en gran parte, como las hijas ileg\u00edtimas del movimiento obrero hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>El proceso de globalizaci\u00f3n de la econom\u00eda mundial que cogi\u00f3 impulso en los 80\u2019, se encontr\u00f3 con un movimiento sindical, tanto en el \u00e1mbito nacional como en el internacional, muy mal preparado. Los principales rasgos de la globalizaci\u00f3n (cambios revolucionarios en las tecnolog\u00edas de la comunicaci\u00f3n y del transporte, enorme desarrollo de la movilidad del capital y especialmente del capital financiero) no necesitan ser explicados aqu\u00ed \u2013a todos los observadores les resultan familiares. Es el aumento en el n\u00famero, en el tama\u00f1o y en el poder de las transnacionales, que han sido al mismo tiempo, la punta de lanza y las principales beneficiarias de los cambios tecnol\u00f3gicos, lo que sustenta la globalizaci\u00f3n. Tan importante como la expansi\u00f3n geogr\u00e1fica de las multinacionales, ha sido el cambio en su estructura a causa de la subcontrataci\u00f3n, lo que ha llevado a una reducci\u00f3n del n\u00facleo de trabajadores estables en manufacturas y servicios, y la creciente precariedad de la production mediante una cascada de subcontratos que a menudo terminan en un trabajador aut\u00f3nomo trabajando en su propia casa.[5]<\/p>\n<p>En resumen, nos hallamos en una situaci\u00f3n, en que las transnacionales han incrementado inmensamente su poder en dos d\u00e9cadas y en que la movilidad del capital est\u00e1 pr\u00e1cticamente fuera de todo control. Pocas multinacionales dependen en la actualidad de los mercados internos del pa\u00eds de que son originarias y, en consecuencia, no dependen ya de pactos consensuados con las fuerzas pol\u00edticas y sociales, quienes por el contrario, siguen ancladas en el \u00e1mbito nacional.<\/p>\n<p>Una consecuencia pol\u00edtica de esta emancipaci\u00f3n es el declive del estado nacional, como actor econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>El Estado nacional ha deca\u00eddo como empleador a causa de las privatizaciones, las cuales, no s\u00f3lo han incrementado el poder de las transnacionales, pues adquieren bienes p\u00fablicos, sino que adem\u00e1s, han privado al estado de su capacidad de influir sobre las condiciones de trabajo.<br \/>\nEl Estado nacional tambi\u00e9n ha perdido peso como regulador de la pol\u00edtica econ\u00f3mica como resultado de los recientes acuerdos comerciales internacionales que reducen el \u00e1mbito de control democr\u00e1tico sobre las pol\u00edticas sociales y econ\u00f3micas, transfiriendo autoridad desde los gobiernos e instituciones democr\u00e1ticamente responsables, hacia las transnacionales que s\u00f3lo responden ante sus accionistas.<br \/>\nPor \u00faltimo, la creciente incapacidad del Estado para controlar los flujos financieros internacionales, ha reducido su capacidad impositiva sobre el capital[6] y as\u00ed se han reducido, a veces dr\u00e1sticamente, sus ingresos fiscales b\u00e1sicos para los servicios p\u00fablicos y los programas sociales. El consenso social que depende de la capacidad del Estado para proteger a los m\u00e1s d\u00e9biles, mediante la distribuci\u00f3n de la producci\u00f3n social, se debilit\u00f3 considerablemente.<\/p>\n<p>Incluso m\u00e1s peligroso, la incapacidad para controlar al capital dentro de las propias fronteras (por medios legislativos y otras medidas pol\u00edticas), conlleva una enorme p\u00e9rdida de influencia de las instituciones que operan dentro de las fronteras nacionales: las asambleas legislativas, los partidos pol\u00edticos, las centrales sindicales: en otras palabras, todos los sistemas de control democr\u00e1tico all\u00ed donde previamente exist\u00edan.<\/p>\n<p>El reflejo ideol\u00f3gico de esta evoluci\u00f3n es lo que se ha denominado el \u201cConsenso de Washington\u201d: \u201cun acto de fe, en que los mercados son eficientes, en que los estados son innecesarios, en que entre pobres y ricos no hay conflicto de intereses, de que las cosas mejoran cuando se las deja a su aire. Sostienen que la privatizaci\u00f3n y la desregulaci\u00f3n, y los mercados de capital abiertos promueven el desarrollo, que los gobiernos deben procurar el equilibrio presupuestario y luchar contra la inflaci\u00f3n y no hacer pr\u00e1cticamente nada m\u00e1s\u201d[7].<\/p>\n<p>Puesto que la mayor\u00eda de los gobiernos social dem\u00f3cratas apoyan, en distinto grado, esta postura[8], los sindicatos se han quedado con menos apoyo por parte de sus aliados pol\u00edticos tradicionales y del Estado. Que se haya deshecho la alianza entre partidos social dem\u00f3cratas, laboristas y el movimiento sindical ha significado para los sindicatos la p\u00e9rdida de sus tradicionales contactos y anclajes en la sociedad civil, y ha incrementado la influencia de las organizaciones empresariales sobre el Estado (independientemente del color del gobierno), ha significado que el Estado sea cada vez un adalid m\u00e1s d\u00e9bil y menos de fiar en la defensa de los derechos sociales, el bienestar y la seguridad, conseguidos tras largas luchas obreras en las d\u00e9cadas anteriores.<\/p>\n<p>Esto sucede cuando el movimiento sindical est\u00e1 haciendo frente a nuevos y grandes retos como consecuencia del surgimiento de un mercado laboral global, que es el m\u00e1s importante resultado en el \u00e1mbito social de la globalizaci\u00f3n. El mercado laboral global implica que, gracias a la movilidad del capital y a la fluidez de las comunicaciones, los trabajadores de todos los pa\u00edses, independientemente del grado de desarrollo industrial o de su sistema social, est\u00e1n compitiendo a la baja, con enormes diferencias salariales entre los distintos pa\u00edses y regiones, en todos los \u00e1mbitos de la econom\u00eda.<\/p>\n<p>La competencia a la baja a escala global, ha puesto en marcha una espiral descendente de deterioro de los salarios y de las condiciones laborales por medio de la desregulaci\u00f3n realizada en pro de la competitividad y de la informalizaci\u00f3n del trabajo. Pero mientras el tradicional n\u00facleo de fuerza laboral se est\u00e1 reduciendo en los pa\u00edses industrializados, no hay un quid pro quo en t\u00e9rminos de un desarrollo social y econ\u00f3mico equivalente en los pa\u00edses subdesarrollados del \u201csur\u201d, ni en los pa\u00edses en transici\u00f3n del \u201ceste\u201d, d\u00f3nde el paro sigue siendo un problema de masas y creciente, y donde los salarios permanecen en la mayor\u00eda de los casos por debajo del nivel de pobreza. Una de las razones ha sido la habilidad del capital transnacional para imponer sus propias condiciones sobre los estados nacionales, bajo la amenaza de irse a otro sitio si no se cumpl\u00edan tales condiciones; otra de las razones a veces subestimada es la represi\u00f3n estatal, que mantiene las casi esclavistas condiciones de trabajo que imperan en la parte m\u00e1s baja de la escala (por ejemplo en muchas de las zonas francas, o en pa\u00edses como China, Vietnam o Indonesia).<\/p>\n<p>El principal punto a tener en cuenta, es que el mercado laboral global no es un \u201cmercado\u201d en absoluto: no est\u00e1 regulado por las leyes econ\u00f3micas sino por las leyes pol\u00edticas. El Consenso de Washington, que pide a los estados que reduzcan sus funciones al m\u00ednimo, no dice nada de la intervenci\u00f3n masiva del estado en forma de represi\u00f3n militar o policial, cuando \u00e9sta sirve a los intereses empresariales[9].<br \/>\nEl descenso en la densidad sindical en el mundo ha sido puesto de manifiesto por distintos autores[10], aunque se ha sobreestimado. Por ejemplo, muchas estad\u00edsticas sobre afiliaci\u00f3n sindical antes de 1989 incluyen los miembros de los llamados sindicatos del bloque sovi\u00e9tico, que de hecho eran instituciones estatales que administraban la fuerza laboral. Su colapso no supone una p\u00e9rdida para el movimiento obrero: es un avance, pues abre la v\u00eda para que surjan verdaderos sindicatos, por muy d\u00e9biles que sean en la actualidad. Adem\u00e1s es una tendencia con muchas excepciones: en pa\u00edses en que el contexto pol\u00edtico ha sido favorable al movimiento obrero, los sindicatos mantienen su afiliaci\u00f3n o incluso la incrementan (por ejemplo en el norte de Europa, en Espa\u00f1a, en Filipinas, Corea del Sur, Sud\u00e1frica).<\/p>\n<p>En los principales pa\u00edses industrializados, sin embargo, la afiliaci\u00f3n ha descendido, a veces dram\u00e1ticamente. Este es el caso por ejemplo de los EEUU, Gran Breta\u00f1a, Francia, Alemania y Jap\u00f3n. Esto es en gran medida efecto de la globalizaci\u00f3n y de sus consecuencias arriba descritas: la disminuci\u00f3n del empleo estable, a trav\u00e9s del traslado de la producci\u00f3n, de la subcontrataci\u00f3n y del incremento en la precariedad laboral, junto con el crecimiento del sector servicios, con poca tradici\u00f3n sindical y el crecimiento del sector informal en todas las partes del mundo.<\/p>\n<p>El hecho de que la estructura del movimiento sindical permanezca basada en el territorio del estado nacional no ha sido de ayuda para afrontar estos retos. Se debe, en parte, a la debilidad relativa de las organizaciones internacionales, que son federaciones de organisaziones nacionales, acostumbradas a pensar y a actuar en t\u00e9rminos nacionales en un contexto global en el que las estructuras nacionales est\u00e1n perdiendo sentido. Algunas de las mayores ONGs que act\u00faan en temas de medio ambiente (como Greenpeace) o en temas de derechos humanos (como Amnist\u00eda Internacional) han sido mucho m\u00e1s r\u00e1pidas para hacer frente y adaptarse a las condiciones de una sociedad mundial globalizada.<\/p>\n<p>A finales de los 90\u00b4, el movimiento sindical sigue siendo el \u00fanico movimiento universal y democr\u00e1ticamente organizado en el \u00e1mbito mundial[11] y que defiende impl\u00edcita o expl\u00edcitamente, el modelo de una sociedad organizada al servicio del bienestar com\u00fan y que se basa en los valores de justicia social, igualdad y cooperaci\u00f3n. Su apego a estos valores, as\u00ed como su resistencia frente a la adversidad, proviene de sus afiliados. En las \u00faltimas d\u00e9cadas, se ha visto pol\u00edticamente aislado y debilitado en su esencia. Necesita globalizarse para recuperar el terreno perdido y ser capaz de hacer frente a las transnacionales en su propio terreno. Tiene que organizar al sector informal y multiplicar y reforzar sus ra\u00edces en la sociedad civil e impulsar el modelo de un orden social alternativo como parte de un amplio movimiento popular para un cambio progresista (o, incluso, como fuerza l\u00edder de ese movimiento). Estas son las tres principales \u00e1reas en que debe avanzar el movimiento sindical para poder sacar adelante, de forma efectiva, una alternativa al Consenso de Washington. En cada una de estas \u00e1reas, no podr\u00e1 avanzar sin cooperar con las ONGs adecuadas.<\/p>\n<p><strong>El mundo de las ONGs<\/strong><br \/>\nToda la literatura sobre ONGs insiste sobre su elevado n\u00famero y diversidad. De acuerdo con el Anuario de Organizaciones Internacionales, el n\u00famero total de ONGs internacionalmente reconocidas est\u00e1 por encima de las 16.000[12]. En Gran Breta\u00f1a, se estima que hay m\u00e1s de 50.000 ONGs, de las cu\u00e1les, 17.500 son entidades ben\u00e9ficas establecidas al amparo de la ley brit\u00e1nica. En Canad\u00e1, la red de ONGs del medio ambiente de Canad\u00e1, cuenta con 2.000 grupos afiliados. En Zimbabwe se estima que hay 800 ONGs. En Bangladesh, hay al menos 12.000 grupos locales que reciben ayuda financiera del gobierno central y local. En la India, una estimaci\u00f3n calcula 100.000 ONGs, mientras que otra estima que hay 25.000 organizaciones de base registradas tan s\u00f3lo en un Estado (Tamil Nadu). Kenia tiene 23.000 organizaciones de mujeres. Uganda tiene, m\u00e1s de 1.000 ONGs locales y m\u00e1s de 20 extranjeras. En Australia, m\u00e1s de la mitad de los servicios del bienestar del pa\u00eds, los prestan alrededor de 11.000 organizaciones de car\u00e1cter ben\u00e9fico, no lucrativas[13].<\/p>\n<p>En 1997, hab\u00eda 1.356 organizaciones con estatus de consultivas en el Consejo Econ\u00f3mico y Social de la ONU (ECOSOC)[14] y en 1998, 892 \u201cONGs del desarrollo\u201d, eran miembros de las plataformas nacionales de los 15 Estados miembro de la UE[15].<\/p>\n<p>La dificultad de entender la complejidad del mundo de las ONGs lo ilustran los diferentes intentos de clasificarlas. Un estudio de la Commonwealth Fondation, clasifica 31 tipos de distintas formas de organizaci\u00f3n de ONGs, y no es una lista exhaustiva[16]. Las ONGs tambi\u00e9n pueden ser clasificadas por su grado de independencia o, por el contrario, por el grado en que son controladas por \u00f3rganos externos (gobiernos, empresas, grupos pol\u00edticos o mecenas); o por su funci\u00f3n (los m\u00e1s t\u00edpicos: desarrollo y ayuda humanitaria, derechos humanos, educaci\u00f3n, mujeres, medio ambiente); por su situaci\u00f3n geogr\u00e1fica: \u201cNorte\u201d y \u201cSur\u201d. Finalmente, hay redes y federaciones internacionales de ONGs, as\u00ed como grandes ONGs que act\u00faan en el \u00e1mbito mundial con secciones nacionales en distintos pa\u00edses (la m\u00e1s t\u00edpica: Amnist\u00eda Internacional). Un estudio realizado por la Conferencia General de SPIs[17], que resume las experiencias de los SPIs con las ONGs, establece 12 categor\u00edas y observa que \u201cinevitablemente coinciden en determinados temas\u201d[18].<\/p>\n<p>Las posibilidades de cooperaci\u00f3n entre sindicatos y ONGs, o los obst\u00e1culos para ello no dependen del tama\u00f1o, de la estructura o de la forma organizacional de la ONG, ni siquiera de su funci\u00f3n: hay ONGs que trabajan sobre varios temas a la vez y a menudo se encuentran relacionadas entre ellas (es dificil promover el desarrollo durable sin ocuparse al mismo tiempo de los derechos humanos, de la education y de la igualdad).<\/p>\n<p>La cooperaci\u00f3n entre sindicatos y ONG requiere la existencia de objetivos comunes, y ciertos requisitos relativos al sistema de actuaci\u00f3n de ONGs y sindicatos (legitimaci\u00f3n, transparencia, responsabilidad, gesti\u00f3n). En cualquier caso, recetas generales sobre las relaciones entre sindicatos y ONGs son dif\u00edciles de adoptar debido a su diversidad. Aunque los sindicatos comparten, en mayor medida que las ONGs, determinados patrones de conducta, no son en absoluto un todo homog\u00e9neo: existen diferencias obvias, debidas por ejemplo a sus tradiciones pol\u00edticas u organizativas. La cooperaci\u00f3n depende siempre de que tengan objetivos espec\u00edficos en com\u00fan y de la compatibilidad entre los planteamientos y el modus operandi de las organizaciones afectadas.<\/p>\n<p><strong>Objetivos comunes y cooperaci\u00f3n<\/strong><br \/>\nLos sindicatos, aunque principalmente se ocupan de las condiciones de empleo y del lugar de trabajo, siempre tienen preocupaciones m\u00e1s amplias de tipo pol\u00edtico y social que expresan mediante compromisos pol\u00edticos, declaraciones y programas sobre una amplia gama de temas nacionales e internacionales. Esto incluye m\u00e1s espec\u00edficamente: derechos humanos, desarrollo, educaci\u00f3n, derechos de las mujeres e igualdad, protecci\u00f3n del medio ambiente. Es en estos temas, en los que la cooperaci\u00f3n entre sindicatos y ONGs se ha desarrollado m\u00e1s espec\u00edficamente. Ejemplos de esta cooperaci\u00f3n se describen en este cap\u00edtulo.<\/p>\n<p>En algunas de estas cuestiones, los sindicatos han permitido que se produjese un vac\u00edo entre la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica, al centrarse en lo que consideran sus objetivos principales y dejando de lado, otros m\u00e1s amplios, que percib\u00edan como asuntos secundarios, o que eran competencia de otras instancias. Esto ha ocurrido, en parte, debido a su p\u00e9rdida de capacidad y eficacia pol\u00edtica, y en parte, por su percepci\u00f3n de que exist\u00eda una divisi\u00f3n de tareas en el movimiento obrero, y que otras agencias especializadas deb\u00edan ocuparse de temas espec\u00edficos. Pero como vimos m\u00e1s arriba, estas agencias especializadas-ONGs obreras- han perdido gran parte de su capacidad de acci\u00f3n en defensa de sus objetivos durante la posguerra.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, los cambios en la sociedad originados por el impacto de la globalizaci\u00f3n, han supuesto un crecimiento explosivo del sector ONGs y ha llevado a las ONGs \u201cde forma creciente a la arena de la gesti\u00f3n y el avance social\u201d[19]. Todos los aspectos sociales y pol\u00edticos que tradicionalmente eran \u00e1reas de actuaci\u00f3n del movimiento obrero, sin excluir los temas b\u00e1sicamente sindicales como el empleo, las condiciones de trabajo y los niveles salariales, son ahora tambi\u00e9n, \u00e1reas de actuaci\u00f3n de multitud de ONGs de \u00e1mbito local o internacional.<\/p>\n<p><strong>Derechos humanos y derechos laborales<\/strong><br \/>\nDebido a sus or\u00edgenes que se remontan a las revoluciones democr\u00e1ticas del siglo XIX, los sindicatos siempre se han identificado con la lucha por los derechos humanos. A parte de las razones hist\u00f3ricas, los sindicatos, a diferencia de otros actores sociales importantes, tales como empresas o iglesias, no pueden funcionar en un contexto en que no se respeten los derechos humanos y democr\u00e1ticos, por ejemplo bajo una dictadura militar muy represiva o en estados policiales (excepto bajo la forma de grupos de cuadros en la clandestinidad o proto-sindicatos). Los sindicatos, como organizaciones clandestinas, cuando es necesario, y p\u00fablicamente, siempre que sea posible, han estado siempre a la cabeza de la mayor\u00eda de las luchas por la democracia, tambi\u00e9n en la historia reciente (Ejemplos: Espa\u00f1a, Polonia, Hungr\u00eda, Checoslovaquia, Sud\u00e1frica, Brasil, Corea, China).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, pr\u00e1cticamente todos los objetivos sindicales son, de hecho, temas de derechos humanos, empezando por el m\u00e1s b\u00e1sico: el derecho a existir. Las restricciones al derecho a crear sindicatos y a la huelga, que se incluye en el derecho a la negociaci\u00f3n colectiva, constituyen violaciones a los derechos fundamentales recogidos en m\u00faltiples instrumentos de derechos humanos de la ONU y en los est\u00e1ndares laborales internacionales.[20]<\/p>\n<p>Por ello se ha producido una intensa cooperaci\u00f3n entre sindicatos y ONGs de derechos humanos, especialmente en el \u00e1mbito internacional. Por ejemplo, la mayor\u00eda de los SPIs y la CIOSL, est\u00e1n trabajando con Amnist\u00eda Internacional (AI), bien sea espor\u00e1dicamente, seg\u00fan los casos, o bien de forma continuada, en la defensa de los derechos de los trabajadores contra la represi\u00f3n estatal o para-estatal.<\/p>\n<p>La principal forma de colaboraci\u00f3n es el intercambio de informaci\u00f3n sobre casos de violaciones de derechos humanos o sindicales. AI lleva a cabo intensas campa\u00f1as de investigaci\u00f3n de las denuncias de violaci\u00f3n de derechos humanos. Este es un fundamento importante para la credibilidad de sus campa\u00f1as y los SPIs, pueden tener acceso a los resultados de la investigaci\u00f3n. A la inversa, la informaci\u00f3n facilitada por los SPIs, puede ser incluida en los procesos de verificaci\u00f3n de AI y cuando afecta a sindicalistas, pueden convertirse en campa\u00f1as de AI.<\/p>\n<p>AI desempe\u00f1\u00f3 un importante papel de apoyo entre 1979 y 1985, en una campa\u00f1a de la UITA[21] para proteger a un sindicato que representaba a los trabajadores de una planta embotelladora de Coca-Cola en franquicia de Guatemala, contra su extinci\u00f3n mediante el terror, incluyendo el asesinato de sus dirigentes[22]. La campa\u00f1a se llev\u00f3 a cabo en dos fases (1979\/81 y 1984\/85), y en su informe a los afiliados en la primera fase en 1981, el Secretario General de la UITA dijo \u201cFue extraordinariamente importante para el \u00e9xito de la campa\u00f1a que la UITA haya colaborado con otras organizaciones, como grupos cristianos (ICCR [23], el American Friends Service Commitee) y Amnist\u00eda Internacional. Fue esta acci\u00f3n y comunicaci\u00f3n coordinada, lo que increment\u00f3 la presi\u00f3n contra la empresa y facilit\u00f3 la r\u00e1pida informaci\u00f3n de lo que suced\u00eda en Guatemala. Estos grupos facilitaron la mayor\u00eda de los contactos en el pa\u00eds y con los propios trabajadores de Coca-Cola. Gracias, en gran parte, a esta comunicaci\u00f3n e informaci\u00f3n directa, la UITA fue capaz de movilizar r\u00e1pidamente a sus afiliados ante cada acontecimiento\u201d.[24]<\/p>\n<p>La cooperaci\u00f3n entre los SPIs y las ONGs tambi\u00e9n se produce en determinados casos o violaciones de derechos humanos. La Federaci\u00f3n Internacional de Periodistas (FIP), coopera con Amnist\u00eda Internacional y otras organizaciones de derechos humanos en defensa de la libertad de prensa y de los periodistas. La UITA y la Federaci\u00f3n Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF) est\u00e1n trabajando, con ONGs como ECPAT (End Child Prostitution in Asian Tourism, (Acabar con la Prostituci\u00f3n Infantil en el Turismo Asi\u00e1tico), en la industria del Turismo. La FITCM[25] ha cooperado con la Sociedad Antiesclavista, contra el trabajo forzado y con varias ONGs, contra el trabajo infantil. La Internacional de la Educaci\u00f3n (IE) y sus afiliadas nacionales (sindicatos de ense\u00f1anza) trabajaron con ONGs en la marcha global contra el trabajo infantil y en la preparaci\u00f3n de la Marcha Global de las Mujeres en marzo del 2000.<\/p>\n<p>En las dictaduras, en que los sindicatos afrontan altos niveles de represi\u00f3n estatal, o en que los sindicatos han sido forzados a la clandestinidad, han sido frecuentemente las ONGs, a menudo de car\u00e1cter religiososo, las que han facilitado los medios para que los trabajadores se organizasen y pudiesen defenderse. Esto est\u00e1 pasando ahora en Indonesia (hasta el d\u00eda de hoy), pas\u00f3 en Corea (finales de los 80\u00b4), Filipinas (con Marcos), Polonia (el KOR, el Comit\u00e9 de Defensa de los trabajadores de 1976 a 1981), Sud\u00e1frica (principios de los 70\u00b4). En Nigeria, bajo la reciente dictadura militar, la ICEM [26] trabaj\u00f3 con ONGs de defensa de los Derechos Humanos, haciendo campa\u00f1as para liberar a los sindicalistas encarcelados.<\/p>\n<p>En la mayor\u00eda de estos casos, las ONGs y los trabajadores que pretend\u00edan crear sindicatos libres, ten\u00edan que enfrentarse no s\u00f3lo a la represi\u00f3n estatal, sino tambi\u00e9n a centrales obreras nacionales al servicio del estado y controlados por \u00e9ste. En los casos en que estos sindicatos \u201cestatales\u201d alcanzaron la afiliaci\u00f3n a federaciones sindicales, consiguieron en algunos casos (Indonesia, Corea, Filipinas) debilitar y retardar la solidaridad del movimiento sindical internacional.<\/p>\n<p>Las alianzas ONG\/sindicato, tambi\u00e9n han desempe\u00f1ado un importante papel en la organizaci\u00f3n de los trabajadores en sectores de empleo o en regiones con bajos niveles de organizaci\u00f3n sindical. Es el caso de los trabajadores rurales y agr\u00edcolas (que constituyen la mayor\u00eda de toda la fuerza laboral). Por ejemplo la UITA es miembro de EUROBAN, una coalici\u00f3n de sindicatos y ONGs que trabajan el tema del mercado del pl\u00e1tano.<\/p>\n<p>La Federaci\u00f3n Internacional de los trabajadores de las Industrias Textiles, Vestuarios y Cuero participa en la \u201cClean Clothes Campaign\u201d (CCC), la coalici\u00f3n se inici\u00f3 en los Pa\u00edses Bajos en 1990, con el objetivo de mejorar las condiciones de trabajo en la industria de la confecci\u00f3n en todo el mundo. Incluye sindicatos, organizaciones de consumidores, grupos de mujeres, organizaciones solidarias, organizaciones de desarrollo, tiendas del mundo y otras ONGs. Desde 1995, la CCC se ha ampliado a otros pa\u00edses europeos. Campa\u00f1as similares, que colaboran con CCC, existen tambi\u00e9n en Australia, Canad\u00e1 y los EE.UU.<\/p>\n<p>CCC se especializ\u00f3 en principio en Asia y, m\u00e1s recientemente, tambi\u00e9n est\u00e1 en actividad en \u00c1frica y en Europa Central y Oriental. Las organizaciones involucradas en las distintas CCC nacionales, son sindicatos y ONGs que tienen sus organizaciones asociadas en los pa\u00edses productores. CCC organiza apoyo para los trabajadores en situaci\u00f3n de conflicto y tiene tambi\u00e9n un peque\u00f1o fondo de huelga. La campa\u00f1a tambi\u00e9n pretende mejorar la situaci\u00f3n de los trabajadores a domicilio y de la gente que trabaja en sweatshopsN d T.en Europa Occidental. Realiza trabajo de loby sobre los gobiernos inst\u00e1ndoles a mejorar la legislaci\u00f3n[27].<\/p>\n<p><strong>Desarrollo<\/strong><br \/>\nDebido a que son conscientes de la ineludible necesidad de proponer un programa pol\u00edtico y social m\u00e1s amplio, los sindicatos de los pa\u00edses industrializados se han implicado en actividades de desarrollo, tanto en el \u00e1mbito nacional, como en el internacional. En la mayor\u00eda de los casos, estas actividades tienen como objetivo el desarrollo sindical a trav\u00e9s de programas de educaci\u00f3n y de organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se realizan a trav\u00e9s de organizaciones sindicales internacionales (como SPIs) y generalmente, son financiados mediante fondos p\u00fablicos de ayuda al desarrollo en los lugares en que las federaciones sindicales nacionales (o sus centros) tienen acceso a estos fondos (en la mayor\u00eda de Europa Occidental, en Canad\u00e1, en EE.UU. y en Jap\u00f3n). Algunos centros nacionales llevan a cabo esta actividad directamente desde sus departamentos de internacional (Ej.: LO Noruega, o la FNV holandesa), otros han creado sus propias agencias especializadas a este fin (Ej.: LO\/TCO Council for International Cooperation de Suecia, la LO\/FTF Comit\u00e9 de Dinamarca, SASK de Finlandia, ISCOD en Espa\u00f1a (UGT), el \u201cAmerican Center for International Labor Solidarity\u201d (AFL\/CIO) o la \u201cJapan International Labour Foundation\u201d (JILAF).<\/p>\n<p>Algunas de las mayores centrales sindicales, UNISON en Gran Breta\u00f1a, Sindicato General de Trabajadores Daneses (SID), Bondgenoten FNV en Holanda, llevan a cabo programas similares de forma bilateral.<\/p>\n<p>En algunos pa\u00edses de la UE, los sindicatos forman parte de las plataformas de ONGs para el desarrollo (Ej.: SID y Comit\u00e9 LO\/FTF de Dinamarca, el sindicato de trabajadores del metal y el sindicato de trabajadores municipales en Finlandia, el Comit\u00e9 de los sindicatos de la Commonwealth en GB) [28].<br \/>\nEn Canad\u00e1, 4 sindicatos han creado sus propias ONGs para desarrollar su labor en favor del desarrollo (que va desde ayuda humanitaria, a solidaridad sindical y actividades de defensa de derechos humanos). Son: el fondo para la justicia social de los trabajadores canadienses del autom\u00f3vil (CAW), el fondo humanitario del Sindicato de trabajadores de las comunicaciones de la energ\u00eda y del papel. (CEP), la ayuda sindical del sindicato canadiense de empleados p\u00fablicos (CUPE) y el fondo humanitario de los trabajadores del acero.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del hacerlas los sindicatos, las actividades de cooperaci\u00f3n al desarrollo se realizan tambi\u00e9n por ONGs del movimiento obrero, algunas de las cuales tienen mayor actividad en el \u00e1mbito internacional y consideran una prioridad ayudar al movimiento sindical a bregar con los desaf\u00edos de la globalizaci\u00f3n. Las ONGs de desarrollo y servicios sociales, vinculadas a los partidos socialistas y al movimiento sindical, est\u00e1n, por ejemplo, organizadas internacionalmente a trav\u00e9s de la red SOLIDAR (21 organizaciones de 15 pa\u00edses y una organizaci\u00f3n internacional tambi\u00e9n afiliada).<\/p>\n<p>SOLIDAR est\u00e1 llevando a cabo una campa\u00f1a de presi\u00f3n junto con la CIOSL, ante la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio (OMC) sobre el tema \u201clos derechos laborales son derechos humanos\u201d. El objetivo es la inclusi\u00f3n de los derechos laborales b\u00e1sicos en los acuerdos comerciales internacionales (se denomina \u201cla cl\u00e1usula social\u201d). El desarrollo de la campa\u00f1a ante la OMC, ha puesto de manifiesto un aspecto conflictivo en las relaciones entre el movimiento obrero y algunas coaliciones de ONGs, como la Red para El Tercer Mundo, sacando a la luz, algunos de los mayores obst\u00e1culos de car\u00e1cter pol\u00edtico y cultural que deber\u00e1n superarse.<\/p>\n<p>En Ginebra, se ha creado el Centro Internacional para el comercio y el desarrollo sostenibles (ICTSD), que pretende unir a las principales ONGs que trabajan sobre desarrollo y medio ambiente y que intentan tener influencia sobre la OMC. Los fondos provienen de Oxfam y de la fundaci\u00f3n holandesa NOVIB, por Christian Aid, grupos eclesi\u00e1sticos alemanes y americanos, fundaciones estadounidenses (Ford, MacArthur), la UE y agencias de ayuda de Dinamarca, Holanda, Suecia, Suiza y Gran Breta\u00f1a. Est\u00e1 abierto a la cooperaci\u00f3n con los sindicatos y es probable que dicha colaboraci\u00f3n se desarrolle especialmente con los SPIs.<\/p>\n<p>Las fundaciones pol\u00edticas alemanas son un caso especial, pues se les atribuyen fondos p\u00fablicos, en funci\u00f3n del porcentaje de votos obtenidos en las elecciones legislativas nacionales, por los partidos pol\u00edticos a los cu\u00e1les est\u00e1n vinculadas. La Social Dem\u00f3crata Friedrich Ebert Stiftung, es la que m\u00e1s directamente est\u00e1 vinculada al movimiento sindical y desarrolla un amplio programa sindical de cooperaci\u00f3n al desarrollo en el \u00e1mbito internacional, tanto bilateral como a trav\u00e9s de los SPIs. Su hom\u00f3loga dem\u00f3crata-cristiana, la Konrad Adenauer Stiftung, tambi\u00e9n subvenciona programas sindicales, como tambi\u00e9n lo hacen algunas de las fundaciones m\u00e1s peque\u00f1as.<\/p>\n<p>En Suecia, el Centro Internacional Olof Palme (OPIC) es una ONG vinculada al movimiento obrero, fundada en 1992 por el Partido Socialdem\u00f3crata, la central nacional (LO) y el movimiento cooperativista, \u201cpara coordinar, desarrollar y fortalecer los intereses del movimiento obrero e implicarse en cuestiones internacionales\u201d. Ahora el OPIC, cuenta con 34 afiliadas que incluyen, organizaciones pol\u00edticas, culturales, cooperativistas y sindicales.<\/p>\n<p>En resumen, el movimiento sindical, especialmente en los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados, lleva a cabo amplias actividades de cooperaci\u00f3n al desarrollo, tanto en el \u00e1mbito bilateral, como mediante sus organizaciones internacionales, centradas fundamentalmente en creaci\u00f3n de instituciones: desarrollo sindical y asistencia a las organizaciones populares en los llamados pa\u00edses en desarrollo. Pese a su amplitud, estas actividades no implican por lo general contactos con ONGs no pertenecientes al movimiento obrero. En este \u00e1mbito los sindicatos han actuado ya sea, directamente o bien, con ONGs del movimiento obrero, en algunos casos creadas a este fin.<\/p>\n<p>El debate sobre pol\u00edticas y estrategias para el desarrollo, tiene lugar fundamentalmente en el seno del movimiento obrero. Se han centrado en temas como, bilateralidad o multilateralidad (conectado con el tema de la responsabilidad) y la selecci\u00f3n de prioridades [apoyo en el sentido de ayuda humanitaria o centrarse en la construcci\u00f3n de instituciones (organizaci\u00f3n) con el objetivo de cambiar las relaciones de poder en las sociedades].<\/p>\n<p>Existen, sin embargo, algunos casos de cooperaci\u00f3n con ONGs no vinculadas al movimiento obrero. Por ejemplo, muchas SPIs colaboran con Oxfam Internacional (OI), una coalici\u00f3n reciente que agrupa a las mayores ONGs nacionales para el desarrollo. Algunos SPIs, han colaborado con afiliadas nacionales como Oxfam GB y Novib de los Pa\u00edses Bajos. Durante la Cumbre del G-9 en Colonia, en junio 1999, la Internacional de la Educaci\u00f3n (IE) y la OI, han trabajado juntas presionando para que se condone la deuda y se reconvierta en fondos para la educaci\u00f3n. En la reuni\u00f3n anual del Banco Mundial y del FMI, que tendr\u00e1 lugar en Washington en oto\u00f1o de 1999, IE y OI, se centraron en el impacto de las pol\u00edticas de ajuste estructural sobre la educaci\u00f3n. IE, tambi\u00e9n trabaja con ActionAid, una ONG del desarrollo con sede en Gran Breta\u00f1a, en una campa\u00f1a internacional para la mejora de la ense\u00f1anza p\u00fablica. En veinti\u00fan pa\u00edses del sur y en cuatro pa\u00edses europeos, esta campa\u00f1a est\u00e1 apoyada por grupos religiosos, organizaciones de derechos humanos, sindicatos de profesores, asociaciones de mujeres y ONGs de \u00e1mbito nacional e internacional[29] .<\/p>\n<p>No es frecuente que las ONGs organicen actividades con los sindicatos. Una iniciativa con \u00e9xito, fue la creaci\u00f3n de la Confederaci\u00f3n de Sindicatos de Hong Kong (HKCTU), la central obrera independiente de Hong Kong, que surgi\u00f3 de un proyecto de organizaci\u00f3n sindical entre la UITA y el Hong Kong Christian Industrial Commitee (HKCIC). El proyecto &#8211; financiado por la agencia para el desarrollo de los sindicatos suecos, el consejo para la cooperaci\u00f3n internacional de la LO\/TCO &#8211; empez\u00f3 en 1983 y llev\u00f3 a la creaci\u00f3n en 1984, de la oficina de Educaci\u00f3n de la UITA en Hong Kong, que posteriormente se convertir\u00eda en el Centro de Educaci\u00f3n Sindical de Hong Kong (HKTUEC), una operaci\u00f3n conjunta de la HKCIC y varios SPIs.<\/p>\n<p>Esto llev\u00f3 a su vez, al establecimiento de la HKCTU, la confederaci\u00f3n de los sindicatos de Hong Kong en agosto de 1990. La HKCTU tiene ahora aproximadamente 140.000 miembros y es la segunda central obrera m\u00e1s grande de Hong Kong.<\/p>\n<p><strong>Educaci\u00f3n<\/strong><br \/>\nTambi\u00e9n en el campo de la educaci\u00f3n, los sindicatos han preferido en general trabajar por su propia cuenta, o con ONGs afines con el movimiento obrero. La organizaci\u00f3n internacional de ONGs para la formaci\u00f3n sindical es la Federaci\u00f3n Internacional de Asociaciones para la Educaci\u00f3n de los Trabajadores (FIAET) (75 organizaciones, en 51 pa\u00edses y 6 organizaciones internacionales afiliadas) fue fundada en 1947. Sus afiliadas nacionales incluyen, ONGs especializadas en la formaci\u00f3n y vinculadas a los partidos socialistas, sindicatos (generalmente a trav\u00e9s de sus departamentos para la formaci\u00f3n), instituciones educativas, equipos t\u00e9cnicos e institutos de investigaci\u00f3n. Los afiliados internacionales son, SOLIDAR (la afiliaci\u00f3n es rec\u00edproca porque FIAET, tambi\u00e9n es miembro de SOLIDAR), 4 SPIs y una instituci\u00f3n para la educaci\u00f3n de adultos regional de Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>En 1993, la FIAET revis\u00f3 su programa para subrayar sus objetivos comunes con otras organizaciones del movimiento obrero[30]. En desarrollo de una resoluci\u00f3n adoptada en su conferencia General de 1996 de \u201cfortalecer la capacidad organizativa global del movimiento obrero\u201d, la FIAET desarroll\u00f3 el proyecto de C\u00edrculo de Estudios Internacionales (CEI), cuyo objetivo es facilitar la formaci\u00f3n sindical sobre los temas relativos a la globalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un CEI consiste en reunir a grupos de participantes de varios pa\u00edses (grupos locales de estudio), conectados por Internet, que trabajan simult\u00e1neamente sobre un mismo curr\u00edculo, un mismo m\u00e9todo y los mismos materiales. Cada grupo nacional tiene un responsable. En los per\u00edodos entre reuniones, cada grupo tiene acceso a materiales en Internet, incluso a los resultados de los debates y de los trabajos hechos en reuniones anteriores o por otros pa\u00edses.<\/p>\n<p>En 1997 y 1998, se realizaron dos cursos piloto sobre multinacionales en los que participaron 12 pa\u00edses. En 1999, la FIAET desarroll\u00f3 otros dos CEIs en asociaci\u00f3n con la UITA y la Federaci\u00f3n Internacional de Trabajadores de las Industrias Metal\u00fargicas (FITIM), ambos sobre multinacionales espec\u00edficas. El objetivo de los SPIs y de la FIAET es, que la red creada dentro de las empresas a trav\u00e9s del CEI, y que conecta sindicatos locales en diferentes pa\u00edses, permanezca como estructura sindical internacional permanente tras el CEI y siga trabajando. En este sentido, el CEI ayuda \u201cfortalecer la capacidad organizativa global del movimiento obrero\u201d en el \u00e1mbito de las multinacionales. Por supuesto que los CEIs, como m\u00e9todo, pueden ser utilizados por casi cualquier grupo que pretenda establecer redes internacionales, y de hecho, la FIAET ha iniciado un tercer CEI para mujeres sindicalistas de organizaciones locales y de ONGs, sobre la industria alimentaria global[31].<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito nacional, la cooperaci\u00f3n es habitual entre la mayor\u00eda de los miembros no sindicales de la FIAET (instituciones educativas independientes pero ligadas al \u00e1mbito laboral) y los sindicatos. Esto puede adoptar la forma de prestaci\u00f3n de servicios, por ejemplo LEARN de Filipinas, realiza cursos de formaci\u00f3n para la central sindical \u201cAlliance of Progressive Labour\u201d(APL) y para algunos de sus miembros sindicalistas, o la forma de programas formativos y organizativos conjuntos, por ejemplo, la organizaci\u00f3n local de la ABF y los sindicatos suecos, realizan programas conjuntos en los Estados B\u00e1lticos y en Europa Central y Oriental.<\/p>\n<p>En algunos casos, agencias no sindicales, han apoyado a ONGs de servicios o de educaci\u00f3n a los trabajadores (incluso a miembros de la FIAET) que estuvieron o inclusive que siguen estando en la oposici\u00f3n a los sindicatos oficiales de sus pa\u00edses. Esto sucede especialmente, cuando el movimiento sindical est\u00e1 dominado por el Estado, y las ONGs act\u00faan como instrumentos para fomentar un movimiento obrero alternativo. Los casos de Indonesia, Corea y Filipinas, ya han sido mencionados. Un caso actual, es el apoyo dado por NOVIB (Holanda) al \u201cCenter for Trade Union and Workers\u2019Services\u201d de Egipto (afiliado a la FIAET). Este tipo de situaci\u00f3n podr\u00eda, en teor\u00eda, crear tensiones entre las ONGs que lo financian y los sindicatos. En la pr\u00e1ctica, raramente se producen, excepto en el \u00e1mbito local del pa\u00eds afectado, porque la mayor\u00eda de las organizaciones sindicales internacionales y de los sindicatos en los pa\u00edses democr\u00e1ticos, sienten recelos ante los sindicatos oficialistas y tienden a apoyar a los alternativos.<br \/>\nNo parece que haya una amplia colaboraci\u00f3n entre sindicatos y ONGs no sindicales en el \u00e1mbito de la educaci\u00f3n. Sin embargo, esta colaboraci\u00f3n existe en varios pa\u00edses entre sindicatos e instituciones acad\u00e9micas que desarrollan programas de formaci\u00f3n laboral. En los EE.UU., tales programas en Harvard, Cornell, Yale, Rutgers, Michigan o UCLA, entre otros, est\u00e1n muy consolidados y apoyados por el movimiento sindical. Estos programas tienen una organizaci\u00f3n coordinadora en el \u00e1mbito nacional, la \u201cUniversity and College Labor Education Association\u201d, (UCLEA), que est\u00e1 afiliada a la FIAET. Relaciones similares, entre las instituciones acad\u00e9micas y los sindicatos, existen en algunos pa\u00edses de Europa Occidental.<\/p>\n<p><strong>Los derechos de las mujeres y los temas de igualdad<\/strong><br \/>\nLa relaci\u00f3n entre sindicatos y el movimiento femenino ha sido compleja y contradictoria. Los sindicatos, desde sus or\u00edgenes, han defendido los derechos de las mujeres y muchas mujeres han sido dirigentes carism\u00e1ticas en la historia del movimiento sindical (Flora Trist\u00e1n Moscoso, activista en Francia y en Per\u00fa, fue la autora de la Union Ouvri\u00e8re, un alegato pionero en pro de una uni\u00f3n general de trabajadores internacional; Louise Michel, fue dirigente de la Comuna de Par\u00eds; Clara Eissner Zetkin, fue dirigente del movimiento alem\u00e1n de mujeres socialistas, y la primera Secretaria General de la FITTVC; Mar\u00eda Jones, \u201cMother Jones\u201d, fue una legendaria organizadora de los mineros americanos y fundadora de la IWW [32]; Federica Montseny, fue dirigente de la CNT[33] durante la Guerra Civil y en el exilio; Marie Nielse fue profesora y dirigente de la izquierda danesa antes de la Segunda Guerra Mundial; Margarethe Faas, fue Secretaria y activista de la Confederaci\u00f3n Suiza de Sindicatos, y editora de \u201cL\u2019Exploit\u00e9e\/ Die Vork\u00e4mpferin\u201d en la primera d\u00e9cada de este siglo, por nombrar s\u00f3lo algunas).<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, el movimiento sindical ha estado desde sus or\u00edgenes dominado por la cultura de los trabajadores de la industria, en la que predominan los hombres \u2013 a excepci\u00f3n de la industria textil y de la confecci\u00f3n. Este no era un entorno proclive hacia las mujeres. En varios pa\u00edses, las mujeres debieron crear sus propios sindicatos, porque no eran bien recibidas en los sindicatos existentes. El \u00fanico sindicato de este tipo que permanece es el Sindicato Dan\u00e9s de Mujeres Trabajadoras (KAD), establecido a principios de siglo porque el Sindicato General de Trabajadores rechaz\u00f3 en su momento admitir a las mujeres como afiliadas.<\/p>\n<p>Dado el aumento de la presi\u00f3n ejercida por los movimientos de mujeres durante las \u00faltimas tres d\u00e9cadas y por el hecho de que las mujeres representan cada vez una porci\u00f3n mayor de la fuerza laboral, en muchos pa\u00edses los sindicatos han realizado esfuerzos para abrir las estructuras sindicales a las mujeres. Esto se ha traducido en la adopci\u00f3n de programas activos en el seno de las estructuras sindicales, incluir las demandas de las mujeres en las reivindicaciones para la negociaci\u00f3n colectiva y cambiar la cultura existente, las costumbres y las pr\u00e1cticas de la organizaci\u00f3n, para hacerla m\u00e1s acogedora para las mujeres. Pese a los continuos y significativos, aunque lentos, avances, gran parte del movimiento sindical sigue dominado por los hombres y es leg\u00edtimo que los movimientos femeninos les dirijan cr\u00edticas.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos diez a\u00f1os, m\u00e1s o menos, el crecimiento explosivo del sector informal ha puesto de manifiesto la necesidad sindical, no s\u00f3lo de organizar a las trabajadoras con empleos estables sino tambi\u00e9n, a las que trabajan con contratos at\u00edpicos o temporales o que trabajan por su propia cuenta. El sector informal ha crecido por dos razones principales: la crisis econ\u00f3mica mundial y los cambios en la organizaci\u00f3n del trabajo.<\/p>\n<p>La crisis de la deuda en los pa\u00edses en desarrollo [34], el desmantelamiento del sector p\u00fablico, la desregulaci\u00f3n del mercado laboral, debidos a los programas de ajuste estructural de FMI y del Banco Mundial y la crisis que se inici\u00f3 en Asia en 1997, sigui\u00f3 en Rusia en 1998 y afect\u00f3 a Brasil al principio de este a\u00f1o, han expulsado a millones del sector formal para incluirlos en el informal. Seg\u00fan un informe de la OIT[35], esta crisis ha destruido 24 millones de puestos de trabajo tan s\u00f3lo en el Este de Asia, fundamentalmente en el \u201csector industrial moderno\u201d. En Rusia y en la CEI, adem\u00e1s de los millones de parados, hay millones de trabajadores en el sector formal que no reciben sus salarios durante meses. Por todo ello, en ausencia de cualquier tipo de redes de seguridad social reales, el sector informal es la \u00fanica posibilidad de sobrevivir.<\/p>\n<p>El otro factor que ha influido en el crecimiento del sector informal en los \u00faltimos veinte a\u00f1os, m\u00e1s o menos, ha sido el cambio en las estructuras de las transnacionales. La empresa moderna es fundamentalmente un mecanismo para organizar la producci\u00f3n hecha para ella, por terceros. Su n\u00facleo est\u00e1 compuesto por la direcci\u00f3n, los empleados de la central y posiblemente una fuerza laboral de t\u00e9cnicos altamente calificados. Este n\u00facleo dirige la producci\u00f3n y las ventas, controla las subcontrataciones, decide a corto plazo qu\u00e9 se tiene que producir, cu\u00e1ndo, c\u00f3mo y por qui\u00e9n y desde d\u00f3nde se proveer\u00e1n determinados mercados. La producci\u00f3n de las mercanc\u00edas y, en cualquier caso, todos los procesos intensivos en mano de obra, ser\u00e1n subcontratados, tambi\u00e9n en el extranjero. Este tipo de empresa ser\u00e1 la coordinadora de un sistema de subcontrataci\u00f3n en cascada, que no formar\u00e1 parte de su estructura oficial, pero que depender\u00e1 completamente de ella, con un creciente deterioro de las condiciones salariales y laborales, conforme se desplazan del centro de operaciones hacia la periferia.<\/p>\n<p>El descenso de la densidad sindical en la mayor\u00eda de los pa\u00edses industrializados en los ochenta y noventa, se debe menos, a transferencias de los procesos productivos y reubicaci\u00f3n de los mismos hacia el sur y el este, como se ven\u00eda aceptando, que a la destrucci\u00f3n del sector formal y a la desregulaci\u00f3n del mercado de trabajo, en las bases del sindicalismo industrial. Con un sector informal que representa a una gran mayor\u00eda de la fuerza laboral en los llamados pa\u00edses en desarrollo y a una parte importante y en aumento en los pa\u00edses industrializados, es imposible pensar en organizar a una mayor\u00eda de los trabajadores en el \u00e1mbito mundial, sin una seria labor de organizaci\u00f3n del sector informal.<\/p>\n<p>Los trabajadores del sector informal son, en su gran mayor\u00eda, mujeres. La mayor\u00eda de los trabajadores expulsados del sector formal por la crisis econ\u00f3mica global, son mujeres. Como recoge la CIOSL en su informe[36], las mujeres son las principales v\u00edctimas de la precariedad laboral y de la pobreza creada por la crisis y por ello, se han incorporado masivamente al sector informal en los \u00faltimos dos a\u00f1os. Seg\u00fan un informe de las Friends of Women Foundation en Tailandia [37], los despidos en masa en 1998 se produjeron fundamentalmente en los sectores textil y de la electr\u00f3nica, donde el 90% de los trabajadores son mujeres. En Mosc\u00fa, dos tercios de los desempleados son mujeres.<\/p>\n<p>Ya antes de la crisis, el sector informal estaba compuesto mayoritariamente por mujeres (el trabajo infantil est\u00e1 muy presente). La inmensa mayor\u00eda de los trabajadores a domicilio, son mujeres y el trabajo a domicilio representa hasta un 40 o 50% del trabajo total en determinados sectores claves para la exportaci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina y Asia, como son confecci\u00f3n, calzado, electr\u00f3nica. Las mujeres tambi\u00e9n son mayor\u00eda de los vendedores callejeros en los mercados informales que, en algunos pa\u00edses africanos, representan hasta el 30% de la fuerza laboral urbana.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n el 90% de los trabajadores de las, aproximadamente, 850 Zonas Francas en el mundo, son mujeres y en la mayor\u00eda de los casos, en estas zonas no hay, ni derechos laborales ni protecci\u00f3n social. Lo que tienen en com\u00fan las trabajadoras de las zonas francas, aunque trabajen en f\u00e1bricas, y las del sector informal, es que en ambos casos, est\u00e1n desprotegidas, muy poco organizadas y son mujeres.<br \/>\nEn este contexto, los sindicatos se han asociado con ONGs femeninas, organizando acciones y formando alianzas para defender los intereses de los trabajadores del sector informal.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito de la Uni\u00f3n Europea, el Grupo Europeo del Trabajo a Domicilio es una coalici\u00f3n de sindicatos, ONGs, organizaciones religiosas e investigadores, involucrados en el trabajo a domicilio. El trabajo de este grupo fue uno de los factores con m\u00e1s influencia sobre los gobiernos de la mayor\u00eda de los estados Europeos, para que estos apoyasen la adopci\u00f3n de la Convenci\u00f3n de la OIT sobre Trabajo a Domicilio que por fin, fue aprobada en 1996.<\/p>\n<p>En Gran Breta\u00f1a, existen varios proyectos locales importantes de ONGs o de los gobiernos. El National Group on Homeworking ha desarrollado una campa\u00f1a para incluir a las trabajadoras a domicilio en el salario m\u00ednimo interprofesional y ha ejercido mucha influencia sobre la pol\u00edtica gubernamental, la opini\u00f3n p\u00fablica y la pol\u00edtica sindical, en el tema de las trabajadoras a domicilio.<\/p>\n<p>En las maquilas de las zonas francas de Centro Am\u00e9rica y de M\u00e9xico, la organizaci\u00f3n de las mujeres trabajadoras ha sido, fundamentalmente, el resultado de la labor de ONGs femeninas, que siempre han apoyado la sindicaci\u00f3n de las mujeres, algunas veces, como en M\u00e9xico en contra de los sindicatos existentes[38]. En la Rep\u00fablica Dominicana, Fenatrazona, el sindicato de la zona franca, cre\u00f3 comit\u00e9s de vecinas, incluyendo afiliadas y no afiliadas, para incrementar la concienciaci\u00f3n, darse mutuo apoyo y organizarse. En Guatemala, un sindicato trabaj\u00f3 con \u00e9xito con grupos de mujeres para presentar en el parlamento, una iniciativa legislativa sobre acoso sexual. En Per\u00fa, los sindicatos han trabajado con la ONG de mujeres socialistas, Flora Trist\u00e1n, en el desarrollo de programas educativos y de organizaci\u00f3n para afiliadas. En Ghana, hubo una iniciativa conjunta Sindicatos\/ONGs para la ley reguladora de la sucesi\u00f3n hereditaria, para proteger los derechos de las mujeres y garantizarles una parte de la herencia de su marido. Existen otros ejemplos de tal cooperaci\u00f3n[39].<\/p>\n<p>Los trabajadores del sector informal, especialmente las mujeres, tambi\u00e9n se han organizado en sindicatos, especialmente creados a este fin. Uno de los primeros casos, que sirvi\u00f3 de ejemplo a muchos, fue la \u201cSelf-Employed Women\u00b4s Association\u201d (SEWA) en la India, que empez\u00f3 hace 25 a\u00f1os con pocos cientos de miembros y que cuenta ahora con 210.000 miembros, en 4 estados federales de la India. SEWA agrupa trabajadores a domicilio, vendedores callejeros, recogedores de papel, recolectores de productos del bosque, etc. Ha creado una infraestructura paralela de prestaci\u00f3n de servicios: un banco de micro cr\u00e9ditos, programas a distintos niveles de formaci\u00f3n y orientaci\u00f3n profesional, cooperativas de productores (artesanos, agricultores) cooperativas de servicios (salud, vivienda). En Sud\u00e1frica, un sindicato de aut\u00f3nomas, la \u201cSelf-Employed Women\u00b4s Union\u201d (SEWU) se ha organizado seg\u00fan las mismas directrices, e intentos de establecer organizaciones similares, existen en otros pa\u00edses.<br \/>\nLas organizaciones de trabajadores a domicilio y de vendedores ambulantes, han creado redes internacionales. Una de ellas, es la Alianza Internacional de Vendedores Callejeros, o Streetnet, que incluye organizaciones o grupos de apoyo de 11 pa\u00edses. Fue fundada en 1995, y adopt\u00f3 el mismo a\u00f1o, la \u201cDeclaraci\u00f3n de Bellagio\u201d sobre los derechos de los vendedores ambulantes. La Segunda es HomeNet, una red de sindicatos, como SEWA, SEWU y el sindicato de bordadores de Madeira (SIBTTA), que representa a trabajadores a domicilio, hay tambi\u00e9n otras organizaciones de trabajadores a domicilio (de Bangladesh, Filipinas, Tailandia).<\/p>\n<p>Homenet y StreetNet, junto con SEWA, otros sindicatos y grupos de apoyo en las Universidades y en las organizaciones internacionales, han creado otra red internacional: WIEGO (\u201cWomen in Informal Employement Globalizing and Organizing\u201d), que pretende trabajar a distintos niveles: investigaci\u00f3n, elaboraci\u00f3n de pol\u00edticas, creaci\u00f3n de coaliciones.<\/p>\n<p><strong>Medio Ambiente<\/strong><br \/>\nEntre las preocupaciones socio culturales de los primeros movimientos sindicales, hab\u00eda un fuerte componente de rechazo contra la degradaci\u00f3n de las condiciones de vida impuestas a los trabajadores urbanos, por la industrializaci\u00f3n capitalista. Los barrios bajos, eran un criadero de enfermedades y de males sociales, y el movimiento obrero, desde su constituci\u00f3n, buscaba conscientisar sus afiliados de la necesidad de preservar su integridad moral y f\u00edsica por medio de su acci\u00f3n organizada. Los servicios de salud obreros, el urbanismo socialista con su \u00e9nfasis por el acceso a la luz y al aire, ilustran la preocupaci\u00f3n existente.<\/p>\n<p>Organizaciones como Amigos de la Naturaleza, se crearon para permitir a los trabajadores pasar su tiempo libre en un entorno natural y saludable. La Internacional de amigos de la naturaleza, fundada en Viena en 1895, donde todav\u00eda est\u00e1 la sede de su Secretar\u00eda, tiene 20 afiliados nacionales u organizaciones asociadas, con una afiliaci\u00f3n total de 600.000, mayoritariamente en Europa, casi la mitad en Alemania y Austria, tambi\u00e9n en los EEUU (California), en M\u00e9xico, Israel, Nepal y Australia. Uno de sus fines, es \u201cproteger la naturaleza y el campo y contribuir a la protecci\u00f3n de los lugares naturales de vida\u201d[40]. Es una de las ONGs obreras que muestra nuevos s\u00edntomas de actividad. En Alemania, los amigos de la naturaleza se consideran, \u201cpuente entre sindicatos, organizaciones sociales y el movimiento ecologista\u201d y tienen proyectos conjuntos de protecci\u00f3n medioambiental, con sindicatos como la IG Medien y la IG Bau[41].<\/p>\n<p>Tras la Segunda Guerra Mundial, la reconstrucci\u00f3n en la posguerra fue considerada como absoluta prioridad en Europa, y las actitudes productivistas prevalecieron sobre las preocupaciones medioambientales, tambi\u00e9n en el seno del movimiento socialdem\u00f3crata. Del otro lado de la cortina de hierro, el desarrollo industrial de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y de los pa\u00edses de su esfera de influencia, as\u00ed como China o Corea del Norte, fuera del control de la opini\u00f3n p\u00fablica e impulsados por una burocracia dirigente autocr\u00e1tica, dieron un ejemplo extremo de productivismo, de consecuencias catastr\u00f3ficas sobre el medio ambiente.<\/p>\n<p>Cuando el actual movimiento de protecci\u00f3n medioambiental surgi\u00f3 en los 60\u2019, sus relaciones con el movimiento obrero fueron ambivalentes. Los sindicatos ten\u00edan como prioridad la protecci\u00f3n de los puestos de trabajo y, por lo tanto, los movimientos ecologistas eran considerados como una amenaza para el empleo. En algunos casos se produjeron conflictos entre sindicatos y organizaciones de conservaci\u00f3n de la naturaleza, como en la industria forestal del Nordoeste de los EEUU o en la industria ballenera noruega, o en la tabaquera, donde los sindicatos apoyaron durante a\u00f1os a las empresas, en su oposici\u00f3n a las campa\u00f1as anti-tabaco.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, se ha hecho evidente, en el seno del movimiento sindical, la necesidad de un desarrollo sostenible a largo plazo, como tambi\u00e9n ha sucedido en el resto de la sociedad, y esto conlleva nuevas formas de cooperaci\u00f3n entre sindicatos y ONGs ecologistas. Los sindicatos han tomado conciencia de la capacidad de las ONGs ecologistas, para sentar a las multinacionales en las mesas de negociaci\u00f3n, mediante su poder de movilizaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica, y han comenzado a considerarlas como potenciales aliados.<\/p>\n<p>Hay varios ejemplos recientes de cooperaci\u00f3n en el \u00e1mbito internacional entre SPIs y organizaciones ecologistas.<\/p>\n<p>En junio de 1999, la FITCM[42] y el World Wide Fund for Nature (WWF), llegaron a un acuerdo para cooperar en temas forestales, m\u00e1s concretamente en directrices para etiquetas verdes[43]. Ambas organizaciones acordaron que los aspectos ambientales y sociales de la silvicultura estaban, indisolublemente ligados y que la cooperaci\u00f3n era necesaria para luchar contra la r\u00e1pida deforestaci\u00f3n y degradaci\u00f3n forestal que se est\u00e1 produciendo en muchas partes del mundo. Las directrices para las eco-etiquetas (etiquetas verdes), que deber\u00edan definirse conjuntamente, tendr\u00edan que suponer como requisito previo, que todas las maderas y el resto de productos, procedan de explotaciones donde pueda certificarse que son bosques bien gestionados y que la gesti\u00f3n tiene en cuenta los aspectos ecol\u00f3gicos, econ\u00f3micos y sociales de la explotaci\u00f3n. La certificaci\u00f3n concedida al bosque debe ser fruto de un proceso independiente y trasparente en el que est\u00e9n representados los intereses ecol\u00f3gicos, econ\u00f3micos y sociales, lo que contrasta con otras eco-etiquetas, en las que la voz cantante la tienen fundamentalmente los propietarios de los bosques.<\/p>\n<p>Otro ejemplo, la Federaci\u00f3n Internacional de Transportes (ITF) y la FITIM apoyan la campa\u00f1a de Greenpeace contra el desguace de barcos contaminados en Asia, en India en particular. Algunos barcos est\u00e1n contaminados con sustancias altamente t\u00f3xicas y peligrosas, entre otras metales pesados y amianto. Los dos SPIs, se\u00f1alan que el desguace al aire libre, contamina el entorno y pone en peligro la salud de los trabajadores. Los barcos desguazados en Asia, deber\u00edan estar libres de sustancias tales como amianto, plomo, otros compuestos de metales pesados, restos de petroleo y bifenilos policlorados. Los due\u00f1os de los barcos deber\u00edan responsabilizarse de que los barcos no sean peligrosos, antes de proceder a desguazarlos. Tienen que existir garant\u00edas adecuadas para el medio ambiente y para los municipios colindantes. Los trabajadores que se ocupan de esta tarea deben disfrutar de mejores condiciones de salud y seguridad[44].<\/p>\n<p>La UITA trabaja con la Pesticide Action Network (PAN) y sus organizaciones regionales, y con el \u201cGrupo Interdisciplinar de Pesquisa e A\u00e7\u00e3o em Agricultura e Sa\u00fade (GIPAS)\u201d de Brasil en temas de plaguicidas. Como reacci\u00f3n frente a lo que est\u00e1 ocurriendo con los alimentos gen\u00e9ticamente modificados su organizaci\u00f3n regional Latinoamericana, inici\u00f3 en setiembre de 1998, un proyecto conjunto, llamado BioMater, en el que participan los sindicatos, organizaciones de agricultores y ONGs con el objetivo de preservar, producir y distribuir semillas. BioMater ha creado un banco para la producci\u00f3n de semillas org\u00e1nicas, que ser\u00e1n inscritas en un registro, en la mayor\u00eda de los pa\u00edses latinoamericanos[45].<br \/>\nLa Federaci\u00f3n Internacional de los Trabajadores de la qu\u00edmica, energia y minas (ICEM) ha trabajado con Greenpeace, en un acuerdo sobre el cloro con la industria qu\u00edmica. Greenpeace, y otras ONGs o grupos locales han apoyado la campa\u00f1a de ICEM contra R\u00edo Tinto de Zinc (RTZ), una industria minera acusada de realizar su actividad en condiciones sociales y ambientales, inaceptables.<\/p>\n<p>En la Comisi\u00f3n de Desarrollo Sostenible[46], en Nueva York, la CIOSL, en colaboraci\u00f3n con muchos SPIs (ICEM, ITF, UITA, ISP), la CSC de la OCDE y representantes sindicales de Bermudas, Brasil, Canad\u00e1, Rep\u00fablica Checa, Alemania, Ghana, Italia, Noruega, Suecia y EEUU, ha tenido un papel puntero, en asegurar que los puntos de vista sindicales fuesen reconocidos para la obtenci\u00f3n de la certificaci\u00f3n ecol\u00f3gica. La posici\u00f3n de los sindicatos fue apoyada por las ONGs que estaban presentes[47].<\/p>\n<p>La cooperaci\u00f3n entre organizaciones sindicales, en el \u00e1mbito nacional e internacional y ONGs ecologistas, se ha desarrollado en un amplio frente y es probable que siga creciendo. El que se desarrolle m\u00e1s r\u00e1pidamente y m\u00e1s profundamente que la cooperaci\u00f3n entre ONGs y organizaciones empresariales y con empresas determinadas, queda por ver.<\/p>\n<p><strong>Responsabilidad Empresarial<\/strong><br \/>\nLos efectos de la globalizaci\u00f3n han hecho con frecuencia dif\u00edcil que los sindicatos consiguiesen sus objetivos, mediante los mecanismos tradicionales de acci\u00f3n sindical. En este contexto, la capacidad de movilizaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica ha demostrado ser, ahora m\u00e1s que nunca, un mecanismo muy eficaz para presionar a las empresas y las ONGs, m\u00e1s que los sindicatos, han demostrado su capacidad de influir sobre la opini\u00f3n p\u00fablica. Es por ello que tanto las empresas, como las propias ONGs, han sobrestimado el papel de las ONGs.<\/p>\n<p>Los apologistas de las organizaciones patronales, han hecho saltar la alarma y aconsejan frenar cualquier intento de reconocer a las ONGs como representantes de la sociedad civil[48]. Otros asesores en management aconsejan a los empresarios que defiendan la participaci\u00f3n de las ONGs para cooptarlas luego: prev\u00e9n una \u201cdin\u00e1mica de futuro\u201d, en que, \u201clas ONGs seguir\u00e1n el siguiente proceso en el seguimiento de un tema: (1) una ONG activista, plantear\u00e1 un tema, como si fuese un problema; (2) las ONGs, generalmente en coalici\u00f3n, inician una campa\u00f1a a la que la opini\u00f3n p\u00fablica responder\u00e1, ya sea con fuerza (Ej. la leche en polvo para los beb\u00e9s) o bien d\u00e9bilmente (Ej.: Disney); (3) si hay suficiente respaldo popular, las instancias gubernamentales o intergubernamentales se ver\u00e1n implicadas y las ONGs participar\u00e1n en la elaboraci\u00f3n de nuevas leyes, normas reguladoras o c\u00f3digos; (4) las ONGs asumir\u00e1n activamente la labor de control del cumplimiento de las leyes, normas y c\u00f3digos; (5) las ONGs se convierten en recursos para las corporaciones en la futura toma de decisiones\u201d. [49] No existe mejor descripci\u00f3n del proceso que la del ex Ministro Holand\u00e9s Jan Pronk de 1982: \u201cLa corrupci\u00f3n en las ONGs ser\u00e1 el juego pol\u00edtico en los pr\u00f3ximos a\u00f1os\u201d[50].<\/p>\n<p>En este contexto, pueden parecer menos parad\u00f3jicas las tensiones que han surgido entre sindicatos y ONGs, en aquellos temas en que la defensa de los derechos de los trabajadores estaba en juego. Esto ha sucedido especialmente en lo relativo a derechos de los trabajadores en determinadas transnacionales o sectores industriales.<\/p>\n<p>En ning\u00fan tema se ha hecho m\u00e1s patente que en el movimiento por los c\u00f3digos de conducta, que muchas transnacionales se han apresurado a adoptar como escudo ante las presiones de la opini\u00f3n p\u00fablica (fundamentalmente, consumidores). Algunas ONGs han aceptado, que desarrollar y hacer el seguimiento de los c\u00f3digos de conducta, constituye una defensa de los derechos de los trabajadores (por ejemplo en t\u00e9rminos de salarios, condiciones de trabajo, salud y seguridad, etc.), incluso cuando no se establecen mecanismos para el reconocimiento y vigencia de los derechos sindicales. En estos casos, los sindicatos han visto a las ONGs como aliados de las empresas, en su intento por usar los c\u00f3digos para evitar la sindicalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En 1990, el 85 por ciento de las 100 empresas m\u00e1s importantes de los EEUU, ten\u00edan un c\u00f3digo; en GB ascend\u00edan al 42 por ciento, en Holanda 22 por ciento[51]. Sin embargo, la mayor\u00eda de los c\u00f3digos de conducta que se refieren a temas sociales tienen un \u00e1mbito de aplicaci\u00f3n limitado y no recogen derechos laborales b\u00e1sicos. En 1998, la OIT estudi\u00f3 215 c\u00f3digos y descubri\u00f3 que tan s\u00f3lo el 15% inclu\u00eda referencias positivas a los derechos sindicales (libertad de asociaci\u00f3n y el derecho a la negociaci\u00f3n colectiva), mientras que el 25% hac\u00eda referencia al trabajo forzoso, 40% a niveles salariales, 45% a trabajo infantil, 66% a la discriminaci\u00f3n y 75% a temas de salud y seguridad [52].<\/p>\n<p>En algunos casos las empresas adoptaban c\u00f3digos como parte de una estrategia para obviar a los sindicatos anticip\u00e1ndose a ellos, prefer\u00edan hacer ofertas unilaterales, de corte paternalista, que tener que reconocer a un interlocutor con el que negociar. Como se\u00f1al\u00f3 la CIOSL, \u201cmuchas de las compa\u00f1\u00edas con sede en los EEUU que fueron las primeras en adoptar c\u00f3digos de conducta, eran tanto en teor\u00eda como en la pr\u00e1ctica, contrarias a los sindicatos\u201d [53]. Por ejemplo, el c\u00f3digo Caterpillar establece que la empresa pretende \u201cllevar el negocio de tal manera que los empleados no sientan la necesidad de ser representados por sindicatos o por terceras personas\u201d y el c\u00f3digo Sara Lee Knit Products, establece que la empresa \u201cdebe producir en un ambiente sin sindicatos, salvo en aquellos lugares en que las leyes y la cultura lo exigir\u00edan\u201d. En el c\u00f3digo DuPont puede leerse: \u201chay que incentivar a los empleados, mediante la leg\u00edtima expresi\u00f3n de la opini\u00f3n de la direcci\u00f3n, para que contin\u00faen en la situaci\u00f3n actual de no reconocimiento de los sindicatos pero, all\u00ed d\u00f3nde los trabajadores hayan elegido ser representados por un sindicato, la direcci\u00f3n se relacionar\u00e1 de buena fe con el sindicato\u201d.[54]<\/p>\n<p>Un segundo problema ha sido el control de cumplimiento de aquellos c\u00f3digos. La mayor\u00eda de los c\u00f3digos no establecen sistemas independientes de control ni mecanismos de queja. Los sindicatos insisten, en que la existencia de sindicatos independientes, en el \u00e1mbito de las operaciones de las multinacionales, es el mejor mecanismo de control [55]. Muchas compa\u00f1\u00edas han ido m\u00e1s all\u00e1 \u2013 incluso en gastos \u2013, para recurrir a otros mecanismos de control (creando los suyos propios, contratando a auditor\u00edas empresariales o a complacientes ONGs), con resultados dudosos.<\/p>\n<p>La ausencia de soluci\u00f3n a este problema, estaba en la base de la implosi\u00f3n de la White House Apparel Industry Partnership (AIP), en noviembre de 1998. La AIP fue creada por el Presidente de los EEUU en 1996, tras las vergonzosas revelaciones de que la ropa fabricada para la firma Kathie Lee Gifford, se produc\u00eda en sweatshops (talleres clandestinos) de Nueva York y en Am\u00e9rica Central. Su funci\u00f3n era elaborar un c\u00f3digo de conducta que eliminase tales condiciones de trabajo ilegales. Las compa\u00f1\u00edas que adoptasen el c\u00f3digo, podr\u00edan etiquetar sus productos, certificando que se hac\u00edan en condiciones laborales humanas. Tras la paralizaci\u00f3n, durante meses, de los 18 miembros del equipo, procedentes de diferentes empresas, sindicatos y ONGs, nueve empresas y ONGs, empezaron a negociar y elaboraron un \u201cacuerdo preliminar\u201d, el 2 de noviembre de 1998 (en el que se propon\u00eda la creaci\u00f3n de una nueva instituci\u00f3n, la Fair Labor Association (FLA) con funciones de control) y lo presentaron a los dem\u00e1s miembros del equipo para que lo apoyasen. Cuatro empresas m\u00e1s lo firmaron, pero los sindicatos y una ONG (Interfaith Council for Corporate Responsibility- ICCR), lo rechazaron y abandonaron el equipo[56].<\/p>\n<p>El sindicato de trabajadores del textil y de la confecci\u00f3n (UNITE) declar\u00f3: \u201cEste acuerdo\u2026 no supone ning\u00fan avance hacia un salario digno; no aborda el problema de la protecci\u00f3n del derecho a organizarse en sindicatos, en pa\u00edses donde sistem\u00e1ticamente se niega este derecho; permite que las empresas seleccionen los centros de trabajo que ser\u00e1n inspeccionados, por personal elegido y pagado por la empresa, y excluye, hasta un 95 por ciento de las instalaciones productivas de la empresa del \u00e1mbito de inspecci\u00f3n; y establece m\u00faltiples barreras que impiden el acceso del p\u00fablico a la informaci\u00f3n. Esto son defectos muy importantes en un acuerdo, ya diluido por compromisos previos. Tambi\u00e9n nos preocupa que este acuerdo, refuerce la tendencia a ver los c\u00f3digos de conducta voluntarios de las empresas, como sustitutivos de la aplicaci\u00f3n de las leyes existentes y que hagan innecesarios la adopci\u00f3n de nuevas leyes y de nuevos Convenios colectivos para proteger los derechos de los trabajadores en una econom\u00eda global\u201d[57] .<\/p>\n<p>Los portavoces de ICCR declararon que \u201cprincipios claves como el pago de un salario digno a los trabajadores y mecanismos de control independientes no est\u00e1n suficientemente reflejados\u201d y el acuerdo no \u201cenumera lo que tienen que hacer las empresas, en pa\u00edses donde se niega el derecho internacionalmente reconocido a la libre asociaci\u00f3n de trabajadores y a la negociaci\u00f3n colectiva. Sindicatos independientes, controlados por los trabajadores, son un importante elemento en la lucha contra los sweatshops.\u201d[58]<\/p>\n<p>Los acontecimientos posteriores, demostraron que los temores de los sindicatos y del ICCR, estaban ampliamente justificados. [59] Pero uno de los temas m\u00e1s importantes que subyacen en esta discusi\u00f3n es, si la mayor\u00eda de los c\u00f3digos adoptados recientemente, no excluyen deliberadamente normas sobre derechos laborales para permitir a las empresas tener negocios en China: el mayor pa\u00eds del mundo en el que se niegan los derechos de los trabajadores internacionalmente reconocidos [60]. China tiene un atractivo irresistible para las multinacionales. Mientras que muchas empresas de bienes de consumo, abandonaron China tras la reacci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica mundial contra la represi\u00f3n del movimiento democr\u00e1tico y sindical independiente, en junio de 1989, muchas permanecieron, otras retornaron y much\u00edsimas invirtieron durante la siguiente d\u00e9cada. Las organizaciones empresariales en general han sido complacientes, sino serviles, con el r\u00e9gimen[61] y los intentos de que las empresas incluyesen los derechos humanos en sus agendas, han permanecido sin respuesta [62]. En tal situaci\u00f3n, c\u00f3digos como el SA8000 son una escapatoria [63].<\/p>\n<p>Las cr\u00edticas lanzadas por Labour Rights in China (LARIC)[64], contra SA8000, son similares a las de los sindicatos y la ICCR contra el c\u00f3digo AIP\/FLA. Para LARIC, el SA8000 es \u201cuna v\u00eda de escape contra la responsabilidad empresarial\u201d. LARIC denuncia la falta de formaci\u00f3n de los controladores y que, en general, los sistemas de control son inadecuados. Se\u00f1ala que, el derecho de los trabajadores a protegerse ellos mismos, se les arrebata y se concede a los supervisores, que responden ante la propia empresa, esta tarea. SA8000 tambi\u00e9n desvirt\u00faa la autoridad de los Estados para utilizar la v\u00eda legislativa para cambiar determinadas pr\u00e1cticas laborales, se produce una \u201cprivatizaci\u00f3n de los derechos laborales\u201d y de la inspecci\u00f3n del trabajo: \u201cSA8000, al igual que otros c\u00f3digos, puede ser un poderoso instrumento para desviar la atenci\u00f3n de lo que evidentemente, es uno de los mecanismos m\u00e1s democr\u00e1ticos y eficaces de protecci\u00f3n: un convenio colectivo directamente negociado\u201d. [65]<\/p>\n<p>Antes, ya dijimos que debido a la enorme diversidad de ONGs existentes, generalizar sobre ellas es muy dif\u00edcil. Las controversias sobre los c\u00f3digos de conducta lo confirman: hay ONGs a favor y en contra.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista sindical, los c\u00f3digos no pueden sustituir a los acuerdos internacionales negociados entre sindicatos y empresas. Estos acuerdos (por ejemplo el de la UITA y Danone o Accor, los de la ICEM y Statoil, o el de FITCM e IKEA) son b\u00e1sicamente distintos de los c\u00f3digos de conducta, aunque err\u00f3neamente se les mezcle, en parte de la literatura existente. Implican derechos y deberes rec\u00edprocos y fruto de la negociaci\u00f3n, en este sentido, son convenios colectivos. Las ONGs, que apoyan a los sindicatos en esta labor de negociaci\u00f3n de convenios colectivos internacionales, son aliadas del movimiento sindical internacional. Las ONGs, que apoyan el que las empresas eludan o eviten tales acuerdos mediante la adopci\u00f3n de c\u00f3digos de conducta, son claramente aliados de la patronal.<br \/>\nLa cooperaci\u00f3n entre Sindicatos y ONGs: Condiciones y posibilidades que ofrece.<\/p>\n<p>Los sindicatos y las ONGs tienen en com\u00fan no s\u00f3lo que ambos son parte de la sociedad civil, sino que tambi\u00e9n tienen programas espec\u00edficos para mejorar la sociedad. Ambos pueden atribuirse leg\u00edtimamente que sirven a los intereses de la sociedad en general. Por ello, no puede sorprender, que la cooperaci\u00f3n entre el movimiento sindical y las ONGs se haya desarrollado en un amplio abanico de temas. Sin embargo, la cooperaci\u00f3n entre sindicatos y ONGs, depende del tema en cuesti\u00f3n y de que existan objetivos compartidos y, tambi\u00e9n, de la situaci\u00f3n de cada uno de ellos: la fuente de su legitimidad, si su actuar es transparente o no, ante qui\u00e9n responden, si funcionan democr\u00e1ticamente o no.<\/p>\n<p>Cuando surgieron dificultades, este \u00faltimo factor ha sido el problema de fondo. Por ello, tambi\u00e9n es necesario entender, en qu\u00e9 se diferencian ONGs y sindicatos.<\/p>\n<p>Todos los sindicatos tienen una composici\u00f3n claramente definida: sus afiliados ante quienes son responsables. Su direcci\u00f3n es regularmente elegida por \u00f3rganos representativos, como el congreso. La direcci\u00f3n puede perder la pr\u00f3xima elecci\u00f3n, y ser destituidas. Las finanzas son generalmente p\u00fablicas y controladas por los afiliados del sindicato. Las consecuencias de la pol\u00edtica sindical afectan inmediatamente a los afiliados, por ejemplo, bajo la forma de buenos o malos resultados de la negociaci\u00f3n colectiva.<\/p>\n<p>En consecuencia, el control y la evaluaci\u00f3n de los logros sindicales, se realiza constantemente: para empezar, en el propio centro de trabajo por sus miembros, y de manera m\u00e1s formal, en los \u00f3rganos de direcci\u00f3n elegidos, que se re\u00fanen frecuentemente. Los dirigentes sindicales tienen que mantener un constante debate con sus miembros, sobre cualquier pol\u00edtica adoptada; tienen que definir objetivos a corto plazo y fines a largo plazo, de forma que sean comprensibles para sus afiliados y les garanticen su apoyo, comprobando constantemente, si las pol\u00edticas que proponen reflejan de hecho las necesidades de los afiliados y los objetivos colectivos. Un sindicato tipo, es una organizaci\u00f3n democr\u00e1tica, en que los miembros se sienten parte de algo que es suyo [66].<\/p>\n<p>Las ONGs, como los sindicatos, son organizaciones de afiliaci\u00f3n voluntaria, pero no est\u00e1n sujetas a las mismas reglas. Algunas ONGs, son organizaciones de afiliados que se han dotado de estructuras democr\u00e1ticas. Este es el caso, en principio, de las ONGs vinculadas al movimiento obrero, pero hay m\u00e1s casos. No todas las ONGs tienen unas bases que se sientan parte de una organizaci\u00f3n que les pertenece. En muchos casos, las ONGs tiene una direcci\u00f3n autoproclamada, no responden ante nadie, salvo ante la opini\u00f3n p\u00fablica y ante sus donantes, no hacen p\u00fablicas sus finanzas y no disponen de mecanismos de control y de supervisi\u00f3n claros. Esto les otorga gran flexibilidad y movilidad, incluso gran capacidad para dar respuesta r\u00e1pida a las emergencias, pero plantea el problema de la legitimidad, la transparencia y la responsabilidad.<\/p>\n<p>Las diferencias culturales, que tienen su origen en las diferencias de clase, han desempe\u00f1ado su papel. Muchas ONGs, distintas de las ligadas al movimiento obrero, se formaron en la cultura de la beneficencia y la filantrop\u00eda del siglo diecinueve. Esto no ha sido, necesariamente, un obst\u00e1culo a la colaboraci\u00f3n en el pasado. Las organizaciones ben\u00e9ficas o de asistencia, creadas y dirigidas por reformistas de clase alta y media, cooperaron con el movimiento obrero en temas pol\u00edticos, como la abolici\u00f3n de la esclavitud y del trabajo infantil, o en el sufragio universal, e incluso en temas estrictamente laborales. Entre los ejemplos conocidos, el de Annie Besant, reformista brit\u00e1nica, que hizo suya la huelga de las cerilleras londinenses en 1888, y el apoyo del Cardenal Manning a los estibadores brit\u00e1nicos en su huelga del a\u00f1o siguiente.<\/p>\n<p>Pero la cultura de la beneficencia, es radicalmente distinta de la cultura de la solidaridad. Mientras que la caridad es b\u00e1sicamente autoritaria, e implica una relaci\u00f3n de arriba abajo entre desiguales, solidaridad es una relaci\u00f3n rec\u00edproca, en que sobre la base de la igualdad, ambas partes asumen derechos y obligaciones rec\u00edprocos. La cultura del movimiento sindical, es una cultura solidaria para la lucha por un cambio social, mientras que muchas ONGs, tienen un programa de asistencia a necesidades b\u00e1sicas y de beneficencia, m\u00e1s que un programa de reforma social.<\/p>\n<p>En las \u00faltimas d\u00e9cadas, la descolonizaci\u00f3n y el nuevo concepto de \u201cTercer Mundo\u201d, el incremento del n\u00famero de transnacionales y los inicios de la globalizaci\u00f3n, la radicalizaci\u00f3n de parte de la clase media (en los movimientos de estudiantes, de mujeres, en las iglesias, debido al impacto de la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, etc.) provoc\u00f3 que parte de las ONGs, adoptasen programas de cambio social radical.<br \/>\nEste nuevo programa pol\u00edtico, sin embargo, no sirvi\u00f3 para acercarlas a los sindicatos, ni modific\u00f3 sustancialmente el cambio de la cultura de las ONGs. Por el contrario, los sindicatos eran considerados, por gran parte de los cr\u00edticos radicales de la clase media, como instituciones burocr\u00e1ticas, conservadoras, incapaces o contrarias a desarrollar los intereses reales de sus miembros o de la sociedad. La l\u00ednea de ataque contra la social democracia por la izquierda radical de distintas tendencias, se hizo o\u00edr en los ataques de algunas ONGs contra los (mayoritariamente socialdem\u00f3cratas) sindicatos. Algunas ONGs pol\u00edticamente radicales, se dedicaron en organizar a los trabajadores al margen de los sindicatos en formas, supuestamente m\u00e1s democr\u00e1ticas, entrando directamente en conflicto con los sindicatos.<\/p>\n<p>Las presiones generadas por la globalizaci\u00f3n de la econom\u00eda y por sus consecuencias sociales, est\u00e1 cambiando de nuevo las relaciones entre sindicatos y ONGs, y la percepci\u00f3n que unos tienen de los otros. El miedo a los programas neoliberales, apoyados por la mayor\u00eda de los principales gobiernos, contra el objetivo de una sociedad m\u00e1s justa igualitaria y democr\u00e1tica &#8211; miedo, que comparten ONGs y sindicatos &#8211; ha sido un potente factor de fortalecimiento de la cooperaci\u00f3n. En un entorno cada vez m\u00e1s hostil, crecen las presiones dentro del movimiento sindical, contra todo lo que ha entorpecido su labor: trabas burocr\u00e1ticas, conservadurismo, disputas internas que s\u00f3lo sirven a los intereses de los dirigentes consolidados y perjudican el inter\u00e9s general, la proletaria cultura machista contraria a las mujeres, etc., en otras palabras, esos rasgos a que se agarraron las ONGs para sacar conclusiones generales y desacreditar a todo el movimiento. El cambio en la direcci\u00f3n y en la pol\u00edtica de la AFL-CIO en 1995 que, esperemos, sea s\u00f3lo el inicio de un proceso, es un s\u00edntoma de \u00e9stas presiones. All\u00ed d\u00f3nde han surgido nuevos sindicatos (Corea, la KCTU, en Brasil la CUT y el MST, y en Sud\u00e1frica con COSATU), son sindicatos que han asumido la defensa de los intereses de la sociedad en general. Han establecido fuertes v\u00ednculos con otros elementos de la sociedad civil, en particular en el \u00e1mbito municipal, y tienen programas pol\u00edticos de reforma. Por parte de las ONGs, la capacidad de resistencia de los sindicatos ante condiciones adversas y su capacidad de renovaci\u00f3n (tambi\u00e9n el de algunas ONGs ligadas al movimiento sindical), no les ha pasado inadvertido. Estas, son condiciones que favorecen un incremento de la cooperaci\u00f3n sindicatos\/ONGs. Examinemos las condiciones para tal cooperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los temas con mayor potencial para la cooperaci\u00f3n entre Sindicatos y ONGs, son aquellos que afectan a un principio b\u00e1sico compartido, de hecho, es en este tipo de asuntos, en los que la cooperaci\u00f3n se est\u00e1 produciendo con mayor frecuencia (como hemos visto, la cooperaci\u00f3n entre sindicatos agr\u00edcolas y ONGs en la lucha contra el uso de plaguicidas peligrosos, en defensa de la salud p\u00fablica, cooperaci\u00f3n entre sindicatos qu\u00edmicos y ONGs, en contra de los riesgos de contaminaci\u00f3n y en defensa del medio ambiente y, en la organizaci\u00f3n de las mujeres trabajadoras, en defensa del principio de igualdad). El objetivo de tal cooperaci\u00f3n es generalmente influir en la conducta de otros actores sociales, por ejemplo, los poderes p\u00fablicos o las empresas.<\/p>\n<p>Un principio b\u00e1sico, es la defensa de los derechos humanos, y este tema, es uno de los puntos claves de contacto entre ONGs y sindicatos. Esto requiere el reconocimiento previo, por parte de las ONGs involucradas, de que los derechos de los trabajadores son derechos humanos, y en segundo lugar, que los derechos de los trabajadores suponen derechos sindicales, porque los trabajadores no tienen otro mecanismo de expresar su inter\u00e9s colectivo, que no sea a trav\u00e9s de sindicatos independientes y democr\u00e1ticos.<\/p>\n<p>No todas las ONGs aceptan estos principios: algunas ONGs para el desarrollo, han combatido la aplicaci\u00f3n universal de los derechos sindicales, como forma encubierta de proteccionismo orquestada por los sindicatos de los pa\u00edses industrializados. En contra de esta posici\u00f3n, sindicatos y otras ONGs, han argumentado que la ausencia de derechos sindicales, as\u00ed como las condiciones de trabajo inhumanas y la explotaci\u00f3n extrema, que son consecuencia de la ausencia de tales derechos, no puede ser aceptado como ventaja comparativa para el desarrollo. La mayor\u00eda de las ONGs, y desde luego todas las que se ocupan de derechos humanos, suscribir\u00edan la posici\u00f3n de que los derechos laborales m\u00ednimos, incluidos en la carta social adoptada en la Conferencia Internacional del Trabajo, en 1998 (que incluye el derecho a la libre asociaci\u00f3n, a la negociaci\u00f3n colectiva y a adoptar medidas de lucha en apoyo de sus reivindicaciones), son derechos humanos aplicables en todos los pa\u00edses.<\/p>\n<p>Otras condiciones son asimismo necesarias para una cooperaci\u00f3n con \u00e9xito: la trasparencia, la responsabilidad y el mutuo respeto. Estas son reglas de conducta b\u00e1sicas, para cualquier tipo de asociaci\u00f3n entre organizaciones y para las relaciones sociales en general.<\/p>\n<p>Respeto mutuo, significa, que cada socio debe estar preparado para respetar y apoyar los objetivos del otro. Las ONGs deben reconocer, que tienen distintas responsabilidades que los sindicatos, y que no deben intentar sustituirlos, salvo que haya razones de fuerza mayor para hacerlo.[67]<\/p>\n<p>En una econom\u00eda y en una sociedad en proceso de globalizaci\u00f3n, los sindicatos se enfrentan a tres tareas fundamentales: la organizaci\u00f3n en el seno de las transnacionales, la organizaci\u00f3n del sector informal y entrar en contacto con otros miembros de la sociedad civil. En todos estos \u00e1mbitos, se han creado asociaciones con ONGs, y esta tendencia continuara, porque es mutuamente beneficiosa. Las ONGs est\u00e1n deseando actuar en pro del inter\u00e9s p\u00fablico y est\u00e1n encontrando, en los sindicatos, la base social y el control sobre su adecuaci\u00f3n a la realidad, que ni sus afiliados, ni sus relaciones con otros actores sociales (como empresas o gobiernos), pueden suministrarles.<\/p>\n<p>Anteriormente, ya hemos descrito aquello por lo que sindicatos y ONGs son diferentes. Estas diferencias \u2013 en composici\u00f3n, mecanismos de direcci\u00f3n y cultura &#8211; tienen una causa de base: los sindicatos, est\u00e1n por definici\u00f3n y no por elecci\u00f3n, en una lucha continua de poder con la patronal y con los gobiernos que defienden intereses empresariales. El camino por el que evoluciona la sociedad, depende del cariz que tal lucha global de fuerzas vaya tomando. En este contexto, las ONGs pueden pretender asumir distintos papeles: pueden verse como partisanos, como mediadores, o eludir el tema. Otra manera de expresarlo ser\u00eda decir que, las ONGs hacen declaraciones de intenci\u00f3n y los sindicatos persiguen resultados. Por eso, la responsabilidad en la creaci\u00f3n de un m\u00e1s amplio movimiento en pro del progreso social y, en definitiva, determinar la direcci\u00f3n en que va a evolucionar, la tienen fundamentalmente los sindicatos. Compartir\u00e1n esta responsabilidad, con aquellas ONGs que claramente se definan, de palabra y de hecho, como aliados del movimiento obrero organizado.<\/p>\n<p>Un punto de partida com\u00fan, ser\u00eda definir la leg\u00edtima finalidad de cualquier forma de organizaci\u00f3n social, ya sea local o de \u00e1mbito mundial, en otras palabras, afirmar que las empresas, o el sistema econ\u00f3mico, s\u00f3lo son leg\u00edtimas en tanto en cuanto, sirven al bienestar humano, en el m\u00e1s amplio sentido del t\u00e9rmino: la satisfacci\u00f3n de las necesidades b\u00e1sicas, incluso los conceptos de justicia, igualdad, libertad, acceso a la cultura y el imperio de la ley. Estos valores y principios b\u00e1sicos, que necesitan elaboraci\u00f3n, por supuesto, constituyen en conjunto, un programa de democracia radical, diametralmente opuesto al neoliberalismo actualmente hegem\u00f3nico, y deber\u00eda convertirse en un programa base, que el movimiento obrero y todas las ONGs cuyo objetivo sea mejorar la sociedad, deber\u00edan defender, a todos los niveles y con todos los medios a su alcance. Aqu\u00ed radica el modelo de sociedad en que viviremos, dentro de 10 o 20 a\u00f1os. El objetivo com\u00fan debe ser reconstituir el movimiento social en todo el mundo, con los medios que suministra la globalizaci\u00f3n y sus tecnolog\u00edas. Este nuevo movimiento social, ser\u00e1 el movimiento de liberaci\u00f3n de la humanidad y sus armas ser\u00e1n el fax y el ordenador.<\/p>\n<p>[1] Dan Gallin: <em>Unions and Transnationals: The Beginnings of an International Response<\/em>, in <em>The New International Review<\/em> (Nueva York), Vol.3, N\u00ba 1, verano 1980)<\/p>\n<p>[2] Michel Edwards (Save the Children Fund) et David Hume (Institute for Development Policy and Management, Universidad de Manchester): <em>NGOs and Development: Performance and Accountability in the \u201cNew World Order\u201d<\/em>, un documento repartido entre los participantes de un taller internacional sobre las ONG y el desarrollo, Universidad de Manchester, 27-29 de junio 1994, en referencia a: Mark Robinson: <em>Governance, Democracy and Conditionality: NGOs and the New Policy Agenda<\/em>, 1993<\/p>\n<p>[3] Las ONGs obreras son organizaciones creadas por el movimiento sindical para prestar determinados servicios a sus miembros, por ejemplo: Arbeitwohlfart (Alemania), Norsk Folkehjelp (Noruega), War on Want (UK) (desarrollo y servicio social), Friends and Nature (en muchos pa\u00edses) (ocio, medio ambiente), Arbeiterbund f\u00fcr Sport und K\u00f6rperkultur (Austria) (deporte y Ocio), Arbetarnas Bildningsf\u00f6rbund (Suecia), Workers Education Association (UK, Australia, Canad\u00e1) (educaci\u00f3n y cultura). Se crean independientemente mediante cuotas de afiliados y donaciones y, en el caso de administraci\u00f3n de proyectos, mediante subvenciones p\u00fablicas o semi-p\u00fablicas. A este tipo de organizaciones, que todav\u00eda siguen activas y que representan una peque\u00f1a muestra de lo que sigue siendo un amplio movimiento social y cultural, deben a\u00f1adirse las organizaciones de mujeres y de j\u00f3venes, las editoriales, las escuelas de todos los niveles de formaci\u00f3n, las instituciones dedicadas a la investigaci\u00f3n, las fundaciones, los bancos, las cooperativas inmobiliarias, de consumo o de producci\u00f3n, en muchos pa\u00edses (ver nota siguiente). Sus redes internacionales incluyen La Federaci\u00f3n Internacional de Asociaciones de Educaci\u00f3n de Trabajadores, SOLIDAR, La Internacional de los Amigos de la Naturaleza, La Internacional de las Mujeres Socialistas, International Falcon Movement (juventud). Junto con los sindicatos y partidos laboristas, constituyen el movimiento laborista internacional. Para una perspectiva hist\u00f3rica, se deber\u00eda incluir una lista completa de todas las instituciones que se han ido cerrando o que han perdido importancia con los a\u00f1os. Esta p\u00e9rdida s\u00f3lo ha sido compensada en parte por nuevas o no tradicionales ONGs laborales, creadas en los \u00faltimos a\u00f1os por militantes socialistas y sindicalistas (por ejemplo Culture et Libert\u00e9 (Francia), Programa Laboral de Desarrollo (Per\u00fa) o Labor Education and Research Network (Filipinas) (educaci\u00f3n), Solifonds (Suiza) (solidaridad internacional), Global Labour Institute (Suiza) y Labour and Society International (RU) (Investigaci\u00f3n y defensa jur\u00eddica), Homenet (RU) y Women Working Worlwide (RU) (organizaci\u00f3n y defensa jur\u00eddica).<\/p>\n<p>[4] Esto se refiere fundamentalmente a Europa y, especialmente, a Europa del Centro y Norte, pero tambi\u00e9n a Israel, y en menor escala, a partes del movimiento obrero en Autralia, Canad\u00e1, EEUU y algunos pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, \u00c1frica y Asia.<\/p>\n<p>[5] <em>States of Disarray:<\/em> <em>The Social Effects of Globalisation<\/em>, UNRISD, marzo 1995; ver tambi\u00e9n Dan Gallin: <em>Inside the New World Order: Drawing the Battle Lines<\/em>, en <em>New Politics<\/em> (New York), Vol. V, n\u00ba 1 Verano 1994.<\/p>\n<p>[6] V\u00e9ase por ejemplo: Max Wilkinson: <em>They can run and they can hide<\/em>, <em>Financial Times<\/em> (London), 14-15 de agosto de 1999.<\/p>\n<p>[7] James K. Galbraith: <em>The Crisis of Globalisation<\/em> en <em>Dissent<\/em> (Nueva York), verano 1999.<\/p>\n<p>[8] V\u00e9ase como m\u00e1s representativo: Tony Blair y Gerhard Schr\u00f6der: <em>The way forward for European Social-Democrats<\/em>, 8 de junio de 1999.<\/p>\n<p>[9] Un ejemplo reciente: <em>NIKE\/Indonesia: Talks Fail, Troops Deployed<\/em>, por Press for Change (organizaci\u00f3n para la informaci\u00f3n de los consumidores informando sobre los derechos de los trabajadores en Asia), por la Campa\u00f1a por los derechos laborales (Washington D.C.) 2 de septiembre de 1999.<br \/>\n[10] Informe sobre el trabajo en el mundo 1997-1998: Relaciones laborales, democracia y estabilidad social, OIT, noviembre 1997.<\/p>\n<p>[11] Hab\u00eda en el mundo 163 millones de personas afiliadas a un sindicato en 1995 (Informe mundial sobre el trabajo de la OIT). De ellos, la CIOSL cuenta con 124 millones (213 organizaciones afiliadas en 143 pa\u00edses). Los 39 restantes son miembros de la Confederaci\u00f3n Mundial del trabajo (CMT) (3 millones aproximadamente), el resto o son miembros de lo que queda de la FSM o pertenecen a sindicatos con afiliaci\u00f3n regional o sin ninguna afiliaci\u00f3n internacional. El total de afiliados de los SPI, que coincide ampliamente pero no del todo con la CIOSL, se aproxima a los 130 millones.<\/p>\n<p>[12] Citado en p\u00e1g. 132 de: Peter Schwartz y Blair Gibb: <em>When Good Companies Do Bad Things<\/em>, John Wiley &amp; hijos, Inc. P\u00e1g 194, 1999.<\/p>\n<p>[13] Colin Ball y Leith. Dunn: <em>Non-Governmental Organizations in the Public Procedures of the United Nations Commission on Human Rights<\/em>: The Commonwealth Foundation, Londres, 1995, p\u00e1g 97; Cap\u00edtulo 1, P\u00e1g.8.<\/p>\n<p>[14] Carolina Ortega Barrales: <em>The Participation of Non-Governmental Organizations in the Public Procedures of the United Nations Commission on Human Rignts<\/em>, Institut de Hautes Etudes International, Ginebra, 1998, P\u00e1g.23.<\/p>\n<p>[15] <em>NGO Handbook<\/em>. Comit\u00e9 de Coordinaci\u00f3n de las ONGs del desarrollo en la Uni\u00f3n Europea, Bruselas 1998.<\/p>\n<p>[16] Ball and Dunn. Op.cit., Cap\u00edtulo 5, P\u00e1g. 27<\/p>\n<p>[17] Los Secretariados Profesionales Internacionales (SPI) son federaciones sindicales internacionales independientes organizadas por sector o rama de actividad econ\u00f3mica (por ejemplo: transporte, acero, qu\u00edmica\/energ\u00eda\/minas, alimentaci\u00f3n\/agricultura\/Catering, Servicios p\u00fablicos, construcci\u00f3n y madera, etc.) Hay 14 SPIs y est\u00e1n asociados a la CIOSL. Se re\u00fanen dos veces al a\u00f1o en una Conferencia General. La Conferencia General de SPIs no tiene estatutos y las decisiones se adoptan por consenso. Elige sin embargo su presidencia y a sus representantes en los comit\u00e9s de la CIOSL. Todos los SPIs pueden acudir al Comit\u00e9 Ejecutivo de la CIOSL con voz pero sin voto.<\/p>\n<p>[18] Bob Harris and Alan Leather: <em>ITS-NGO Relations<\/em>, Ginebra\/Ferney-Voltaire, Junio 1999.<\/p>\n<p>[19] Ball and Dunn.op. cit., Cap\u00edtulo 7, P\u00e1g. 38<\/p>\n<p>[20] <em>Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos<\/em>, Art. 19, 20 y 23 Apdo. 4 (son respectivamente, el derecho de libertad de opini\u00f3n y de expresi\u00f3n, el derecho de reuni\u00f3n y asociaci\u00f3n y el derecho a crear y adherirse a los sindicatos); el conveniointernacional de la ONU sobre derechos civiles y pol\u00edticos (Art. 22 sobre la libertad de asociaci\u00f3n y el art\u00edculo 21 sobre libertad de reuni\u00f3n). El convenio de la ONU sobre derechos econ\u00f3micos, sociales y culturales (Art. 8, derecho de sindicaci\u00f3n y de huelga). Las principales normas internacionales de trabajo que protegen los derechos sindicales est\u00e1n en las convenciones de la OIT sobre libertad de asociaci\u00f3n (n\u00ba 87), Negociaci\u00f3n colectiva (n\u00ba 98) y representaci\u00f3n de los trabajadores (n\u00ba 135).<\/p>\n<p>[21] UITA: Uni\u00f3n Internacional de Trabajadores de la Alimentaci\u00f3n, Agr\u00edcolas, Hoteles, Restaurantes, Tabaco y Afines. El SPI de los trabajadores de la alimentaci\u00f3n, la agricultura, los servicios y el tabaco.<\/p>\n<p>[22] Mike Gatehouse y Miguel Angel Reyes: <em>Soft Drink, Hard Labour<\/em>, Latin America Bureau (Research and Action) Ltd. Londres, junio 1987, P\u00e1g. 38.<\/p>\n<p>[23] ICCR: Interfaith Council on Corporate Responsability, una agencia establecida por el Consejo nacional de Iglesias de los EEUU para controlar la conducta de las empresas y las organizaciones empresariales.<\/p>\n<p>[24] <em>The Coca-Cola Guatemala Campaign 1979-1981<\/em>, UITA, Ginebra, 1981; P\u00e1g. 21 y recortes de prensa.<\/p>\n<p>[25] la Federaci\u00f3n Internacional de Trabajadores de las Industrias Textiles, Vestuario y Cuero. SPI de la industria textil y de la confecci\u00f3n.<\/p>\n<p>[26] ICEM: International Federation of Chemical, Energy, Mine and General Workers\u2019 Union. Es el SPI de los trabajadores de la industria qu\u00edmica, del papel, el vidrio y la cer\u00e1mica, el petr\u00f3leo, la energ\u00eda nuclear, las industrias mineras del carb\u00f3n. N d T. Taller que se caracteriza en que la fuerza laboral trabaja jornadas interminables con salarios de miseria y condiciones de trabajo muy por debajo de los standards m\u00ednimos.<\/p>\n<p>[27] Janneke van Eijk e Ineke Zeldenrust: <em>Monitoring Working Conditions in the Garment and Sportswear Industry<\/em>, SOMO, Amsterdam, septiembre 1997.<\/p>\n<p>[28] <em>NGO Handbook<\/em>, Liaison Commitee of Development NGOs to the European Union, Bruselas, 1998, P\u00e1g. 345.<\/p>\n<p>[29] Education International (IE trimestral) Vol. 5, n\u00ba 3, octubre 1999, P\u00e1gs. 18, 19<\/p>\n<p>[30] \u201ccomo parte integrante del movimiento obrero, la educaci\u00f3n de los trabajadores pretende conseguir una sociedad basada en la justicia social. La FIAET y sus organizaciones miembro contribuir\u00e1 con sus programas a organizar la lucha contra la injusticia social, la pobreza y la discriminaci\u00f3n, en estrecha colaboraci\u00f3n con los partidos pol\u00edticos, los sindicatos, las organizaciones de mujeres, las cooperativas, las organizaciones juveniles y otras organizaciones sociales inspiradas en las ideas de un socialismo democr\u00e1tico. Cuando sea posible ayudar\u00e1 a estas organizaciones a reforzar su base ideol\u00f3gica y pol\u00edtica y a formar a sus miembros\u201d. (Estatutos de la FIAET, cap\u00edtulo 10).<\/p>\n<p>[31] <em>Responding to the Global Economy &#8211; International Study Circle Pilot Programme: Final Evaluation Report<\/em>, IFWEA\/ Euro-WEA\/WEA -UK, Londres, marzo de 1999, P\u00e1g. 20.<\/p>\n<p>[32] IWW: Industrial Workers of the World (Trabajadores Industriales del Mundo), una federaci\u00f3n sindical revolucionaria en los EEUU fundada en 1905. En su m\u00e1ximo auge (1917) ten\u00eda unos 200.000 miembros en los EEUU y en distintos momentos de su historia tuvo ramas en Australia, Gran Breta\u00f1a, Canad\u00e1, Chile, Alemania, M\u00e9xico, Nueva Zelanda, Noruega y Sud\u00e1frica.<\/p>\n<p>[33] CNT: Confederaci\u00f3n Nacional del Trabajo, el sindicato m\u00e1s representativo antes de la Guerra Civil en Espa\u00f1a (un mill\u00f3n de miembros en 1936). Anarcosindicalista, era m\u00e1s fuerte en Catalu\u00f1a y Andaluc\u00eda.<\/p>\n<p>[34] El t\u00e9rmino \u201cpa\u00edses en desarrollo\u201d se utiliza aqu\u00ed por conveniencia, aunque es inadecuado porque implica la falsa sensaci\u00f3n de que se est\u00e1 produciendo desarrollo social y econ\u00f3mico. La mayor\u00eda de los pa\u00edses a los que se les aplica este t\u00e9rmino est\u00e1n de hecho en franco retroceso en lo que al \u00e1mbito de vida y poder econ\u00f3mico se refiere.<\/p>\n<p>[35] <em>The Asian Financial Crisis &#8211; The Challenge for Social Policy<\/em>, OIT, Noviembre de 1998.<\/p>\n<p>[36] <em>From Asia to Brazil to Russia &#8211; The Cost of the Crisis<\/em>, ICFTU, mayo de 1999.<\/p>\n<p>[37] <em>Women Workers Hit Hard<\/em>, Bangok Post, 12 de diciembre, de 1998, citado en ICFTU Trade Union World (revista de la CISL) 1999.<\/p>\n<p>[38] <em>The Factor \u201cX\u201d in Organising Women Workers<\/em>, por Marleen van Ruyven, News de IRENE, abril 1998.<\/p>\n<p>[39]<em> Trade Unions and the Informal Sector: Towards a Comprehensive Strategy<\/em>, ILO Bureau for Workers\u2019 Activities, Julio 1999, 64 P\u00e1g. P\u00e1gs. 50-51<\/p>\n<p>[40] <em>Estatutos de la Internacional de Amigos de la Naturaleza<\/em>, art\u00edculo 5: fines de la IFN, n.d.<\/p>\n<p>[41] <em>Vorw\u00e4rts<\/em>, revista mensual del SPD, Berlin, abril de 1999.<\/p>\n<p>[42] FITCM: Federaci\u00f3n Internacional de Trabajadores de la Construcci\u00f3n y la Madera. El SPI de los trabajadores de las industrias de la construcci\u00f3n, de la madera para construcci\u00f3n y de la madera en general.<\/p>\n<p>[43] FITCM informe de prensa, 23 de junio de 1999<\/p>\n<p>[44] Noticias de la ITF, N\u00ba 2\/1999, P\u00e1g. 8<\/p>\n<p>[45] Informe de actividades del Comit\u00e9 Ejecutivo de la UITA, Ginebra, 1998 y 1999.<\/p>\n<p>[46] La Comisi\u00f3n para el Desarrollo Sostenible (en ingl\u00e9s: Commission on Sustainable development) se cre\u00f3 tras la conferencia sobre desarrollo y medio ambiente (UNCED) que tuvo lugar en 1992 en Rio de Janeiro para asegurar un seguimiento efectivo de la Cumbre de la Tierra de Rio. El CDS se re\u00fane regularmente cada a\u00f1o durante m\u00e1s o menos 14 d\u00edas en Nueva York. Es un foro para gobiernos, empresas, ONGs, sindicatos y organismos internacionales. En 1999 son miembros 53 estados.<\/p>\n<p>[47] <em>CDS Newsletter 98<\/em>, Vol. 1, junio 1998; publicado por Trades Unions Network on Sustainable Development and Working Group of Social Sustainability\/CDS.<\/p>\n<p>[48] Mart\u00edn Wolf; <em>Uncivil Society<\/em>, en <em>Financial Times<\/em> (Londres), 1 de septiembre de 1999<\/p>\n<p>[49] Schwartz and Gibb, op. cit., P\u00e1g. 135<\/p>\n<p>[50] Citado en Edwards and Hulme, op. cit., P\u00e1g. 1<\/p>\n<p>[51] S.P. Kaptein y H.K. Klamer: <em>Ethische Bedrijfscodes in Nederlandse Bedrijven<\/em>, Nederlands Christelijk Werkgeversbond, La Haya, 1991; citado en Gijsbert van Liemt:<em> Codes of Conduct and International Subcontracting: a \u201cprivate\u201d road towards ensuring minimum labour standards in export industries<\/em>; presentado en la conferencia sobre \u201cMultinational Entreprises and the Social Challenges of the 21st Century\u201d, Leuven, 3 y 4 de mayo 1999.<\/p>\n<p>[52] Documento de la Direcci\u00f3n de la OIT GB.273\/WP\/SDL\/1 y anexo 1, 273 Sesi\u00f3n, Ginebra, noviembre 1998.<\/p>\n<p>[53] <em>Labor and Business in the Global Market<\/em> (ICFTU-ITS Recommendations and Guidelines Concerning Company and Industry Codes of Labor Practice, Their Implementation and Monitoring), ICFTU (CIOLS), Bruselas, diciembre 1997.<\/p>\n<p>[54] <em>Caterpillar: Code of Worldwide Business Conduct; Sara Lee Knit Products: International Operating Principles; DuPont: Labour Relations Policies and Principles;<\/em> citado en el documento de la OIT GB.273\/WP\/SDL\/1 (anexo 1): \u201cOverview of global developments and Office activities concerning codes of conduct, social labelling and other prvate sector initiatives adressing labour issues\u201d (Anexo, notas finales 69 y 70) , noviembre 1998.<\/p>\n<p>[55] \u201cLa experiencia nos muestra que los sindicatos seguros e independientes son los medios m\u00e1s eficaces para terminar o prevenir el abuso y la explotaci\u00f3n de los trabajadores. Los c\u00f3digos de conducta no son tan eficaces como lo son los propios trabajadores cuando se les permite unirse a sindicatos libres y negociar colectivamente con sus empleadores sabiendo que sus derechos est\u00e1n garantizados y protegidos. Los objetivos que persiguen los c\u00f3digos de conducta se alcanzan mejor cuando los gobiernos respetan los derechos sindicales de los trabajadores. Los c\u00f3digos de conducta unilaterales que no mencionan los derechos sindicales producen la impresi\u00f3n de que pueden protegerse los intereses de los trabajadores sin respetar su derecho de organizarse en sindicatos independientes. Esta impresi\u00f3n se ve reforzada en aquellos c\u00f3digos que simplemente indican a la empresa que respete las leyes nacionales y los usos.\u201d (CIOSL, op. Cit., P\u00e1g. 2)<\/p>\n<p>Por otra parte: \u201cEl control independiente por s\u00ed solo&#8230; no es suficiente para asegurar el respeto por los derechos laborales m\u00ednimos ni los est\u00e1ndares de trabajo y salud y seguridad medioambiental. Ning\u00fan inspector independiente puede sustituir a la organizaci\u00f3n independiente de los trabajadores a trav\u00e9s de sus sindicatos, que deben participar en los sistemas de control para que \u00e9stos puedan desarrollar su trabajo\u201d. (Ron Oswald, Secretario General de la UITA, en carta al International Herald Tribune, 9 de junio de 1998)<\/p>\n<p>[56] Los nueve miembros del taskforce que alcanzaron el \u201cacuerdo preliminar\u201d fueron Liz Clairbone, Nike, Reebok, Philips Van Heusen, Business for Social Responsability, Lawyers Committee for Human Rights Fund y Robert F. Kennedy Memorial Center for Human Rights. Las otras cuatro empresas que adhirieron fueron L.L.Bean, Patagonia, Nicole Miller y Kathie Lee Gifford.<\/p>\n<p>[57] UNITE Statement on the White House Apparel Industry\/Partnership, 5 de noviembre de 1998. Ver tambi\u00e9n: Commentary by UNITE on AIP \u201cPreliminary Agreement\u201d del 2 de Noviembre 1998<\/p>\n<p>[58] Declaraci\u00f3n del ICCR, 5 de noviembre de 1998<\/p>\n<p>[59] Nike, que fue uno de los primeros en promover el c\u00f3digo AIP\/FLA, tiene su propio c\u00f3digo que establece \u201cen 1998, Nike seleccion\u00f3 socios entre las ONGs para participar en los programas de Control y balance en tres pa\u00edses: Indonesia, China y Vietnam &#8211; y anunci\u00f3 su compromiso de hacer p\u00fablicos los resultados de estas auditor\u00edas\u201d. El 9 de septiembre de 1999 informaron desde Yakarta que las negociaciones para renovar el convenio colectivo con el mayor socio de Nike, PT Nikomas Gemilang (que tiene contratados a 23.000 trabajadores que producen 10 millones de zapatos Nike al a\u00f1o para la exportaci\u00f3n) estaban bloqueadas y que la direcci\u00f3n hab\u00eda recurrido a los militares para intimidar a los trabajadores. La Campaign for Labor Rights, una ONG de los EEUU, coment\u00f3 lo siguiente: \u201cEl c\u00f3digo AIP obliga a Nike a respetar el derecho de asociaci\u00f3n. Mientras que las f\u00e1bricas en Indonesia que producen para Nike siguen despidiendo a dirigentes sindicales, sin el m\u00e1s m\u00ednimo comentario de protesta de los ejecutivos de Nike o de sus \u201cinspectores\u201d. \u201cInspectores\u201d cercanos a las empresas como Ernst&amp;Young o Price Waterhouse, a pesar de sus altos honorarios, no parecen capaces de detectar las violaciones a los c\u00f3digos, ni aunque \u00e9stas se produzcan delante de sus propias narices\u201d. (Labor Alerts, Campaign for Labour Rights, 9 de septiembre de 1999, v\u00e9ase tambi\u00e9n la nota 8).<\/p>\n<p>[60] <em>Lo mismo es aplicable a Birmania, Laos y Vietnam y hasta cierto punto a Indonesia y Camboya<\/em>.<\/p>\n<p>[61] <em>CEOs told fortune favours the not so brave in China<\/em>, por James Harding, <em>Financial Times<\/em> (Londres), 29 de septiembre de 1999, P\u00e1g 18.<\/p>\n<p>[62] B<em>ig Business Must Put Human Rights on the Agenda<\/em>, comunicado de prensa de Human Rights in China (HRIC) (los derechos humanos en China), Nueva York, 8 de septiembre de 1999 y Fortune Conference Excludes Human Rights, comunicado de prensa de HRCI, 27 de septiembre de 1999.<\/p>\n<p>[63] Social Accountability 8000 (SA8000) se considera que tiene un est\u00e1ndar social auditable de la producci\u00f3n \u00e9tica de bienes y servicios para todas las compa\u00f1\u00edas en todos los sectores y en todos los pa\u00edses. Fue elaborado por el Council on Economic Prorities Accreditation Agency (CEPAA) creado en 1997. CEPAA es una agencia de los Estados Unidos con sede en el Council on Economic Prorities (Consejo de Prioridades Econ\u00f3micas) creado en 1969 y especializada en evaluar los logros sociales de las empresas. CEPAA asesora y da certificados como los de las empresas de auditor\u00eda y contabilidad. Las compa\u00f1\u00edas que quieren un certificado SA8000 pagan a una sociedad de auditoria acreditada para que realice la auditoria para ellos. El procedimiento es similar a aquel del ISO9000 (calidad de gesti\u00f3n) y los ISO14000 (gesti\u00f3n medioambiental). SA8000 establece que: \u201cen aquellos casos en que la libertad sindical est\u00e1 restringida por ley, la empresa debe establecer mecanismos paralelos para que todo el personal afectado pueda libremente asociarse en asociaciones independientes y negociar\u201d.<\/p>\n<p>[64] Labour Rights in China (LARIC) es una coalici\u00f3n con sede en Hong Kong que engloba a la Confederaci\u00f3n de Sindicatos de Hong Kong (HKCTU), el <em>China Labour Bulletin<\/em> y dos ONG: el Asia Monitor Resource Center y el Hong Kong Christian Industrial Commitee.<\/p>\n<p>[65] <em>No Illusions &#8211; Against the Global Cosmetic<\/em> SA8000, LARIC, Hong Kong, junio 1999. V\u00e9ase tambi\u00e9n: The \u201cCode of Conduct\u201d Campaign and Transnational Corporations, LARIC, 20 de julio, 1999.<\/p>\n<p>[66] Obviamente esto no resulta de aplicaci\u00f3n en todos los casos: conocemos a sindicatos burocratizados con reg\u00edmenes internos dictatoriales, sindicatos corruptos, sindicatos sometidos a controles exteriores (de empresarios, gobiernos, grupos pol\u00edticos o mafiosos). Son casos marginales. Si no lo fueran, el movimiento sindical nunca hubiese podido sobrevivir. Existen tambi\u00e9n casos de ONGs corruptas y fraudulentas, que tambi\u00e9n son casos aislados. A efectos de este debate tenemos que definir una tipolog\u00eda, es decir fijarnos en las caracter\u00edsticas b\u00e1sicas de las organizaciones sobre las que estamos debatiendo.<\/p>\n<p>[67] Existen casos de ONGs que han defendido y organizado con \u00e9xito a los trabajadores en situaciones en que los sindicatos hab\u00edan fracasado. Esto ha sucedido donde los sindicatos no eran democr\u00e1ticos (por ejemplo sometidos a control estatal, o dominados por dirigentes antidem\u00f3cratas y corruptos) y han fracasado en organizar y defender de forma eficaz a sus bases o, incluso con estructuras democr\u00e1ticas y en entornos libres, han fracasado en la organizaci\u00f3n de grupos significativos de trabajadores (en la mayor\u00eda de estos casos, mujeres trabajadoras). Un ejemplo cl\u00e1sico del primer supuesto es el del Comit\u00e9 Polaco para la Defensa de los Trabajadores (KOR) que realiz\u00f3 el trabajo de base que llev\u00f3 a la aparici\u00f3n del movimiento sindical Solidarnosc. Un ejemplo del segundo caso es el trabajo de laKorean Women Workers\u2019 s Association (KWTU) en 1999. En Chile (en el caso de trabajadoras temporeras en la industria de empaquetado de frutas y verduras), en Nicaragua (Trabajadoras de zonas francas) y en M\u00e9xico (maquilas) las ONGs de mujeres intentan llenar el vac\u00edo dejado por la falta de compromiso de los sindicatos existentes para organizar a las trabajadoras. Debe subrayarse que cuando los esfuerzos de las ONGs tuvieron \u00e9xito, dieron lugar al nacimiento de nuevos sindicatos y en consecuencia a la renovaci\u00f3n del movimiento sindical. Una situaci\u00f3n totalmente distinta se produce cuando una ONG firma un acuerdo con una empresa, por ejemplo para el control de su c\u00f3digo de conducta, y asume la representaci\u00f3n de los trabajadores sin establecer estructuras de control democr\u00e1tico y responsable, como los sindicatos libres y democr\u00e1ticos, ya sea en cooperaci\u00f3n con los sindicatos existentes o facilitando la organizaci\u00f3n de nuevos sindicatos.<\/p>\n<p>KOR: A History of the Workers\u2019 s Defense Committee in Poland, 1976-1981, Jan J\u00f3sef Lipski, Editorial University of California Press, 561 P\u00e1g. 1985.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n Este documento fue preparado para el Instituto de Investigaci\u00f3n para el Desarrollo Social de las Naciones Unidas (UNRISD); forma parte de una investigaci\u00f3n global llevada a cabo por el UNRISD en 1999 sobre las condiciones necesarias para el desarrollo social.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1332"}],"collection":[{"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1332"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1332\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1549,"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1332\/revisions\/1549"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1332"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1332"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1332"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}