{"id":1339,"date":"2008-06-10T16:32:42","date_gmt":"2008-06-10T16:32:42","guid":{"rendered":"http:\/\/global-labour.info\/es\/2008\/06\/10\/el-movimiento-sindical-internacional-frente-a-la-globalizacion-dan-gallin-2005\/"},"modified":"2022-03-11T14:20:09","modified_gmt":"2022-03-11T14:20:09","slug":"el-movimiento-sindical-internacional-frente-a-la-globalizacion-dan-gallin-2005","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/global-labour.info\/es\/2008\/06\/10\/el-movimiento-sindical-internacional-frente-a-la-globalizacion-dan-gallin-2005\/","title":{"rendered":"El movimiento sindical internacional frente a la globalizaci\u00f3n (Dan Gallin, 2005)"},"content":{"rendered":"<p><strong>CC.OO. de Euskadi, 3a Escuela Sindical de Verano, Bilbao,<\/strong><br \/>\n<strong>23 \u2013 24 de junio 2005: &#8220;La deslocalizaci\u00f3n empresarial&#8221;<\/strong><br \/>\n<em><strong>El movimiento sindical internacional frente a la globalizaci\u00f3n<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong>por Dan Gallin (Global Labour Institute)<\/strong><\/em><br \/>\n<!--more-->La situaci\u00f3n del movimiento sindical en la gran mayor\u00eda de los pa\u00edses del mundo ha empeorado seriamente en los \u00faltimos veinte a\u00f1os porque las relaciones de poder en la sociedad en muchos pa\u00edses, incluso en los mayores pa\u00edses industrializados, y al nivel internacional, han cambiado.<\/p>\n<p>Cada vez que hablamos de relaciones sociales, o de relaciones de negociaci\u00f3n entre sindicatos y organismos patronales, en cualquier forma, estamos hablando de intereses opuestos, y estos intereses se enfrentan en relaciones de poder. El resultado de tales confrontaciones, que puede tomar la forma de convenios colectivos, de legislaci\u00f3n o de cualquier otro tipo de arreglo regulando la coexistencia de fuerzas sociales opuestas, refleja las relaciones de poder existentes, y el resultado evoluciona en la medida donde estas relaciones cambian.<\/p>\n<p>En el siglo pasado, hab\u00eda varios desplazamientos en las relaciones de poder entre las fuerzas sociales, fundamentalmente la clase trabajadora y sus sindicatos por un lado, y las fuerzas econ\u00f3micas y pol\u00edticas de la patronal por el otro. Los \u00faltimos dos de estos desplazamientos son los mas importantes para esta discusi\u00f3n porque son los que m\u00e1s han contribuido para formar nuestras percepciones y nuestra experiencia. La primera se produc\u00eda al final de los a\u00f1os 1940, y fue una consecuencia de la Segunda Guerra Mundial; la secunda se produc\u00eda cuarenta a\u00f1os mas tarde, y es parte de lo que llamamos la globalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al salir de la Segunda Guerra Mundial, el movimiento sindical se encontraba en una posici\u00f3n de fuerza, pol\u00edticamente y en las relaciones sociales. En las tres o cuatro d\u00e9cadas siguientes, las relaciones de poder se negociaban fundamentalmente al nivel nacional, donde el poder del capital estaba limitado por la legislaci\u00f3n nacional y la dependencia del mercado interior. Los derechos sindicales han sido dados por sentado y incorporados en todas las legislaciones de la post-guerra, en Europa, en Am\u00e9rica del Norte y en Jap\u00f3n, por fin tambi\u00e9n en Europa del Sur en los a\u00f1os 1970, a la ca\u00edda de las dictaduras. La reconstrucci\u00f3n social se hizo en base de una ideolog\u00eda de colaboraci\u00f3n, que implicaba (grosso modo) una garant\u00eda de paz social en cambio de un reconocimiento de los derechos sindicales, y tambi\u00e9n el acuerdo de la patronal para participar pol\u00edticamente y econ\u00f3micamente (a trav\u00e9s de los impuestos) en la construcci\u00f3n de un Estado social igualitario.<\/p>\n<p>Este panorama cambia en los a\u00f1os 80. El fin de la guerra fr\u00eda coincide con el fin del boom econ\u00f3mico de la post-guerra: el desempleo de masas aparece en los pa\u00edses industrializados al inicio de los a\u00f1os 80, despu\u00e9s del primer &#8220;choque petrolero&#8221; del 1974, el muro de Berl\u00edn cae en 1989 y la URSS se disuelve en 1991.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, en poco mas de diez a\u00f1os, la econom\u00eda mundial ha cambiado fundamentalmente, pasando de un conjunto de econom\u00edas nacionales unidas entre ellas por redes comerciales, de inversi\u00f3n y de cr\u00e9dito a una econom\u00eda globalmente integrada.<\/p>\n<p>La evoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica juega un papel determinante en la formaci\u00f3n de esta econom\u00eda global, especialmente en el campo electr\u00f3nico, de las comunicaciones y del transporte. Como proceso de transformaci\u00f3n de la vida econ\u00f3mica por la introducci\u00f3n de nuevas tecnolog\u00edas, la globalizaci\u00f3n de la vida econ\u00f3mica es un hecho irreversible. Otra cosa es cu\u00e1les son las consecuencias sociales y pol\u00edticas resultantes de ello. En este aspecto, no hay nada que sea inevitable o irreversible. De lo que se trata es de saber c\u00f3mo se organizan las relaciones de fuerza entre los intereses representados en esta nueva sociedad global. Es decir, estamos ante un proceso pol\u00edtico que solo depende de la voluntad y de la capacidad de los actores sociales.<\/p>\n<p>Pasa lo mismo con la deslocalizaci\u00f3n. Las deslocalizaciones siempre han sido una caracter\u00edstica de la econom\u00eda capitalista, aqu\u00ed no hay nada de nuevo. En este sentido, si son un fen\u00f3meno permanente y irreversible. Lo que ha cambiado, son las consecuencias sociales y pol\u00edticas de la deslocalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por ejemplo, ya en los a\u00f1os 1960 y 1970, la Suecia, como otros pa\u00edses de Europa del Norte, han perdido casi toda su producci\u00f3n textil y de vestido, del calzado, de la construcci\u00f3n naval, de siderurgia, hacia Europa del Sur y Asia, sin consecuencias sociales dram\u00e1ticas. Dos factores han sido determinantes en eso: por un lado, la potencia del movimiento sindical, con capacidad para negociar con la patronal y con las autoridades p\u00fablicas la reinserci\u00f3n de los trabajadores desplazados en otros sectores de la econom\u00eda, y, por otro lado, la potencia del gobierno social-dem\u00f3crata, con capacidad de imponer, en el marco del Estado nacional, una pol\u00edtica activa del empleo, manteniendo mas o menos el pleno empleo.<br \/>\nEs cierto que esta situaci\u00f3n ha cambiada: en primer lugar, por el desempleo masivo y permanente que aparece en Europa occidental y en Am\u00e9rica del Norte en los a\u00f1os 1980, limitando la margen de maniobra del movimiento sindical; luego por la ca\u00edda del sistema sovi\u00e9tico y la emergencia de India y de China como centros de producci\u00f3n industrial y de servicios, que han doblado la mano de obra mundial en el &#8220;mercado&#8221; mundial capitalista de tres a seis mil millones.<\/p>\n<p>En los pa\u00edses del ex &#8211; bloque sovi\u00e9tico los sindicatos son d\u00e9biles, en los sectores privatizados en general inexistentes; en India, solo un 3% de la mano de obra trabaja en el sector formal, es decir cubierto por leyes y convenios colectivos; en China, los sindicatos oficiales son organismos del Estado, in\u00fatiles para la defensa de los trabajadores, y las tentativas de formar sindicatos independientes son reprimidas. Hoy d\u00eda, el movimiento sindical, con aproximadamente 200 millones de miembros, probablemente representa menos de 5% de los trabajadores del mundo. Claro que aqu\u00ed hay una enorme reserva de mano de obra sin protecci\u00f3n sindical seria.<\/p>\n<p>En este mercado global del trabajo la competencia es a la baja. Unida a la puesta en subasta por los Estados de los costes sociales, de la fiscalidad y de las dem\u00e1s ventajas ofrecidas a los inversionistas extranjeros, ha creado una espiral descendiente que se traduce en deterioro de los salarios y de las condiciones de trabajo, en aumento del desempleo y de la precariedad, en el desmantelamiento de las conquistas sociales y en el crecimiento del sector informal.<\/p>\n<p>Como se organiza el capital transnacional? El factor determinante en la econom\u00eda global es el auge de las empresas transnacionales (ETN). Las ETN son la punta de lanza y, al mimo tiempo, los principales beneficiarios de las transformaciones tecnol\u00f3gicas de las dos \u00faltimas d\u00e9cadas. Las ETN ahora controlan la gran mayor\u00eda del comercio mundial en materias primas, productos industriales y servicios y constituyen el poder dominante en la econom\u00eda y en la sociedad global, no solo al nivel econ\u00f3mico sino tambi\u00e9n al nivel pol\u00edtico.<\/p>\n<p>La Comisi\u00f3n de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (CNUCED) dice que &#8220;la producci\u00f3n internacional se ha convertido en una caracter\u00edstica estructural central de la econom\u00eda mundial.&#8221; El mismo informe indica que &#8220;la divisi\u00f3n tradicional entre integraci\u00f3n en el \u00e1mbito de la empresa o en el de la naci\u00f3n tiende a desaparecer. Las ETN usurpan los dominios donde la soberan\u00eda a las responsabilidades estaban tradicionalmente reservados a los estados nacionales.&#8221;<\/p>\n<p>Los acuerdos comerciales internacionales, como los que tienen lugar en el marco de la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio (OMC) penalizan a los gobiernos que tratan de ejercer un control sobre las ETN. Les obligan a renunciar a medidas legislativas o pol\u00edticas que limiten la libertad de acci\u00f3n de las ETN, en particular en el campo de las inversiones (compra, venta y cierre de empresas, etc.) Estos acuerdos, por tanto, debilitan el control democr\u00e1tico sobre las pol\u00edticas sociales y econ\u00f3micas, y transfieren a las ETN, que solo responden ante sus accionistas, una autoridad que pertenec\u00eda a gobiernos responsables ante de sus electores, los ciudadanos.<\/p>\n<p>El deterioro del poder del Estado tiene consecuencias sociales muy importantes. El Estado pod\u00eda ser el garante del inter\u00e9s publico s\u00f3lo en la medida que el equilibrio de las fuerzas sociales, conseguido por las luchas obreras en el marco de cada pa\u00eds, le impon\u00eda una f\u00f3rmula de compromiso, de pacto social. La globalizaci\u00f3n ha roto este equilibrio, emancipando al capital de las reglas pol\u00edticas que los sindicatos y la izquierda pol\u00edtica pod\u00edan imponerle dentro del Estado nacional. En esta nueva situaci\u00f3n, la patronal no est\u00e1 ya interesada en un compromiso social, ni est\u00e1 dispuesta a cofinanciar el Estado social. La perdida de autonom\u00eda del Estado frente a las ETN lo transforma en ejecutor de la pol\u00edtica de \u00e9stas.<\/p>\n<p>En este contexto de desregulaci\u00f3n, y de la desaparici\u00f3n del Estado como regulador de la econom\u00eda, la destrucci\u00f3n de los empleos concomitante al auge de los ETN, m\u00e1s que a la deslocalizaci\u00f3n, se debe a la concentraci\u00f3n y a la reestructuraci\u00f3n de las empresas bajo la presi\u00f3n de la carrera por la rentabilidad, es decir, por la obtenci\u00f3n de la ganancia m\u00e1xima. Las ETN se refuerzan &#8220;adelgazando&#8221;, y cada vez que una de ella anuncia nuevos despidos su cotizaci\u00f3n sube en la bolsa. Los contestatarios son pocos. El neoliberalismo ha conseguido que se admita el &#8220;adelgazamiento&#8221; y la carrera por la ganancia como una ley de la naturaleza.<\/p>\n<p>Que conclusiones podemos sacar de todo esto?<\/p>\n<p>En primer lugar, a mi parecer, no sirve responsabilizar fuerzas exteriores para nuestras dificultades. Hay que reconocer que la fuente de nuestro problema no son las deslocalizaciones, la cierre de fuentes de trabajo o el antisindicalismo patronal \u2013 todo eso es la naturaleza del animal, obedece a la l\u00f3gica del capitalismo bien conocida por m\u00e1s de un siglo. No hubiera debido ser sorpresa.<\/p>\n<p>Tampoco la debilidad del Estado para defendernos es sorpresa. Qui\u00e9n pens\u00f3 seriamente que podemos descansar en el Estado sin mantener una presi\u00f3n permanente y una capacidad de lucha? Si, desgraciadamente muchos en la Europa de la post-guerra, y ha sido un grave error. Hemos olvidados las lecciones de nuestros maestros que el Estado representa la comisi\u00f3n ejecutiva de la clase dirigente, y hemos confundido estar al gobierno con detener el poder.<\/p>\n<p>La fuente de nuestro problema en realidad no es m\u00e1s que nuestra propia debilidad. Esto es una buena noticia, pues depende de nosotros y por tanto es remediable. La mala noticia es que no hay remedio a corto plazo y que la recuperaci\u00f3n va costar mucho trabajo.<\/p>\n<p>Nuestra tarea es nada menos que lograr una vez m\u00e1s un desplazamiento hist\u00f3rico de las relaciones de fuerza. Yo no soy de los que piensen que el capitalismo ha ganado la gran batalla hist\u00f3rica y que la historia se para aqu\u00ed. La rueda de la historia sigue volviendo pero nada es autom\u00e1tico y lo esencial depende de nuestro trabajo. Como debemos trabajar a largo plazo, es urgente empezar. Para cambiar el equilibrio de fuerzas en nuestro favor, hay que emprender una serie de tareas sindicales y de tareas pol\u00edticas. Vemos cuales son las herramientas de que disponemos y donde se puede poner las palancas.<br \/>\nPrimero, hay que reconocer que en una econom\u00eda global, en un capitalismo global, y una sociedad en v\u00eda de globalizaci\u00f3n, parece evidente que el movimiento sindical tambi\u00e9n tiene que ser global. Somos lejos de este objetivo.<\/p>\n<p>Por cierto, hay un movimiento sindical internacional: confederaciones y federaciones internacionales. Pero este movimiento es en realidad un conjunto de redes bastante relajadas de organizaciones nacionales que siguen reaccionando con reflejos nacionales. Frente a la crisis, muchas se repliegan sobre ellas mismas, justo lo contrario de lo que se necesita cuando se trata de fortalecer los lazos internacionales. Es un reflejo natural, pero incorrecto, como frenar en una carretera helada.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, las relaciones sindicales internacionales son muchas veces la responsabilidad de las c\u00fapulas confed\u00e9rales o federales. Lo que falta, es la profundizaci\u00f3n de los contactos internacionales en la base, hasta los lugares de trabajo. En realidad, la actividad sindical internacional no es m\u00e1s, ni menos, que la extensi\u00f3n natural del trabajo sindical al nivel nacional o de la empresa.<\/p>\n<p>Con el correo electr\u00f3nico, las condiciones t\u00e9cnicas ya son reunidas. Las mismas t\u00e9cnicas que han permitido globalizarse el capital nos dan tambi\u00e9n la posibilidad de construir un contrapoder sindical mundial a todos los niveles.<\/p>\n<p>Si somos preocupados por las deslocalizaciones, la necesidad de mantener los contactos los m\u00e1s estrechos con los sindicatos de los pa\u00edses donde se trasladan las empresas parece evidente. Pero esto no ocurre. Por ejemplo los contactos entre los sindicatos de la Europa occidental con los de la Europa del Este son muy escasos y superficiales. Hay un d\u00e9ficit informativo. Aqu\u00ed hay que invertir mucho m\u00e1s. Hay que aprender a conocer y entender el ya legendario fontanero polaco.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay que superar los limites heredados de la historia y de la cultura. En el movimiento obrero espa\u00f1ol se sabe mucho sobre Am\u00e9rica latina, pero muy poco sobre Am\u00e9rica del Norte o Asia. Con Am\u00e9rica del Norte los contactos podr\u00edan ser f\u00e1ciles, puesto que muchos trabajadores sindicalizados y cuadros sindicales en EE.UU. son de habla espa\u00f1ola (hasta la vice-presidente de la central nacional). Con Asia es mas dif\u00edcil: hay que aprender el ingl\u00e9s. Y porque el movimiento sindical espa\u00f1ol no animar\u00eda sus miembros y cuadros para aprender el ingl\u00e9s? No solo para Asia, sino tambi\u00e9n para Europa del Norte, Sud\u00e1frica, etc. Un contrapoder sindical mundial no se puede construir con la Am\u00e9rica latina sola, y nuestros compa\u00f1eros latinoamericanos lo saben muy bien.<\/p>\n<p>Ya hay puntos de partida en el trabajo de las federaciones sindicales internacionales (los SPI). No son todas iguales, pero algunas han llevado a cabo luchas internacionales ejemplares, que deber\u00edan ser recordadas, analizadas y discutidas. Qui\u00e9n se recuerda de la acci\u00f3n internacional de la Internacional de la alimentaci\u00f3n, en los a\u00f1os 1980, para salvar un sindicato de Coca-Cola en Guatemala? Cuantos conocen la campa\u00f1a de la Internacional del transporte en contra de las banderas de conveniencia?<br \/>\nLas federaciones sindicales internacionales son una base de la resistencia al capitalismo transnacional.<\/p>\n<p>Merecen ser mejor conocidas y mejor apoyadas.<\/p>\n<p><em>Otra herramienta:<\/em> los Consejos Europeos de Empresa (CEE), creados en base de una directiva de la Comisi\u00f3n Europea en 1994. Tampoco son todos iguales: hay que son manipuladas por la patronal, otros, conformes a la definici\u00f3n de sus tareas seg\u00fan la directiva (&#8220;informaci\u00f3n y consultaci\u00f3n&#8221;) ofrecen al meno la posibilidad de un encuentro, una vez al a\u00f1o, de los delegados de distintas centros de producci\u00f3n de una misma ETN en Europa, y otros que van mas all\u00e1 de la directiva y que se han convertido, de hecho, en \u00f3rganos de negociaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El inter\u00e9s sindical es, en primer lugar, asegurar el control sindical sobre el CEE (la directiva no menciona que la representaci\u00f3n de los trabajadores tiene que ser sindical), luego conseguir la mayor posible cobertura geogr\u00e1fica (por lo meno toda la Europa geogr\u00e1fica en vez de solo los pa\u00edses de la UE, si posible el mundo entero), y convertirlos en \u00f3rganos de negociaci\u00f3n. Hasta ahora, solo una peque\u00f1a minor\u00eda corresponde a estos criterios. Esta herramienta, como todas las estructuras, solo sirve si hay una visi\u00f3n y una estrategia pol\u00edtica por detr\u00e1s.<\/p>\n<p><em>En resumen:<\/em> hay que internacionalizar el movimiento sindical internacional, y por eso hay que elaborar una estrategia.<\/p>\n<p>En estos d\u00edas, se habla mucho de la fusi\u00f3n de la principal internacional sindical, la CIOSL, con la peque\u00f1a CMT. Seg\u00fan las declaraciones oficiales, esta fusi\u00f3n deber\u00eda fortalecer en un modo significativo el movimiento sindical internacional. Yo me temo que una fusi\u00f3n de estructuras en una base meramente burocr\u00e1tica, sin una nueva impulsi\u00f3n pol\u00edtica, cambiara nada en la relaci\u00f3n de fuerzas sociales en el mundo. No tenemos necesidad de un lobby m\u00e1s representativo en las instituciones internacionales, sino de una internacional de lucha.<\/p>\n<p>Es que tambi\u00e9n tenemos que defender objetivos pol\u00edticos y cumplir con tareas pol\u00edticas.<\/p>\n<p>La primera es la lucha por los derechos humanos. Los derechos sindicales son derechos fundamentales de los trabajadores, y estos son derechos humanos, no son &#8220;privilegios&#8221; de un cualquier &#8220;grupo de presi\u00f3n&#8221;. Tienen que ser percibidos y reconocidos como tales en la opini\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed hay que recuperar terreno perdido. Un ejemplo: el derecho de huelga. En la mayor\u00eda de los pa\u00edses industrializados, el derecho de huelga de solidaridad internacional (y muchas veces nacional) ha sido eliminado a lo largo de los treinta \u00faltimos a\u00f1os por una legislaci\u00f3n cada vez m\u00e1s restrictiva. La resistencia de los sindicatos ha sido asombrosamente d\u00e9bil, limit\u00e1ndose en general a protestas formales. Ahora bien, se trata aqu\u00ed de un ataque al derecho de huelga en su forma la m\u00e1s relevante en el contexto de la globalizaci\u00f3n en el cual los intereses de los trabajadores de diferentes pa\u00edses est\u00e1n cada vez m\u00e1s relacionados y interdependientes, como lo es el mimo proceso productivo. Hay que acabar con la criminalizaci\u00f3n de la huelga de solidaridad.<\/p>\n<p>Antes he hablado de la p\u00e9rdida de poder del Estado frente al capital transnacional. Sin embargo, algunos espacios de actuaci\u00f3n quedan para el movimiento sindical en el marco legislativo. Hay que aprovecharlos mientras existen para extender nuestras posibilidades de acci\u00f3n y proteger nuestros derechos.<\/p>\n<p><em>Otra tarea pol\u00edtica:<\/em> la lucha en contra los reg\u00edmenes que proh\u00edben o reprimen el sindicalismo independiente y democr\u00e1tico. Es que le mercado mundial del trabajo no es un &#8220;mercado&#8221; en el sentido usual del t\u00e9rmino, regido por leyes econ\u00f3micas. Est\u00e1 dirigido por leyes pol\u00edticas, por intervenciones estatales masivas en forma de represi\u00f3n militar y policial, y es esta represi\u00f3n lo que, en definitiva, mantiene al sistema en pie, cuando toca a millones de trabajadores, como en China.<\/p>\n<p><em>Otro ejemplo:<\/em> las zonas francas de exportaci\u00f3n son microclimas que ilustran bien el papel econ\u00f3mico de la represi\u00f3n. Existen m\u00e1s de 900 en el mundo y su n\u00famero sigue creciendo. Son zonas que los Estados han reservado al capital transnacional, en la que los inversionistas extranjeros se benefician de privilegios de extraterritorialidad, en particular para impedir el acceso a los sindicatos.<br \/>\nPara el movimiento obrero, los derechos democr\u00e1ticos no son una cuesti\u00f3n de preferencia cultural; se trata de un inter\u00e9s de clase fundamental, porque s\u00f3lo en la medida en que estos derechos son garantizados los trabajadores pueden defender sus intereses y hacer progresar un proyecto de sociedad alternativa.<\/p>\n<p>Luego, hay tareas pol\u00edticas &#8220;por dentro&#8221;, a la interna del movimiento sindical: reconstruir nuestras bases ideol\u00f3gicas y pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Las experiencias hist\u00f3ricas del movimiento sindical en las distintas partes del mundo han conducido a una fragmentaci\u00f3n de su conciencia y de su identidad ideol\u00f3gica y por tanto a la perdida de perspectivas pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Si queremos construir una alternativa al sistema, no alcanza con entendernos sobre el menor denominador com\u00fan, eso es lo que ya tenemos en las confederaciones internacionales, es una estrategia meramente defensiva que no sirve.<\/p>\n<p>Hay que recomponer una identidad pol\u00edtica com\u00fan, que no puede ser otra que nuestra identidad com\u00fan hist\u00f3rica, el socialismo.<\/p>\n<p>No estoy hablando por supuesto de un socialismo partidario, de correas de transmisi\u00f3n, mucho menos de vanguardias sectarias, todo lo contrario. Lo que tenemos que hacer es reinventar un socialismo democr\u00e1tico y liberador a partir del movimiento sindical, es decir, recuperar la pol\u00edtica que es naturalmente la nuestra, y construir un contraproyecto de sociedad, una alternativa al sistema actual, que sea entendible y asumidle por los sindicalistas del mundo entero, sean que sean sus experiencias hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p>En este contexto, creo que el movimiento sindical espa\u00f1ol puede jugar un papel enormemente importante. Hay que reflexionar seriamente en la posibilidad de una unificaci\u00f3n de Comisiones y UGT en una gran central fundamentalmente socialista, pero con su propia identidad pol\u00edtica e independiente de todos los partidos. Conozco las dificultades pero tambi\u00e9n conozco el reto y los peligros de la divisi\u00f3n \u2013 soy seguro que Uds. los conocen mejor que yo.<\/p>\n<p>Hay que aprender a pensar fuera de la caja. Para no acabar como Francia: siete u ocho centrales sindicales, con unos 5% de los trabajadores sindicalizados. Ser\u00eda un ejemplo de lucidez, de responsabilidad y de coraje para el mundo entero.<\/p>\n<p>Otro tema relacionado: una estrategia de alianzas con los nuevos movimientos sociales, los con quienes tenemos convergencias importantes. No somos solos en la sociedad, afortunadamente. Para revertir las relaciones de fuerza debemos llegar a una situaci\u00f3n donde la influencia del movimiento sindical se hace hegem\u00f3nica, como hoy lo es el neo-liberalismo, y esto no se puede conseguir sin una estrategia de alianzas, de coaliciones.<\/p>\n<p>Antes de la guerra, el movimiento obrero ha podido apoyarse en un tejido de organizaciones y instituciones sociales, culturales y econ\u00f3micas, creando as\u00ed su propio contexto social, mucho m\u00e1s extenso que el \u00e1mbito de los partidos y sindicatos. Este espacio los hemos dejado vac\u00edo por demasiado tiempo y ahora es ocupado por las ONGs. Pero muchas de ellas son cercanas a nosotros y deber\u00edan ser nuestros aliados naturales. Entonces, hay que recomponer un largo movimiento popular con el movimiento sindical en su centro. Esto es perfectamente factible: depende solo de nuestra credibilidad, que a su vez depende de la claridad y de la transparencia de nuestra ideolog\u00eda y pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Y, por fin, queda la tarea sindical principal: la organizaci\u00f3n, por supuesto relacionada con todas las tareas pol\u00edticas ya enumeradas. Antes he dicho que no m\u00e1s del 5% de los trabajadores del mundo est\u00e1n sindicalizados en sindicatos independientes y democr\u00e1ticos. Ninguna de nuestras tareas se puede cumplir si no logramos incrementar la tasa de sindicalizaci\u00f3n mundial por lo meno a 20% en los pr\u00f3ximos diez a\u00f1os.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed no se trata solo, ni principalmente, de la dicha &#8220;ayuda solidaria&#8221; a los sindicatos del Sur. Estos programas obedecen en la mayor\u00eda de los casos a consideraciones humanitarias o pol\u00edticas con escasa relevancia para una estrategia sindical internacional. Aqu\u00ed se trata de otra cosa: determinar las prioridades estrat\u00e9gicas.<\/p>\n<p>La primera prioridad tiene que ser la organizaci\u00f3n en las ETN. Con algo como 80 millones de trabajadores en su empleo (m\u00e1s si se tome en cuenta la subcontrataci\u00f3n), las ETN representan a una minor\u00eda de los trabajadores del mundo, pero es una minor\u00eda en una posici\u00f3n estrat\u00e9gica de poder, al centro de las estructuras dominantes del capital transnacional. Aqu\u00ed hay que reforzar las organizaciones internacionales existentes y crear nuevas, enredarse por internet, talvez crear sindicatos transfronterizos. Qui\u00e9n nos impide? Hay que pensar fuera de la caja, romper con las autolimitaciones del pensamiento nacional, como el capital transnacional lo ha hecho desde mucho.<\/p>\n<p>Otra prioridad es promover la feminizaci\u00f3n del sindicalismo. Es que las mujeres representan a la mitad de la clase obrera! Sin embargo, todos sabemos que el movimiento sindical queda dominado demasiado por hombres, y que no ha logrado organizar y movilizar a las trabajadoras en proporci\u00f3n de su presencia en la fuerza de trabajo. Sin hablar de su representaci\u00f3n en los \u00f3rganos directivos sindicales: son muy pocas. Mientras el movimiento sindical no logra organizar este potencial, seguir\u00e1 combatiendo con una mano atada en su espalda.<\/p>\n<p><em>Pero hay m\u00e1s:<\/em> aqu\u00ed se juega el porvenir del sindicalismo y la cuesti\u00f3n de resolver es un cambio cultural profundo. La autoimagen y la cultura tradicional del sindicalismo son radicadas en la imagen estereotipada del obrero de la industria pesada de cien a\u00f1os atr\u00e1s, un hombre con bigotes y torso desnudo, con un martillo a la mano, desafiando heroicamente al enemigo. Esta imagen nunca ha sido verdaderamente representativa, pero hoy menos que nunca. La clase obrera ha cambiado, y sigue cambiando. Hoy hay que tomar en cuenta la vendedora de supermercado, la camarera en el caf\u00e9, la maestra en la escuela, la enfermera en el hospital, la telefonista, la empleada con su computador, y muchas m\u00e1s, adem\u00e1s de las mujeres en los ramos tradicionalmente femeninas, como alimentaci\u00f3n o textil. C\u00f3mo estas millares de mujeres pueden identificarse con un movimiento sindical donde encuentran solo hombres en la direcci\u00f3n quienes, con su presumida autoridad de hombres y de elegidos, les explican que hay que hacer y como? Incluir a las mujeres significa un cambio de cultura y otro estilo de trabajo. Implica tambi\u00e9n la democratizaci\u00f3n de nuestro movimiento.<\/p>\n<p><em>Adem\u00e1s:<\/em> la feminizaci\u00f3n del movimiento sindical es la llave para organizar el sector informal: los empleos precarios, las auto-empleadas, vendedoras en la calle y en los mercados, trabajadoras a domicilio, colectoras de basura, trabajadoras eventuales en la agricultura, o la construcci\u00f3n \u2013 son millones en el mundo, una mayor\u00eda de la clase obrera mundial. Aqu\u00ed est\u00e1n las masas, y la masa cr\u00edtica, que nos faltan.<\/p>\n<p>La buena noticia, es que ya se organizan ellas mismas. En la India, el mayor sindicato es el SEWA, el sindicato de trabajadoras auto-empleadas, con 700,000 miembros.<\/p>\n<p><em>En conclusi\u00f3n:<\/em> somos un movimiento solo, y somos millones en todo el mundo. Somos en una misma lucha, que es dif\u00edcil y incierta; en esta lucha somos todos responsables uno por el otro, o por la otra. La organizaci\u00f3n, al nivel mundial, es la responsabilidad de todos. Todas las luchas, sea donde sea, son relevantes para el movimiento entero. Eso es la realidad. La cuesti\u00f3n es si vamos a ser capaces, en nuestra conciencia, en nuestras estructuras y en nuestra pol\u00edtica, de adecuarnos a esta realidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CC.OO. de Euskadi, 3a Escuela Sindical de Verano, Bilbao, 23 \u2013 24 de junio 2005: &#8220;La deslocalizaci\u00f3n empresarial&#8221; El movimiento sindical internacional frente a la globalizaci\u00f3n por Dan Gallin (Global Labour Institute)<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1339"}],"collection":[{"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1339"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1339\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1535,"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1339\/revisions\/1535"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1339"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1339"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1339"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}