{"id":1344,"date":"2008-07-13T15:26:40","date_gmt":"2008-07-13T15:26:40","guid":{"rendered":"http:\/\/global-labour.info\/es\/2008\/07\/13\/victor-serge-memoria-de-un-escritor-combatiente-wilebaldo-solano-1997\/"},"modified":"2022-03-11T14:20:09","modified_gmt":"2022-03-11T14:20:09","slug":"victor-serge-memoria-de-un-escritor-combatiente-wilebaldo-solano-1997","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/global-labour.info\/es\/2008\/07\/13\/victor-serge-memoria-de-un-escritor-combatiente-wilebaldo-solano-1997\/","title":{"rendered":"Victor Serge: memoria de un escritor combatiente (Wilebaldo Solano, 1997)"},"content":{"rendered":"<p>Texto publicado en la revista <a href=\"http:\/\/www.inisoc.org\">Iniciativa Socialista <\/a>(primera \u00e9poca de la actual revista Trasversales) , n\u00famero 49, verano 1998<br \/>\nTextos del <a href=\"http:\/\/www.trasversales.net\/pautores.php3?listautorSolanoWilebaldo&amp;enviar=Elige+autor\">autor<\/a> en Trasversales<br \/>\nDossier <a href=\"http:\/\/www.fundanin.org\/biowile.htm\">W.S.<\/a> en Fundaci\u00f3n Andreu Nin<br \/>\nDossier <a href=\"http:\/\/www.fundanin.org\/aserge.htm\">V\u00edctor Serge <\/a>en Fundaci\u00f3n Andreu Nin<\/p>\n<p><!--more-->Tuve la suerte de conocer personalmente a V\u00edctor Serge, a mediados de Febrero de 1939, en Par\u00eds. Despu\u00e9s de una larga odisea que nos llev\u00f3 desde la Prisi\u00f3n del Estado de Barcelona hasta la capital de Francia, pasando por la c\u00e1rcel improvisada de Cadaqu\u00e9s, el cruce de la frontera de los Pirineos y el encuentro con el comando organizado por Marceau Pivert y dirigido por Daniel Guerin para salvarnos de un posible ataque stalinista y del campo de concentraci\u00f3n, los dirigentes del POUM recobramos la libertad a orillas del Sena. Y, naturalmente, una de nuestras primeras preocupaciones fue abrazar a V\u00edctor Serge.<\/p>\n<p>Durante todo el proceso revolucionario iniciado el 19 de julio de 1936, V\u00edctor Serge hab\u00eda mantenido una estrecha colaboraci\u00f3n con el POUM. Desde Par\u00eds o desde Bruselas, Serge no perdi\u00f3 nunca el contacto con nosotros. Colaboraba regularmente en nuestra prensa, sobre todo en La Batalla, \u00f3rgano central del POUM; nos escrib\u00eda con frecuencia o nos enviaba mensajes para tenernos informados de lo que pasaba en el movimiento obrero internacional, en la URSS de Stalin, en los C\u00edrculos intelectuales europeos fascinados por el gran combate contra Franco. Todo esto era precioso para la direcci\u00f3n del POUM. Y en particular las opiniones de V\u00edctor Serge sobre las crisis en el aparato de Stalin y la evoluci\u00f3n del Kremlin en su pol\u00edtica de intervenci\u00f3n en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Est\u00e1bamos en deuda con V\u00edctor Serge. Y por eso decidimos celebrar la primera reuni\u00f3n oficial del Comit\u00e9 Ejecutivo del POUM en casa de Serge. Una fr\u00eda ma\u00f1ana de Febrero, Juan Andrade, Juli\u00e1n Gorkin, Pedro Bonet, Jordi Arquer, Josep Rovira, E. Gironella, N. Molins y yo nos dirigimos hacia la casa del Pr\u00e9-Saint-Gervais donde viv\u00eda el autor de El A\u00f1o I de la Revoluci\u00f3n Rusa y de Destino de una Revoluci\u00f3n. El encuentro fue emocionante e inolvidable.<\/p>\n<p>S\u00f3lo Gorkin y Molins y Fabrega conoc\u00edan personalmente a Serge. Los dem\u00e1s le ve\u00edamos por primera vez, pero sab\u00edamos mucho sobre \u00e9l. De todos modos, no tardamos en evocar la ausencia de las dos figuras m\u00e1s importantes del POUM: Andreu Nin, asesinado por la polic\u00eda de Stalin en Alcal\u00e1 de Henares, y Joaqu\u00edn Maur\u00edn, preso en una c\u00e1rcel franquista. Nos propusimos salvar a Maur\u00edn y aclarar lo que entonces se llamaba &#8220;el enigma de Nin&#8221;, es decir, las condiciones en que se hab\u00eda realizado el secuestro y el asesinato de Nin. No fue nada dif\u00edcil establecer un plan para alcanzar semejantes objetivos. Y, como siempre, las ideas y los consejos de Serge fueron sumamente atinadas.<\/p>\n<p>En casa de V\u00edctor Serge hicimos balance de todo el proceso revolucionario espa\u00f1ol y adoptamos las primeras medidas para ayudar a los compa\u00f1eros que permanec\u00edan en Espa\u00f1a, tanto en la zona Centro-Sur, que escapaba todav\u00eda al control de Franco, como en Catalu\u00f1a, donde hab\u00eda comenzado el terror franquista. Serge nos hizo muchas preguntas. Quer\u00eda saberlo todo. Y, luego, tuvimos un amplio intercambio de ideas sobre la situaci\u00f3n internacional y, en particular, sobre la crisis en la URSS, donde continuaban los procesos contra los oposicionistas y se acentuaba la represi\u00f3n stalinista. En fin, aquella reuni\u00f3n abri\u00f3 un proceso de colaboraci\u00f3n de V\u00edctor Serge con el POUM que ni siquiera se interrumpi\u00f3 cuando las tropas de Hitler invadieron Francia, y que se prosigui\u00f3 hasta la muerte de Serge en su exilio mejicano.<\/p>\n<p><em><strong>De Bruselas a Mosc\u00fa pasando por Barcelona<\/strong><\/em><br \/>\nV\u00edctor Serge naci\u00f3 en Bruselas el 30 de diciembre de 1890 en el seno de una familia de refugiados rusos, y muri\u00f3 en su exilio mejicano en Noviembre de 1947. S\u00f3lo ten\u00eda 57 a\u00f1os y estaba en plena madurez intelectual. Lo s\u00e9 por las cartas que nos enviaba con bastante frecuencia al C.E. del POUM residente en el exilio de Par\u00eds y los comentarios que le suger\u00eda la lectura de La Batalla, el peri\u00f3dico que l POUM publicaba en Par\u00eds. Recuerdo que ten\u00eda la nostalgia de Par\u00eds y se preparaba para regresar a Europa, donde hab\u00eda jugado un papel esencial, como se puede ver por ese libro que se titula <em>Memorias de un revolucionario <\/em>y que, por cierto, aporta much\u00edsimo a la comprensi\u00f3n de los acontecimientos que se desarrollaron en nuestro continente en los a\u00f1os 20 y 30, desde la victoria de la Revoluci\u00f3n de Octubre hasta el hundimiento de Mussolini y Hitler.<\/p>\n<p>Como, por desgracia, las j\u00f3venes generaciones europeas conocen poco o mal a V\u00edctor Serge, quiz\u00e1s convenga destacar, aunque sea brevemente, algunos de los principales rasgos de su vida y de su obra literaria y pol\u00edtica. A comienzos del siglo, Serge fue de la Joven Guardia socialista en B\u00e9lgica y muy pronto milit\u00f3 con los anarquistas franceses, lo que le condujo a la c\u00e1rcel, donde estuvo recluido durante 5 a\u00f1os. Cuando alcanz\u00f3 la libertad, denunci\u00f3 el sistema penal franc\u00e9s en Los hombres en la c\u00e1rcel, y se traslado a Barcelona, donde se incorpor\u00f3 al potente movimiento anarcosindicalista espa\u00f1ol y se hizo amigo de Salvador Segu\u00ed, una de las figuras m\u00e1s importantes de dicho movimiento, por lo que intervino en la preparaci\u00f3n de la huelga general de 1917. Y fue justamente en Barcelona donde se puede decir que naci\u00f3 el escritor V\u00edctor Serge, ya que adopt\u00f3 el seud\u00f3nimo para escribir en el semanario Tierra y Libertad y lanzar <em>El nacimiento de nuestra fuerza<\/em>, libro inspirado por el movimiento obrero espa\u00f1ol de aquel entonces.<\/p>\n<p>A fines de 1917, Serge se traslad\u00f3 a Rusia. Deslumbrado por la Revoluci\u00f3n rusa como tantos otros, Serge se incorpor\u00f3 al bolchevismo sin beater\u00eda de ninguna especie. A diferencia de muchos otros, Serge conserv\u00f3 su agudo sentido cr\u00edtico. Joaqu\u00edn Maur\u00edn, l\u00edder del POUM, conoci\u00f3 a Serge en Mosc\u00fa y, muchos a\u00f1os despu\u00e9s, escribi\u00f3 que &#8220;V\u00edctor Serge era claro y sincero; se\u00f1alaba los defectos y las virtudes, los errores y los aciertos&#8221;. No se pod\u00eda hacer mejor elogio trat\u00e1ndose de una \u00e9poca en la que prevalec\u00edan el culto incondicional o la denigraci\u00f3n sistem\u00e1tica. En fin, V\u00edctor Serge desarroll\u00f3 una intensa actividad en la Internacional Comunista. Fue el principal animador de La Correspondencia Internacional (Imprecor), revista prestigiosa en su tiempo. Zinoviev le confi\u00f3 misiones importantes en Berl\u00edn y en Viena. Escribi\u00f3 obras como <em>El a\u00f1o I de la Revoluci\u00f3n rusa<\/em>, <em>Petrogrado en peligro<\/em> (1919) y numerosos ensayos sobre el ascenso del hitlerismo y la Revoluci\u00f3n china, la vida en la URSS y los problemas de la cultura y de la literatura en la Revoluci\u00f3n. Fue amigo de los grandes escritores .rusos de entonces, en particular de los poetas Esenin y Mayakovsky, y tambi\u00e9n de Pasternak y Mandelstan.<\/p>\n<p>Cuando se agrav\u00f3 la burocratizaci\u00f3n del Estado y del Partido Comunista, V\u00edctor Serge se incorpor\u00f3 a la Oposici\u00f3n de Izquierda y no abandon\u00f3 nunca la resistencia pol\u00edtica e intelectual al stalinismo. En los a\u00f1os 1927-1930, cuando Stalin deportaba al Gulag a los oposicionistas rusos y a los intelectuales inconformistas pero no se atrev\u00eda a\u00fan a perseguir a los revolucionarios extranjeros conocidos, V\u00edctor Serge y Andr\u00e9s Nin, amigos fraternales desde 1921, constituyeron, con Alejandra Bronstein (primera esposa de Trotsky), el \u00faltimo n\u00facleo de resistencia organizada al despotismo burocr\u00e1tico. Nin fue expulsado de la URSS en septiembre de 1930, y Serge fue detenido y deportado a Oremburg en 1933. Su liberaci\u00f3n y su expulsi\u00f3n de la URSS se produjeron en 1936, tras una campa\u00f1a internacional organizada en Par\u00eds por los escritores Madeleine Paz, Andr\u00e9 Gide y Marcel Martinet.<\/p>\n<p><em><strong>Las luchas contra el stalinismo<\/strong><\/em><br \/>\nA su llegada a Bruselas, V\u00edctor Serge asumi\u00f3 con una voluntad de hierro y una energ\u00eda sorprendente una labor excepcional de desmitificaci\u00f3n del stalinismo y de defensa de los escritores sovi\u00e9ticos perseguidos, deportados y asesinados. Poco antes de su deportaci\u00f3n, Serge hab\u00eda logrado enviar una carta-testamento a Madeleine Paz en la que dec\u00eda que era &#8220;un resistente absoluto en tres principios: defensa del hombre, defensa de la verdad y defensa del pensamiento&#8221;. Pues bien, en cuanto se produjo el primer proceso de Mosc\u00fa, Serge cre\u00f3 el &#8220;Comit\u00e9 de defensa de la libertad de opini\u00f3n en la Revoluci\u00f3n&#8221; y public\u00f3 <em>Diecis\u00e9is fusilados<\/em>. El proceso Zinoviev-Kamenev-Smirrnov, el primer an\u00e1lisis serio y preciso sobre el terror stalinista y los procesos de brujer\u00eda que organiz\u00f3 la GPU y contra los que s\u00f3lo se levantaron el POUM en Espa\u00f1a y peque\u00f1as minor\u00edas del movimiento obrero y muy pocos intelectuales de izquierda.<\/p>\n<p>Apenas un a\u00f1o despu\u00e9s, ese mismo Comit\u00e9 tuvo que promover una fuerte campa\u00f1a internacional para tratar de salvar a Andr\u00e9s Nin y al POUM, sometidos a una cruel represi\u00f3n por orden de Stalin. V\u00edctor Serge prosigui\u00f3 incansablemente su actividad en defensa de sus camaradas de la URSS y de Espa\u00f1a. &#8220;Fue verdaderamente -escribi\u00f3 Serge a\u00f1os despu\u00e9s- la lucha de un pu\u00f1ado de conciencias contra el aplastamiento completo de la verdad, en presencia de cr\u00edmenes que decapitaban a la URSS y preparaban para pronto la derrota de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola&#8221;.<\/p>\n<p>En el curso de esa lucha, V\u00edctor Serge escribi\u00f3 <em>De Lenin a Stalin<\/em>, <em>Destino de una Revoluci\u00f3n<\/em>, <em>Medianoche en el siglo<\/em>, y prepar\u00f3 una de sus mejores novelas, <em>El caso Tulayev<\/em>, an\u00e1lisis profundo de la mec\u00e1nica de los procesos y de las &#8220;confesiones&#8221; de Mosc\u00fa, obra que al fin se ha publicado en Rusia, donde, por cierto, no se han descubierto todav\u00eda los manuscritos que la GPU confisc\u00f3 al escritor revolucionario antiestalinista.<\/p>\n<p>En espera de que se descubran y se publiquen esos manuscritos, ya es hora que se vuelvan a publicar las obras de V\u00edctor Serge, que ciertas incurias -por no decir otra cosa- han alejado de las bibliotecas y de las librer\u00edas. Serge no es un escritor m\u00e1s. Es un escritor militante excepcional del siglo que acaba. Sufri\u00f3 c\u00e1rceles, exilios y toda clase de persecuciones en su gran combate por el socialismo aut\u00e9ntico y libre. Y, aunque muri\u00f3 demasiado pronto, dej\u00f3 una obra capital para la comprensi\u00f3n de los grandes problemas del siglo XX.<\/p>\n<p>El naufragio espectacular de la URSS, el desplome del muro de Berl\u00edn y la -descomposici\u00f3n del movimiento comunista internacional, desfigurado por el stalinismo, constituyen un fen\u00f3meno sin precedentes, que plantea problemas a todo el mundo. A los defensores del sistema capitalista (incluso a los que a dan por terminada la Historia), a los comunistas y poscomunistas, a los socialdem\u00f3cratas y a los que se disfrazan de tales, y a los marxistas revolucionarios, que fueron los primeros en reconocer la degeneraci\u00f3n de la Revoluci\u00f3n rusa y en combatir con las armas de la teor\u00eda y de la pr\u00e1ctica pol\u00edtica la gran impostura stalinista con todas sus secuelas. La vida, la lucha y la obra colocan a V\u00edctor Serge en esta categor\u00eda. El fue uno de los militantes m\u00e1s clarividentes. Por eso, no hay m\u00e1s remedio que recurrir a sus escritos para comprender o tratar de comprender el car\u00e1cter y la significaci\u00f3n hist\u00f3rica del stalinismo, y el sentido de sus nefastas consecuencias. En medio del confusionismo que reina actualmente en todas las fuerzas de izquierda que no renuncian a la perspectiva de liberaci\u00f3n socialista, Serge y su obra constituyen algo as\u00ed como un faro luminoso susceptible de facilitar la comprensi\u00f3n del pasado y de mejor perfilar el porvenir.<\/p>\n<p>Son muchos los que han sostenido que <em>El a\u00f1o I de la Revoluci\u00f3n rusa <\/em>es una de las mejores obras de V\u00edctor Serge, un cl\u00e1sico en cierto sentido. Y no faltan los que afirman que el ensayo <em>Treinta a\u00f1os despu\u00e9s<\/em>, escrito por Serge en Julio-Agosto de 1947, poco tiempo antes de su muerte, es algo as\u00ed como el testamento del gran escritor revolucionario desaparecido prematuramente en M\u00e9jico cuando so\u00f1aba con volver a Europa para continuar su combate y su obra. Sea como fuere, el valor de <em>El a\u00f1o I de la Revoluci\u00f3n rusa <\/em>es evidente. Por lo que se refiere a <em>Treinta a\u00f1os despu\u00e9s <\/em>-de Octubre de 1917-, lo menos que se puede decir es que constituye un documento muy valioso en el que Serge confirma su honestidad intelectual y su alto esp\u00edritu cr\u00edtico.<\/p>\n<p>Est\u00e1 de moda hoy desfigurar y condenar de una manera inapelable la Revoluci\u00f3n de Octubre y el bolchevismo de Lenin y Trotsky. Para algunos, todo fue un inmenso horror primitivo y b\u00e1rbaro que explica el triunfo actual del capitalismo salvaje en Rusia. Figuran entre \u00e9stos una larga cohorte de funcionarios &#8220;comunistas&#8221; que fueron durante luengos a\u00f1os fieles soldados de Stalin, y multitud de intelectuales que vivieron y prosperaron durante una larga parte de su vida rindiendo culto al &#8220;jefe genial&#8221; y a los otros jefes de menor cuant\u00eda. En Rusia y en los pa\u00edses del Este, esos funcionarios y esos intelectuales se han convertido hoy en capitalistas sin el menor esfuerzo y algunos han tenido el descaro de ponerse inelegantes disfraces de socialdem\u00f3cratas para conservar un tufillo progresista. Hay que esperar que no enga\u00f1en a nadie, despu\u00e9s de haberse pasado la vida enga\u00f1ando a los militantes comunistas desinformados y burlados que creyeron en ellos.<\/p>\n<p>Est\u00e1 de moda tambi\u00e9n en los medios derechistas y reaccionarios declarar con altivez y suficiencia que el hundimiento de la URSS no s\u00f3lo constituye la prueba definitiva del fracaso total del comunismo, sino que pone de relieve que el socialismo en general es una enorme utop\u00eda absurda y peligrosa. Y, naturalmente, esto permite asegurar tranquilamente que no existe otra perspectiva que la continuaci\u00f3n (o la restauraci\u00f3n) del capitalismo con las reformas que los tiempos modernos puedan aconsejar a causa del desarrollo de la ciencia y de la tecnolog\u00eda y de la mundializaci\u00f3n de la econom\u00eda.<\/p>\n<p>Sabemos todo eso, pero lo que nos importa aqu\u00ed y ahora es la reacci\u00f3n o las reacciones de millones de personas que cre\u00edan o imaginaban que en la URSS y en los pa\u00edses del Este hab\u00eda algo de &#8220;socialismo&#8221; o de progresismo y que esto pod\u00eda ser positivo para las tendencias o las ideas de transformaci\u00f3n social existentes en el mundo. Estas personas son las que quieren comprender lo que era realmente el stalinismo, c\u00f3mo fue posible que prevaleciera sobre las tendencias aut\u00e9nticamente socialistas o comunistas y durara tanto tiempo, y, sobre todo, c\u00f3mo fue posible que una revoluci\u00f3n que suscit\u00f3 tantas esperanzas en el mundo entero acabara en un r\u00e9gimen totalitario y esclavista, que se desplom\u00f3 por s\u00ed mismo en medio de un desastre repugnante y sin precedentes hist\u00f3ricos.<\/p>\n<p>El ensayo <em>Treinta a\u00f1os despu\u00e9s <\/em>no pod\u00eda ni puede hoy responder a todas estas dram\u00e1ticas interrogaciones. Pero al igual que <em>La Revoluci\u00f3n traicionada <\/em>de Trotsky, <em>Destino de una revoluci\u00f3n <\/em>de V\u00edctor Serge y el <em>Stalin<\/em> de Boris Souvarine, aporta elementos de informaci\u00f3n y de an\u00e1lisis que pueden ayudar a la comprensi\u00f3n del hundimiento vertical del stalinismo y de la desaparici\u00f3n de la URSS y sus sat\u00e9lites del panorama mundial.<\/p>\n<p><em><strong>Defensa cr\u00edtica de la Revoluci\u00f3n Rusa<\/strong><\/em><br \/>\nDesde luego, V\u00edctor Serge defiende la Revoluci\u00f3n Rusa y la justifica frente a todos los falsificadores que &#8220;hablan y escriben sin informarse&#8221;. Los hab\u00eda entonces y los hay hoy. Y la defiende brillantemente, destacando el valor del equipo de Lenin y Trotsky, sus aciertos y sus m\u00e9ritos, pero sin eludir ni esconder las fases m\u00e1s dram\u00e1ticas y los errores y faltas que cometieron, a su juicio, sus dirigentes. Y esto tiene una importancia enorme puesto que, durante a\u00f1os y a\u00f1os, muchos historiadores y escritores hicieron una apolog\u00eda total de la Revoluci\u00f3n Rusa y la presentaron como modelo a imitar o copiar, del que no hab\u00eda que separarse ning\u00fan precio.<\/p>\n<p>V\u00edctor Serge era otro tipo de hombre y de militante. Su temperamento, su cultura y su historia militante hicieron que siempre tuviera los ojos muy abiertos y nunca cayera en la facilidad y la complacencia. Por eso no vacila en decir que la falta de tradiciones democr\u00e1ticas fue muy grave para la Revoluci\u00f3n y que, en realidad, s\u00f3lo los mencheviques de izquierda de la tendencia Martov ten\u00edan &#8220;una concepci\u00f3n democr\u00e1tica de la Revoluci\u00f3n&#8221;. Esta herej\u00eda, que Serge aprueba impl\u00edcitamente, va acompa\u00f1ada de muchas otras. Cuando abre el cap\u00edtulo de los errores y de las faltas de los bolcheviques, Serge es muy severo y no se deja casi nada en el tintero. Para \u00e9l, el error m\u00e1s &#8220;incomprensible&#8221; es la creaci\u00f3n de la Checa, tesis que ya sostuvo en 1939 en su Retrato de Stalin y sobre la que insiste con severidad en Treinta a\u00f1os despu\u00e9s. Y, naturalmente, tras la Checa aparece Kronstadt. Serge insiste en los argumentos que ya en 1938 le llevaron a una dura pol\u00e9mica y a la ruptura con Trotsky. Para Serge, su criterio sobre Kronstadt fue confirmado por Lenin cuando se proclam\u00f3 el fin del llamado &#8220;comunismo de guerra&#8221; y se lanz\u00f3 la Nueva Pol\u00edtica Econ\u00f3mica (NEP), pero entiende que los bolcheviques no supieron sacar todas las consecuencias del reconocimiento tard\u00edo de sus errores y que en 1921 rechazaron &#8220;la reconciliaci\u00f3n con los elementos socialistas y libertarios dispuestos a situarse en el terreno de la Constituci\u00f3n sovi\u00e9tica&#8221; y les colocaron pr\u00e1cticamente fuera de la ley. Y, por lo dem\u00e1s, no vacila en reconocer las terribles dificultades del poder sovi\u00e9tico y su voluntad de sostener la revoluci\u00f3n europea, que era, a la larga, la \u00fanica salida. Ahora bien, Serge piensa que los bolcheviques, prisioneros de su idealismo militante, se equivocaron en lo que respecta a &#8220;la capacidad pol\u00edtica y la energ\u00eda de las clases obreras de Occidente y, sobre todo, de Alemania&#8221;. Y de ah\u00ed surgi\u00f3 la teor\u00eda del socialismo en un solo pa\u00eds.<\/p>\n<p>Frente a los que confunden todo y aseguran que existe una continuidad l\u00f3gica que lleva fatalmente de Lenin a Stalin, Serge sostiene que hay dos per\u00edodos claramente diferenciados: 1917-1927 y 1927-1937. A nuestro modo de ver, el fen\u00f3meno es m\u00e1s complejo. Pero sigamos a Serge. El hecho esencial para \u00e9l es que en 1927-1928, por una suerte de golpe de Estado realizado en el n\u00facleo dirigente, &#8220;el Estado-Partido revolucionario se convierte en un Estado policiaco-burocr\u00e1tico, reaccionario en el terreno social de la Revoluci\u00f3n&#8221;. V\u00edctor Serge analiza los dos per\u00edodos y pone el acento en la lucha de la generaci\u00f3n revolucionaria contra la burocracia stalinista entre 1927 y 1937. Los que hemos tenido la posibilidad de consultar los archivos de Mosc\u00fa en estos \u00faltimos a\u00f1os sabemos que esa lucha fue mucho m\u00e1s importante y m\u00e1s tr\u00e1gica de lo que se imagina generalmente.<\/p>\n<p>V\u00edctor Serge fue uno de los primeros oposicionistas revolucionarios, es decir, de los que combatieron contra la dictadura burocr\u00e1tica stalinista en nombre del bolchevismo traicionado y destruido, y en nombre del socialismo libre. Primero en la propia URSS en el seno de la Oposici\u00f3n de Izquierda, que, como \u00e9l explic\u00f3 en varias ocasiones, era mucho m\u00e1s amplia y menos sectaria que los que se reclamaban de ella fuera de Rusia. Y luego, tras su deportaci\u00f3n a Orenburg y la campa\u00f1a internacional que permiti\u00f3 que saliera de la URSS y se instalara en Bruselas y en Europa. Y, finalmente, tras la ocupaci\u00f3n de Francia por las tropas de Hitler, en su exilio mejicano, en contacto estrecho con los espa\u00f1oles y, en particular, con los militantes del POUM. Entre 1947 y 1997, fecha de su muerte -pronto har\u00e1 50 a\u00f1os- Serge fue un escritor revolucionario y combatiente. En las horas m\u00e1s dif\u00edciles, en esa medianoche en el siglo que puso como t\u00edtulo a uno de sus libros, Serge vivi\u00f3 siempre modestamente, con un optimismo creador sorprendente y conmovedor. Corri\u00f3 muchos riesgos y los esbirros de la GPU trataron de hacerle la vida imposible tanto en Bruselas como en M\u00e9jico, donde fue objeto de varias agresiones.<\/p>\n<p>Unos a\u00f1os antes de su muerte, cuando vislumbrara el fin de la segunda guerra mundial, y pensando en su vuelta a Europa, escribi\u00f3 estas palabras: &#8220;Nada ha terminado. Estamos en el comienzo de todo. A trav\u00e9s de tantas derrotas, unas merecidas, otras gloriosamente inmerecidas, es evidente que la raz\u00f3n m\u00e1s que el error est\u00e1 de nuestra parte. \u00bfQui\u00e9nes son los que pueden decir lo mismo? Solamente al socialismo corresponde aportar ma\u00f1ana, a la revoluci\u00f3n iniciada, una doctrina renovadora de la democracia, una afirmaci\u00f3n irreductible de los derechos del hombre, un humanismo total que abarque a todos los hombres&#8221;.<\/p>\n<p><em>Par\u00eds-Barcelona, Julio 1997.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto publicado en la revista Iniciativa Socialista (primera \u00e9poca de la actual revista Trasversales) , n\u00famero 49, verano 1998 Textos del autor en Trasversales Dossier W.S. en Fundaci\u00f3n Andreu Nin Dossier V\u00edctor Serge en Fundaci\u00f3n Andreu Nin<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[19],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1344"}],"collection":[{"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1344"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1344\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1627,"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1344\/revisions\/1627"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1344"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1344"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/global-labour.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1344"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}