{"id":1347,"date":"2008-07-22T14:22:13","date_gmt":"2008-07-22T14:22:13","guid":{"rendered":"http:\/\/global-labour.info\/es\/2008\/07\/22\/sindicalismo-y-nuevo-orden-mundial-dan-gallin-1994\/"},"modified":"2022-03-11T14:20:08","modified_gmt":"2022-03-11T14:20:08","slug":"sindicalismo-y-nuevo-orden-mundial-dan-gallin-1994","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/global-labour.info\/es\/2008\/07\/22\/sindicalismo-y-nuevo-orden-mundial-dan-gallin-1994\/","title":{"rendered":"Sindicalismo y Nuevo Orden Mundial (Dan Gallin, 1994)"},"content":{"rendered":"<p><em>Publicado originalmente en ingl\u00e9s, en la revista <a href=\"http:\/\/www.newpol.org\">New Politics <\/a>(Vol. V, No. 1,Verano 1994). Traducci\u00f3n al castellano de <a href=\"http:\/\/www.inisoc.org\">Iniciativa Socialista<\/a>, n\u00famero 32.<\/em><\/p>\n<p>Las expectativas de prosperidad, paz y libertad que siguieron al colapso del comunismo han dado paso a n\u00edveles de desempleo sin precedentes y, en muchos pa\u00edses, a una profunda pobreza en apariencia irremediable; una multitud de guerras incre\u00edblemente salvajes en Europa, Africa y Asia que han destruido las vidas de millones de personas; y la continua amenaza de un conflicto nuclear. El Nuevo Orden Mundial se ha convertido en una pesadilla para todos, salvo para una peque\u00f1a \u00e9lite. A fines del siglo XX, somos testigos del catastr\u00f3fico fracaso del capitalismo realmente existente como sistema mundial.<!--more-->\u00bfQu\u00e9 hacer? Los partidos de izquierda han desmoralizado a sus miembros al no haberlos defendido contra las pol\u00edticas de sus enemigos o, a\u00fan peor, haberlas adoptado como propias: se han quedado sin impulso, sin energ\u00eda, sin ideas. A veces parece que se han quedado sin futuro.<\/p>\n<p>Pero no es la primera vez en la historia que un cambio desgarrador ha lanzado a la sociedad en una barah\u00fanda aparentemente incontrolable. No es la primera vez que los valores de justicia y solidaridad, de igualdad de derechos para todos, de cooperaci\u00f3n y responsabilidad mutua, son desde\u00f1ados por aquellos que ostentan el poder dictando comportamientos; no es la primera vez que los pueblos parecen impotentes.<\/p>\n<p>Comencemos por intentar comprender lo que nos est\u00e1 sucediendo, luego pensemos qu\u00e9 se debe hacer, qu\u00e9 se puede hacer y c\u00f3mo llevarlo a cabo.<\/p>\n<p><em><strong>La econom\u00eda global<\/strong><\/em><br \/>\nUn buen punto de partida es la econom\u00eda. En un n\u00famero reciente, la revista Business Week pregunt\u00f3 &#8220;\u00bfQu\u00e9 es lo que est\u00e1 mal?&#8221;, haci\u00e9ndose eco de la perplejidad general: deber\u00eda ser &#8220;el mejor de los tiempos&#8221;, a ra\u00edz del final de la Guerra Fr\u00eda y la extensi\u00f3n de las econom\u00edas de &#8220;libre mercado&#8221;. En cambio, tenemos una profunda depresi\u00f3n de los pa\u00edses industrialmente avanzados y &#8220;all\u00e1 donde se mire, el miedo est\u00e1 enfrentando a aquellos que se benefician de la econom\u00eda global con aquellos que pierden sus empleos ante rivales de ultramar&#8221;.<\/p>\n<p>Es verdad. Y la misma Business Week da la respuesta &#8220;Un nuevo y brutalmente competitivo orden econ\u00f3mico mundial est\u00e1 surgiendo con la desaparici\u00f3n de la Guerra Fr\u00eda (&#8230;) La fuerza fundamental detr\u00e1s de este nuevo orden es la integraci\u00f3n en la econom\u00eda global de las nuevas naciones capitalistas y gran parte del mundo en v\u00edas de desarrollo&#8221;, que representa unos 3.000 millones de personas.<\/p>\n<p>Las compa\u00f1\u00edas transnacionales (CTNs) son la fuerza motora de esta integraci\u00f3n. Existen ahora 37.000 CTNs, con m\u00e1s de 170.000 subsidiarias fuera de sus pa\u00edses de origen; debido a arreglos no equitativos como las concesiones y las franquicias (t\u00edpicas de la industria hotelera y de comidas r\u00e1pidas. entre otras) su verdadera influencia se extiende m\u00e1s all\u00e1 de lo que esas cifras indican. Seg\u00fan un reciente informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarollo (UNCTAD), las ventas generadas por las CTNs fuera de su pa\u00eds de origen totalizaron 5,5 billones de d\u00f3lares en 1992, excediendo as\u00ed el valor total de las exportaciones mundiales (4 billones de d\u00f3lares). Las CTNs controlan ahora un tercio de los bienes productivos del sector privado en el mundo. El caudal de inversiones extranjeras en todo el mundo suma 2 billones de d\u00f3lares. El mayor grupo de propietarios son las CTNs con sede en EE.UU., con 474.000 millones de d\u00f3lares; las brit\u00e1nicas est\u00e1n en segundo lugar con 259.000 millones de d\u00f3lares, seguidas de cerca por las CTNs japonesas con 251.000 millones.de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>El crecimiento de las inversiones exteriores continuar\u00e1 en un futuro pr\u00f3ximo, predice el informe, agregando que la &#8220;producci\u00f3n internacional se ha convertido en una caracter\u00edstica estructuralmente central de la econom\u00eda mundial&#8221;, en parte como resultado de la revoluci\u00f3n en los sistemas de transporte y comunicaciones, que permite a las compa\u00f1\u00edas integrarse mejor con sus subsidiarias en el extranjero. La privatizaci\u00f3n ayuda a esta tendencia y las CTNs han aprovechado, en forma particularmente activa, las ventas de los bienes p\u00fablicos en Am\u00e9rica Latina y en Europa 0riental y Central. Las estrategias de las CTNs, dice el informe, promueven la integraci\u00f3n econ\u00f3mica a nivel mundial. Las compa\u00f1\u00edas est\u00e1n localizando las funciones centmles en aquel pa\u00eds que sea m\u00e1s efectivo en cuanto a los costes. Tales actividades, se\u00f1ala el informe, provocan la integraci\u00f3n entre econom\u00edas nacionales a\u00fan en ausencia de acuerdos fornales, como el mercado \u00fanico europeo. Las econom\u00edas asi\u00e1ticas fueron integradas m\u00e1s estrechamente por las estrategias de producci\u00f3n de las compa\u00f1\u00edas japonesas, mientras que las compa\u00f1\u00edas estadounidenses establec\u00edan nexos con las mexicanas a\u00fan antes de las negociaciones del TLC. &#8220;La divisi\u00f3n tradicional entre integraci\u00f3n a nivel de compa\u00f1\u00eda y de naci\u00f3n comienza a desaparecer&#8221;, dice el informe. &#8220;Las CTNs invaden \u00e1reas sobre las cuales la soberan\u00eda y las responsabilidades han sido reservadas tradicionalmente para los gobiernos nacionales&#8221;.<\/p>\n<p>En 1990, seg\u00fan el departamento de Comercio de los EEUU, las compa\u00f1\u00edas estadounidenses emplearon a 2 millones de personas en Europa Occidental (4% m\u00e1s que el a\u00f1o previo), 1,5 millones en Asia (2% m\u00e1s) y 1,3 millones en Am\u00e9rica Latina (2% m\u00e1s). Las compa\u00f1\u00edas japonesas est\u00e1n construyendo m\u00e1s plantas en ultramar, incluso cuando aumenta el desempleo en su propio pa\u00eds. Por ejemplo, la ampliaci\u00f3n de la planta mexicana de Nissan que cost\u00f3 800 millones de d\u00f3lares tiene como fin producir no s\u00f3lo para el mercado mexicano sino tambi\u00e9n exportar para Jap\u00f3n, Canad\u00e1 y el resto de Am\u00e9rica Latina. Las transnacionales francesas emplean aproximadamente dos millones de trabajadores fuera de Francia.<\/p>\n<p><em><strong>El Mercado laboral mundial<\/strong><\/em><br \/>\nAhora todos vivimos en una econom\u00eda global sin fronteras, hecha posible por las nuevas tecnolog\u00edas en comunicaci\u00f3n y transporte. Esta econom\u00eda global ha creado un mercado de trabajo mundial donde los trabajadores europeos, norteamericanos, japoneses y australianos se encuentran en directa competencia con la fuerza de trabajo de pa\u00edses donde los costes de mano de obra son mantenidos 10 o 20 veces m\u00e1s bajos, al tiempo que aumenta el desempleo y caen los niveles salariales en los antiguos pa\u00edses industrializados.<\/p>\n<p>Un consultor econ\u00f3mico brit\u00e1nico, Douglas Wilbarns, predice que en el mercado de trabajo global la combinaci\u00f3n de crecimiento demogr\u00e1fico con un aumento de la alfabetizaci\u00f3n ampliar\u00e1 en 25 a\u00f1os la fuerza de trabajo mundial desde los actuales 600 millones a cerca de 4.000 millones, declinando simult\u00e1neamente los costes reales de la hora de trabajo en Europa m\u00e1s de 1% por a\u00f1o durante ese per\u00edodo.<\/p>\n<p>Ya en las d\u00e9cadas del 70 y del 80, una transferencia masiva de producci\u00f3n comenz\u00f3 a llevarse a cabo para aprovechar los costes de trabajo m\u00e1s baratos en los pa\u00edses m\u00e1s pobres y en los pa\u00edses recientemente industrializados, particularmente los &#8220;tigres&#8221; asi\u00e1ticos. Como consecuencia, sectores industriales completos desaparecieron virtualmente del norte de Europa y de Norteam\u00e9rica: acero, astilleros, textiles, calzado, electr\u00f3nica. La reubicaci\u00f3n actual de la producci\u00f3n no s\u00f3lo afecta a las industrias tradicionales en busca de mano de obra barata, sino tambi\u00e9n a la manufactura sofisticada y a las operaciones de servicio.<\/p>\n<p>L\u00edneas a\u00e9reas como Swissair y Lufthansa han mudado toda su contabilidad a la India, y KLM est\u00e1 considerando una medida similar. Un centro de programas de software en Bangalore atiende a unas 30 transnacionales incluidas Microsoft, Digital, Fujitsu, Bull, Olivetti, Oracle, IBM, Motorola, Text Instruments, 3M, Hewlett-Packard y Siemens, a mitad del precio que el mismo trabajo costar\u00eda en los EE.UU. o en Europa Occidental.<\/p>\n<p>Entre abril y septiembre de 1993, las exportaciones hind\u00faes en servicios electr\u00f3nicos aumentaron m\u00e1s de un 20%, y un 30% en el campo del software. La proyecci\u00f3n indica que en los pr\u00f3ximos tres o cuatro a\u00f1os esas exportaciones se triplicar\u00e1n alcanzando cada una 1.500 millones de d\u00f3lares, de los cuales la mitad ser\u00e1 de software.<\/p>\n<p>Infosys, una compa\u00f1\u00eda hind\u00fa de software que trabaja para General Electric, entre otras, hace &#8220;una parte del mejor trabajo del mundo&#8221;, seg\u00fan el presidente de la concesionaria estadounidense de Siemens. El director administrativo de Texas Instruments en India, citado por la revista Fortune, dice que &#8220;a medida que los dise\u00f1os y el software se vuelven m\u00e1s complejos, la ventaja de costes de India se vuelve mayor. S\u00f3lo hemos ara\u00f1ado la superficie respecto a lo que podr\u00eda suceder&#8221;. Tata Consultancy Services (TCS) ha vendido a INR 1800 millones de rupias en servicios electr\u00f3nicos en todo el mundo durante el \u00faltimo a\u00f1o comercial; abri\u00f3 una subsidiaria en Alemania hace dos a\u00f1os, que atiende a uno de los principales bancos y a la subsidiari alemana de Hewlett-Packard, entre otras, y ha establecido una joint-venture con IBM que ampliar\u00e1 a\u00fan m\u00e1s sus negocios.<\/p>\n<p>Desde mediados de los a\u00f1os 8O, TCS estado arrendando equipos de especialistas en computaci\u00f3n por semanas o por meses a labotatorios de software o a empresas en computaci\u00f3n de pa\u00edses industrializados. Este body-shopping del nuevo comercio internacional de esclavos, en cuyos abismos se encuentra el alquiler a pa\u00edses extranjeros, por los gobiernos de China o Birmania, de cuadrillas enteras para proyectos de construcci\u00f3n, o de tripulaciones completas para barcos mercantes, por salarios muy inferiores a los est\u00e1ndares m\u00ednimos internacionales y de los que, adem\u00e1s, una parte no la reciben los trabajadores sino los gobiernos.<\/p>\n<p>Siemens Information Systems Ltd. (SISL), que fue creada en julio de 1992 tras tres a\u00f1os de preparaci\u00f3n, ahora emplea 250 especialistas en software en Delhi, Bombay y Bangalore. En 1993 y 1994, Siemens planea despedir definitivamente a 5.100 empleados -3.900 en Alemania- en los negocios en computaci\u00f3n del mundo industrializado que le est\u00e1n dando p\u00e9rdidas. Los salarios en la India para los mismos empleos est\u00e1n por debajo de los 7.000 d\u00f3lares al a\u00f1o. No hay virtualmente costes sociales; las horas de trabajo son generalmente 48 por semana. En Jamaica, 3.500 personas trabajan en oficinas conectadas a los EE.UU. v\u00eda sat\u00e9lite, procesando reservas de aerol\u00edneas, pasajes, llamadas a tel\u00e9fonos libres de cargo, entradas de datos, solicitudes de tarjetas de cr\u00e9dito, etc.<\/p>\n<p>Los pa\u00edses perif\u00e9ricos europeos de menor desarrollo tambi\u00e9n son blanco de la reubicaci\u00f3n. En Irlanda hay un sector basado en la telecomunicaci\u00f3n que atiende necesidades de programaci\u00f3n de computadores para empresas de seguros de EE.UU., como Metropolitan Life, que emplea a 150 trabajadores en County Cork para examinar reclamaciones m\u00e9dicas de todo el mundo. Los costes operativos en Irlanda son 30-35% m\u00e1s baratos que en EE.UU., los servicios irlandeses para el desarrollo proporcionan generosos impuestos y otros incentivos, y &#8220;parece haber una fuerte disciplina laboral intensificada por una grave escasez de empleos en Irlanda&#8221;.<\/p>\n<p>Los antiguos pa\u00edses comunistas est\u00e1n jugando el mismo papel que los pa\u00edses del Tercer Mundo con capacidad de alta tecnolog\u00eda: Business Week cita el caso de los programadores polacos en Gdansk que trabajan para un fabricante de equipos estadounidense por &#8220;una fracci\u00f3n de la paga de un trabajador semejante en los EEUU&#8221;, y Siemens informa que est\u00e1 recibiendo ofertas de especialistas rusos en computaci\u00f3n a 5 d\u00f3lares diarios.<\/p>\n<p>Para entender estas cifras en su contexto debe recordarse que el salario m\u00ednimo oficial en Rusia, hoy en d\u00eda, es de 7 d\u00f3lares por mes, un 20% de los ingresos necesarios para &#8220;la supervivencia fisiol\u00f3gica&#8221; seg\u00fan un reciente informe de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT). En Ucrania, el salario m\u00ednimo es a\u00fan m\u00e1s bajo que en Rusia; en Bulgaria representa un 60% del nivel de subsistencia;. en Albania es un 24%, en Ruman\u00eda menos del 50%, en Eston\u00eda 61%, en Hungr\u00eda 64%, y un 70% en Polonia.<\/p>\n<p>El salario m\u00ednimo tambi\u00e9n ha ca\u00eddo dram\u00e1ticamente en relaci\u00f3n a los salarios promedio, que a su vez han estado bajando r\u00e1pidamente. En 1993, los salarios en Rusia aumentaron un 12%, pero tras ca\u00eddas del 45%, 38% y 60% en los tres a\u00f1os anteriores. Percy Barnevik, de ABB, citado en Fortune, prev\u00e9 &#8220;un traslado masivo del mundo occidental. Nosotros (ABB) ya tenemos 25.000 empleados en antiguos pa\u00edses comunistas. Har\u00e1n el trabajo que antes se hac\u00eda en Europa Occidental&#8221;. M\u00e1s empleos se trasladar\u00e1n a Asia: ABB, que ten\u00eda solamente 100 trabajadores en Tailandia en 1980, tiene ahora 2.000 y planea tener 7.000 para fines del siglo. Barnevik predice una dr\u00e1stica y permanente ca\u00edda del empleo: &#8220;El empleo en Europa Occidental y en EE.UU. se reducir\u00e1 de un modo continuo. Como la agricultura a comienzos de siglo&#8221;.<\/p>\n<p>Las transferencias de producci\u00f3n no son toda la historia. Menos conocida es la internacionalizaci\u00f3n de servicios considerados inherentemente intemos: varios pa\u00edses de Europa hacen recoger su basura dom\u00e9stica por una transnacional con sede en los EE.UU., las calles de los suburbios de Londres las limpia una transnacional francesa y una transnacional danesa es una de las principales empresas de limpieza y mantenimiento de edificios de Europa y Norteam\u00e9rica. En general, la subcontrataci\u00f3n de servicios p\u00fablicos en favor de transnacionales privadas ha provocado la p\u00e9rdida de empleos. Lo importante, sin embargo, es que se est\u00e1 transfiriendo masivamente no solamente la producci\u00f3n industrial, sino tambi\u00e9n servicios, incluyendo los de alta tecnolog\u00eda, y que la p\u00e9rdida de puestos de trabajo en los pa\u00edses industralizados no implica grandes aumentos del empleo en los pa\u00edses donde las compa\u00f1\u00edas se relocalizan y extienden. La migraci\u00f3n de puestos de trabajo no es ni mucho menos un honesto uno-a-uno, en el que se gane un empleo en el nuevo pa\u00eds por cada empleo perdido en el pa\u00eds industrializado,<\/p>\n<p>Paul Samuelson, en una conferencia en Italia en 1992, observ\u00f3: &#8220;Cuando miles de millones de personas que viven en Asia del Este y en Am\u00e9rica Latina se capaciten para empleos buenos y modernos, los quinientos millones de europeos y norteamericanos que descollaban sobre el resto del mundo, encontrar\u00e1n que su ascendente progreso en niveles de vida enfrentar\u00e1 una dura resistencia&#8221;. Pero la impresi\u00f3n que en esas palabras se da de un quid-pro-quo es err\u00f3nea. La palabra clave es &#8220;capacitar&#8221;: muchos son los llamados, pero pocos los elegidos.<\/p>\n<p><em><strong>El mundo entero est\u00e1 perdiendo empleos<\/strong><\/em><br \/>\nLa econom\u00eda global es una gran niveladora, pero nivela hacia abajo. Aunque los puestos de trabajo se van perdiendo en el mundo industrializado -unos dos millones de empleos en los 5 \u00faltimos a\u00f1os-, los niveles occidentales de empleo no son exportados a los nuevos pa\u00edses anfitriones. La revista Fortune escribe que &#8220;cuando el trabajo se desplaza hacia los pa\u00edses menos desarrollados, eso no significa autom\u00e1ticamente que los nuevos pa\u00edses anfitriones vayan a alcanzar los niveles occidentales de empleo y prosperidad&#8217;. En otras palabras, no hay una contrapartida positiva en el Tercer Mundo o en los pa\u00edses ex-comunistas que compense, a nivel global, por las p\u00e9rdidas de empleo en los pa\u00edses industrializados mediante la reubicaci\u00f3n de la producci\u00f3n. La raz\u00f3n principal es que &#8220;la nueva tecnolog\u00eda y la continua b\u00fasqueda de una mayor productividad empujan a las compa\u00f1\u00edas a construir en los pa\u00edses no desarrollados plantas y oficinas que requieren s\u00f3lo una fracci\u00f3n de la mano de obra que era necesaria en las f\u00e1bricas de sus pa\u00edses de origen&#8221;. Un consultor citado por Fortune apunta: &#8220;Algunas de las plantas estadounidenses m\u00e1s parecidas al tipo japon\u00e9s est\u00e1n siendo construidas en Brasil&#8221;. Lasnuevas f\u00e1bricas en el extranjero, a\u00fan en pa\u00edses de salarios bajos, tienden a ser mucho m\u00e1s eficientes en el trabajo que sus contrapartes en el pa\u00eds de origen de la compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>En segundo lugar, las nuevas f\u00e1bricas construidas en otros pa\u00edses por compa\u00f1\u00edas americanas, japonesas o europeas, tienden a subcontratar (o &#8220;surtirse fuera&#8221;) en mayor grado que lo hac\u00edan sus predecesores en sus propios pa\u00edses hace diez o quince a\u00f1os, y aunque los empleos subcontratados tambi\u00e9n son empleos, son empleos baratos sin protecci\u00f3n, que contribuyen al deterioro mundial de las condiciones de trabajo y de los salarios. La compa\u00f1\u00eda moderna ya no est\u00e1 estructurada como la cl\u00e1sica pir\u00e1mide, con la direcci\u00f3n central en la c\u00faspide, por debajo las gerencias, la administraci\u00f3n y, en la base, los trabajadores de producci\u00f3n; hoy tratamos con una flexible conjunci\u00f3n de actividades organizadas en un patr\u00f3n m\u00f3vil alrededor de un peque\u00f1o n\u00facleo. Ese n\u00facleo es en s\u00ed mismo una pir\u00e1mide, a pesar de que a menudo se extreman precauciones para disimular las subyacentes relaciones de autoridad. Est\u00e1 constituido por la direcci\u00f3n y personal central, y quiz\u00e1s una mano de obra espec\u00edfica altamente especializada y tecnificada; todas las operaciones de trabajo intensivo son subcontratadas en el propio pa\u00eds o internacionalmente. As\u00ed, la corporaci\u00f3n se mantiene en el centro de una red interdependiente de empresas de subcontratistas, quienes a su vez tienen sus propios subcontratistas, etc., empeorando las condiciones y los salarios a medida que nos movemos del centro de la red hacia su periferia.<\/p>\n<p>Los organizadores de ventas y producci\u00f3n tienen a su disposici\u00f3n lugares de producci\u00f3n en diferentes localidades y pa\u00edses, y subcontratan gran parte, cuando no la totalidad, de sus necesidades. Deciden qu\u00e9 producir, d\u00f3nde, c\u00f3mo y qui\u00e9n lo har\u00e1, y desde d\u00f3nde proveer a cada mercado. Venden una combinaci\u00f3n de elementos, como lealtad a la marca, organizaci\u00f3n superior, planificaci\u00f3n y marketing, control sobre la red de distribuci\u00f3n, acceso a mercados protegidos, control de calidad.<\/p>\n<p>De este modo, Benetton posee s\u00f3lo una peque\u00f1a parte de sus locales de producci\u00f3n y ventas. El fabricante de zapatos Nike &#8220;no se considera un fabricante, sino una corporaci\u00f3n de investigaci\u00f3n, desarrollo y comercializaci\u00f3n&#8221;. De hecho, varias grandes compa\u00f1\u00edas venden ahora solamente su nombre, y dejan la fabricaci\u00f3n real a otros. Esas firmas incluyen a General Motors, General Electric, Kodak, Caterpillar, Bull, Olivetti y Siemens, en partes importantes de su producci\u00f3n. De paso, digamos que esto ilustra lo absurdo de las campa\u00f1as que buscan salvar los empleos intemos exhortando a los consumidores a &#8220;comprar (productos) estadounidenses&#8221; o &#8220;comprar (productos) europeos&#8221;, ya que s\u00f3lo una parte, a menudo peque\u00f1a, de esos productos se origina en la producci\u00f3n interna.<\/p>\n<p>La subcontrataci\u00f3n se aplica a casi cualquier tipo de trabajo, no s\u00f3lo a la fabricaci\u00f3n. Ya hemos visto el caso de compa\u00f1\u00edas que subcontratan su contabilidad y otras operaciones en pa\u00edses con salarios bajos. Fortune cita el caso de los &#8220;ingenios dactilogr\u00e1ficos&#8221; en Filipinas, que copian textos y n\u00fameros en un ordenador por 50 centavos cada 10.000 caracteres&#8230; y a\u00fan est\u00e1n compitiendo con otros equipos en China, que realizan el trabajo por 20 centavos. Por lo tanto, queda claro que el nuevo orden econ\u00f3mico transnacional no trae, a los llamados pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo, aquellos beneficios m\u00e1s frecuentemente mencionados por sus apologetas, en especial Milton Friedman, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI), cuyos &#8220;ajustes estructurales&#8221; han sido los bloques con que se ha construido el Nuevo Orden Mundial.<\/p>\n<p>&#8220;Ajuste estructural&#8221; es el nombre dado a un conjunto de las llamadas &#8220;pol\u00edticas de libre mercado&#8221; impuestas a los pa\u00edses por el Banco Mundial y el FMI como condici\u00f3n para que reciban asistencia financiera. Incluyen t\u00edpicamente: devaluaci\u00f3n de la moneda, liberalizaci\u00f3n comercial, recortes en los gastos sociales, privatizaci\u00f3n de empresas p\u00fablicas, mantenimiento de sueldos bajos, desregulac\u00ed\u00f3n de los negocios, restricciones de cr\u00e9ditos y mayores tasas de inter\u00e9s. Los programas de ajuste estructural se dirigen a la captaci\u00f3n de inversiones extranjeras, eliminando toda regulaci\u00f3n sobre comercio e inversiones, estimulando los ingresos por comercio exterior por medio de la promoci\u00f3n de las exportac\u00edones y reduciendo los d\u00e9ficits p\u00fablicos por medio del recorte de gastos. Supuestamente, estas medidas deben poner a los pa\u00edses en el camino de un crecimiento sostenido.<\/p>\n<p>Si bien puede servir para atraer inversiones extranjeras, hemos visto que esa inversi\u00f3n no sirve al prop\u00f3sito declarado, que es el alza gradual y general de los niveles de vida mediante un desarrollo progresivo y sostenible de las econom\u00edas no desarrolladas. La masiva inversi\u00f3n transnacional puede traer prosperidad y pleno empleo a peque\u00f1as ciudades-estado como Singapur o Hong Kong, pero a\u00fan en estos casos se plantean leg\u00edtimas interrogantes sociales, culturales y ecol\u00f3gicas. Pero en los grandes pa\u00edses de Asia, Africa y Am\u00e9rica Latina ni siquiera pueden observarse esos efectos positivos, ya que son pa\u00edses predominantemente agr\u00edcolas en los que todo desarrollo progresivo y sostenible requiere, antes que cualquier otra cosa, una soluci\u00f3n a la cuesti\u00f3n de la tierra y un serio ataque a la pobreza rural. Lo que las reubicaciones de producci\u00f3n y de servicios e inversiones de las corporaciones transnacionales hacen, es crear islas altamente tecnificadas en un mar de pobreza y zonas de libre comercio que son, de hecho, zonas con &#8220;derecho de pernada&#8221; para el capital transnacional en cuanto a condiciones sociales y derechos laborales.<\/p>\n<p><em><strong>La carrera hacia el abismo<\/strong><\/em><br \/>\nExiste una versi\u00f3n geogr\u00e1fica de la teor\u00eda de la filtraci\u00f3n, de acuerdo con la cual &#8220;el modo en que los pa\u00edses pobres tienen una oportunidad para mejorar por su propio esfuerzo es, precisamente, explotando las ventajas competitivas de que disponen, como el trabajo barato, y que sus competidores ricos consideran desleales&#8221;. No funciona de esa manera en el mundo real: en primer lugar, porque, como vimos anteriormente, lo que se transfiere de los pa\u00edses ricos a los pobres es la producci\u00f3n, no empleos o rentas. En segundo lugar, porque si bien el efecto de filtraci\u00f3n puede tener una oportunidad en las sociedades donde mecanismos democr\u00e1ticos como los sindicatos fuertes y activos aseguran la redistribuci\u00f3n de la riqueza, en los pa\u00edses con bajos salarios las \u00e9lites de poder se aseguran de que los costes de mano de obra se mantengan bajos y poder as\u00ed seguir reparti\u00e9ndose el bot\u00edn con los inversores extranjeros. Las personas de estos pa\u00edses no llegan nunca a poder mejorar en algo: s\u00f3lo la elite de poder se vuelve m\u00e1s rica y m\u00e1s poderosa. Aqu\u00ed es donde hay que recordar el papel econ\u00f3mico de la represi\u00f3n. Los estados criminales como Hait\u00ed y Birmania pueden resultar ejemplos extremos, pero el principio funciona igualmente bien en el caso de &#8220;democraturas&#8221; como M\u00e9xico, Egipto, Malasia y Tailandia, donde se permite la existencia de sindicatos m\u00e1s o menos libres en tanto permanezcan d\u00e9biles, y donde los ropajes externos de la democracia sirven para ocultar el pu\u00f1o de hierro.<\/p>\n<p>En esta carrera descendente hacia el m\u00ednimo com\u00fan denominador internacional, en la que cada pa\u00eds y cada trabajador debe ofrecer condiciones m\u00e1s ventajosas que cualquier otro, el pretexto habitual es que determinado sector econ\u00f3mico s\u00f3lo puede sobrevivir si sigue siendo &#8220;competitivo&#8221;. Pero la &#8220;competitividad&#8221; sin l\u00edmites es una carrera en la que no se gana: no hay una &#8220;llegada&#8221; en la carrera hacia el abismo. Como Jesse Jackson dijo, no se puede competir con el trabajo de esclavos. La &#8220;competitividad&#8221; de ninguna manera soluciona el problema del empleo, ni cualitativa ni cuantitativamente, ni tiene esa intenci\u00f3n. Por el contrario, a nivel global la desvalorizaci\u00f3n basada en la&#8221;competitividad&#8221; Ileva al estancamiento. Como Jeremy Brecher escribi\u00f3 en &#8220;\u00bfPueblo Global o Pillaje Global?&#8221; (<em>The Nation<\/em>, 12\/6\/93): &#8220;A medida que cada fuerza laboral, comunidad o pa\u00eds busca volverse m\u00e1s competitiva reduciendo sus salarios y sus aspiraciones sociales y ambientales, la consecuencia es una espiral descendente general en los ingresos y en las infraestructuras sociales y materiales. Salarios m\u00e1s bajos y una reducci\u00f3n del gasto p\u00fablico implican menor poder adquisitivo, conduciendo al estancamiento, la recesi\u00f3n y el desempleo. Esta din\u00e1mica se ve agravada por la acumulaci\u00f3n de la deuda; las econom\u00edas nacionales en los pa\u00edses pobres y a\u00fan en los Estados Unidos se enfocan en funci\u00f3n del pago de la deuda a expensas del consumo, la inversi\u00f3n y el desarrollo. La ca\u00edda se ve reflejada en la desaceleraci\u00f3n del crecimiento del PNB global, que pasa de casi un5% anual en 1948-1973, a solamente la mitad en el per\u00edodo 1974-1989 y a un mero reptar desde entonces&#8221;.<\/p>\n<p>Para comprender las implicaciones pol\u00edticas y sociales de la &#8220;competitividad&#8221; y de la reubicaci\u00f3n masiva de la producci\u00f3n en pa\u00edses de bajo costo de mano de obra -tanto los subdesarrollados como los anteriormente comunistas- es importante no perder de vista el rol econ\u00f3mico de la represi\u00f3n.<\/p>\n<p><em><strong>El rol econ\u00f3mico de la represi\u00f3n<\/strong><\/em><br \/>\nEn un famoso e infame anuncio aparecido en una publicaci\u00f3n comercial de la industria estadounidense del vestido, los salarios de una trabajadora textil en El Salvador fueron publicitados de la siguiente manera: &#8220;Rosa Mart\u00ednez produce ropa para los mercados de EE.UU. con su m\u00e1quina de coser en El Salvador. Usted puede alquilarla por 57 centavos la hora&#8221;. En posteriores versiones del mismo anuncio, el salario de Rosa hab\u00eda descendido a 33 centavos la hora. Existe una raz\u00f3n para este nivel salarial: el pa\u00eds ha sufrido una guerra civil por d\u00e9cadas, con m\u00e1s de 40.000 muertes. Como en Guatemala, era una guerra de la clase gobernante, apoyada por intereses de los EE.UU., contra su propio pueblo, donde el movimiento sindical fue destruido varias veces mediante el exterminio f\u00edsico, el terror y la intimidaci\u00f3n, junto con los partidos que hubieran podido defender los intereses del pueblo contra los de la \u00e9lite. Fue una guerra para privar a las personas de los medios para defenderse a s\u00ed mismas.<\/p>\n<p>Los parques industriales recientemente desarrollados en Indonesia, a 20 kil\u00f3metros de Singapur a trav\u00e9s del Estrecho de Malaca, emplean trabajadores de Java y Sumatra a un tercio del coste de la mano de obra similar en Singapur. Viven bajo una dictadura militar que tuvo que asesinar a medio mill\u00f3n de personas en 1965, en los c\u00e1lculos m\u00e1s bajos, o dos millones seg\u00fan las estimaciones m\u00e1s altas, para tomar el poder y aplastar al movimiento obrero.<\/p>\n<p>China, el mercado laboral m\u00e1s grande y barato que se ofrece en el mundo de hoy al capital transnacional, es el producto de un estado policiaco terrorista que ha exterminado a 150 millones de sus propios ciudadanos mediante el hambre y la represi\u00f3n. Vietnam, otro estado polic\u00edaco totalitario con sindicatos dirigidos por el gobierno, es el \u00faltimo candidato para el &#8220;tigre&#8221; asi\u00e1tico.<\/p>\n<p>Rusia tiene una clase trabajadora que reci\u00e9n ahora est\u00e1 surgiendo de siete d\u00e9cadas en las que el estado mat\u00f3 a 40 millones de personas, nuevamente estimando por lo bajo, para deshacerse de todos los vestigios de una sociedad civil con sus instituciones aut\u00f3nomas. Y los otros pa\u00edses ex-comunistas de Europa Central y Oriental, con 40 a\u00f1os de gobierno comunista detr\u00e1s de ellos, son sociedades psicol\u00f3gica y econ\u00f3micamente destruidas, donde el tejido social se ha desintegrado y donde nociones fundamentales como el inter\u00e9s p\u00fablico o el bien com\u00fan han sido desacreditadas por su asociaci\u00f3n con la ret\u00f3rica oficial de los reg\u00edmenes estalinistas. Son sociedades que han sido absorbidas por las ideolog\u00edas de libre empresa, a veces abrazadas por la misma gente que mantendr\u00eda las estructuras pol\u00edticas de los antiguos estados policiacos, y m\u00e1s a menudo por aventureros y oportunistas que se integran a una nueva clase gobernante capitalista, tan temeraria pero mucho m\u00e1s corrupta que la de los comienzos de la era industrial, unidos por su odio a los trabajadores y a cualquier forma de movimiento sindical laboral independiente, en su desconfianza de la democracia y en su servilismo al capital transnacional.<\/p>\n<p>Brasil, otro pa\u00eds favorito para la inversi\u00f3n transnacional, es una sociedad desbordada por su propia pobreza, debida a d\u00e9cadas de dictadura militar, donde el ej\u00e9rcito y la polic\u00eda se aseguraron de que los sindicatos permanecieran d\u00f3ciles y los opositores fueran encarcelados o asesinados.<\/p>\n<p>El chantaje econ\u00f3mico contin\u00faa: cuando los trabajadores del sector electr\u00f3nico de Malasia intentaron organizar un sindicato hace dos a\u00f1os, Texas Instruments y otras compa\u00f1\u00edas amenazaron con retirarse del pa\u00eds si el gobierno lo permit\u00eda, y los sindicatos son ahora acusados de &#8220;actuar contra el inter\u00e9s nacional&#8221;, una acusaci\u00f3n que no debe ser tomada a la ligera en un pa\u00eds con un autoritario y egoc\u00e9ntrico Primer Ministro, armado con un arsenal de leyes represivas de seguridad interna. Las organizaciones sindicales a nivel de empresa son las \u00fanicas formas de organizaci\u00f3n legal en Chile, Guatemala y Tailandia. En Colombia, formalmente una democracia parlamentaria, la central nacional, CUT, inform\u00f3 el a\u00f1o pasado que cerca de 800 dirigentes y activistas sindicales hab\u00edan sido asesinados desde la fundaci\u00f3n de la organizaci\u00f3n en 1987.<\/p>\n<p>&#8220;Los sindicalistas de las Am\u00e9ricas han continuado sujetos a una doble ofensiva de largo alcance contra sus derechos m\u00e1s fundamentales&#8221;, observ\u00f3 la Confederaci\u00f3n Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL) en su &#8220;Estudio Anual de Violaciones de los Derechos Sindicales&#8221;. &#8220;El prirner elemento de ataque es la tr\u00e1gicamente familiar utilizaci\u00f3n de la represi\u00f3n extralegal que ha persist\u00eddo y se ha intensificado en pa\u00edses que han experimentado la transici\u00f3n de la dictadura militar a la democracia formal(&#8230;) El segundo elemento del ataque a los derechos sindicales est\u00e1 constituido por la oleada de legislaciones restrictivas que ha sido introducida en todo el continente&#8221;. No son necesarios conocimientos especializados en econom\u00eda, elaboradas teor\u00edas de excepcionalismo asi\u00e1tico o especulaciones sobre los efectos econ\u00f3micos de las religiones del mundo, para comprender por qu\u00e9 el capitalismo, en su forma m\u00e1s rapaz y destructiva, est\u00e1 barriendo el planeta, virtualmente sin oposici\u00f3n: lo que ahora estamos contemplando son los efectos de d\u00e9cadas de represi\u00f3n, de violencia armada y de miedo.<\/p>\n<p>Antes de la globalizaci\u00f3n de la econom\u00eda mundial, cuando las econom\u00edas nacionales y regionales a\u00fan se encontraban protegidas por barreras comerciales, cuando las fronteras pol\u00edticas a\u00fan significaban algo en t\u00e9rminos econ\u00f3micos y cuando las comunicaciones internacionales eran m\u00e1s lentas y m\u00e1s costosas, una matanza de decenas de miles en El Salvador o de cientos de miles en Indonesia pod\u00eda haber sido vista como un crimen horrendo por algunos -quiz\u00e1s por muchos- en las distantes democracias industriales, pero no afectaba a sus sociedades. Ahora, 30 a\u00f1os m\u00e1s tarde, siendo la econom\u00eda del mundo una sola y con trabajadores indonesios trabajando casi lado a lado de trabajadores europeos o americanos, el olor de la muerte proveniente de una masacre en ese lugar 30 a\u00f1os atr\u00e1s, implica hoy en d\u00eda desempleo, explotaci\u00f3n y pobreza en Europa y Estados Unidos.<\/p>\n<p>Rosa Mart\u00ednez ganando 33 centavos la hora en El Salvador, quiz\u00e1s menos a\u00fan al escribir esto, debido a que aquellos que lucharon por mejores salarios fueron asesinados una y otra vez, est\u00e1 trabajando junto a los trabajadores textiles estadounidenses. Ya diez a\u00f1os atr\u00e1s, estudiosos acad\u00e9micos estadounidenses, como S. Sassen-Koobin, en un ensayo titulado Mujeres, Hombres y la Divisi\u00f3n Internacional del Trabajo (Universidad Estatal de Nueva York, 1983), observaban: &#8220;Existe creciente conciencia en la industria de que los salarios en la Ciudad de Nueva York se encuentran cada vez m\u00e1s en competencia con los de la industria del vestido en el sureste de Asia&#8230; la disponibilidad de mano de obra inmigrante en Nueva York hace que la ubicaci\u00f3n de f\u00e1bricas en este lugar sea m\u00e1s lucrativa&#8221;. Aqu\u00ed la mano de los rnuertos se tiende, en verdad, para alcanzar a los vivos.<\/p>\n<p>Los dirigentes sindicales estadounidenses e internacionales que fanfarroneaban en 1964 de haber contribuido al derrocamiento del gobierno Goulart en Brasil consiguiendo que sus sindicatos domesticados cooperaran con el golpe militar -otra famosa victoria en la guerra contra el &#8220;comunismo&#8221;-sab\u00edan en su momento que estaban participando en un acto criminal. de lo que no se dieron cuenta es de que estaban socavando la seguridad laboral de sus electores, los trabajadores estadounidenses, 30 a\u00f1os m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p>Ninguna de las personas que ahora viven en pa\u00edses pobres eligieron ser pobres: fueron obligados a serlo por la represi\u00f3n. Su \u00fanica oportunidad de romper este c\u00edrculo vicioso de pobreza y terror es garantizando instituciones democr\u00e1ticas que abran espacio para que los sindicatos respiren y luchen, y as\u00ed lograr alg\u00fan poder para los trabajadores y el com\u00fan de las personas. En esta lucha, su mejor y, a veces, su \u00fanico aliado ha sido el moviento obrero organizado de los pa\u00edses industrializados. Pero tambi\u00e9n en sus tradicionales bastiones el movimiento sindical est\u00e1 siendo atacado. En todas partes se escucha el graznido reclamando desregulaci\u00f3n y flexibilizaci\u00f3n del mercado laboral. Un director de Courtaulds PLC, compa\u00f1\u00eda qu\u00edmica brit\u00e1nica, dice que la industria necesita &#8220;grandes recortes en costes y niveles de vida (&#8230;) a\u00fan no se ha tomado conciencia de que debemos trabajar m\u00e1s por menos dinero&#8221;.<\/p>\n<p>Con el fin de lograr esto se debe quebrar el poder de los sindicatos en Am\u00e9rica del Norte y en Europa.<\/p>\n<p><em><strong>Destrucci\u00f3n global del sindicalismo<\/strong><\/em><br \/>\nRespondiendo ante previsibles fusiones de sindicatos del sector p\u00fablico en Gran Breta\u00f1a, el Times de Rupert Murdoch, ya a comienzos de 1992, se manifest\u00f3 contra &#8220;las grandes coaliciones de trabajadores&#8221; y proclam\u00f3 la definici\u00f3n conservadora de las &#8220;exitosas organizaciones sindicales del ma\u00f1ana&#8221;: &#8220;Ser\u00e1n esencialmente asociaciones de personal, con base en el lugar de trabajo en particular. Ser\u00e1n no ideol\u00f3gicas, excepto en lo que se refiere a entender que la prosperidad de sus miembros est\u00e1 ligada a la de sus empleadores. Sostendr\u00e1n y defender\u00e1n contratos individuales y los derechos legales de los trabajadores (&#8230;) Las organizaciones de trabajadores juegan un papel en la modernizaci\u00f3n de la gesti\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>La Nueva Derecha desea tener ah\u00ed a los trabajadores: en &#8220;asociaciones de personal&#8221; de base empresarial, divididas e impotentes, autorizadas solamente a manejar quejas particulares y a promover lap rosperidad del empleador.<\/p>\n<p>Es dif\u00edcil imaginar que semejante programa pueda ser impuesto en toda su magnitud en las democracias industriales, sin abolir la democracia. Pero \u00e9sta ya no puede darse por sentada, ni siquiera en sus bastiones tradicionales. Lo nuevo en el ataque al sindicalismo en los pa\u00edses industrializados es que constituye tambi\u00e9n una ruptura con las pol\u00edticas de consenso social, a veces tambi\u00e9n llamadas neo-corporativas, que caracterizaron las relaciones sociales de las principales democracias industriales en el per\u00edodo de posguerra. Los hombres de negocios capitalistas en los pa\u00edses industrializados est\u00e1n ahora liber\u00e1ndose de las restricciones morales impuestas al mismo por la derrota del fascismo a finales de la Segunda Guerra Mundial. El paso del tiempo y el control obtenido por la derecha sobre la mayor\u00eda de los medios de comunicaci\u00f3n en Europa, Am\u00e9rica del Norte y Jap\u00f3n, est\u00e1 liberando gradualmente a los empresarios del oprobio de haber financiado y mantenido al fascismo en Europa y al extremismo nacionalista en Jap\u00f3n. Tambi\u00e9n est\u00e1 borrando el recuerdo de que los sindicalistas y socialistas lideraron la resistencia democr\u00e1tica y pagaron el m\u00e1s alto precio para asegurar el futuro de la democracia global, mientras la \u00e9lite dirigente del mundo de los negocios, con muy pocas excepciones, eran partidarios entusiastas de la m\u00e1quina de guerra fascista, colaboraron en el exterminio de los jud\u00edos y otras v\u00edctimas \u00e9tnicas y pol\u00edticas del fascismo e hicieron una fortuna a costa de la sangre de millones de personas. El nazismo en Alemania, el fascismo en Italia y otros pa\u00edses de Europa o la dictadura militar en Jap\u00f3n fueron, entre otras muchas cosas, el m\u00e1s ambicioso y provisionalmente exitoso ejercicio de destrucci\u00f3n del movimiento sindical de toda la historia moderna. El actual ataque contra el movimiento sindical es un intento contrarrevolucionario que se alza frente a la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica que la Resistencia realiz\u00f3 en Europa, contra la New Deal en los EE.UU., con todas sus dimensiones culturales, filos\u00f3ficas y pol\u00edticas, y tambi\u00e9n contra la democratizaci\u00f3n de posguerra en el Jap\u00f3n.<\/p>\n<p>El car\u00e1cter contrarrevolucionario del avance de la Nueva Derecha es responsable de algunos de sus aspectos m\u00e1s estridentes: el matiz de venganza, la mezcla de arrogancia y desverg\u00fcenza, de provocaci\u00f3n y nerviosismo. Esto se hizo evidente en el tono de la \u00faltima administraci\u00f3n republicana en los EE.UU. y en los pronunciamientos de importantes thatcheristas, pero tambi\u00e9n en los antiguos pa\u00edses comunistas donde grupos reaccionarios y fascistas han retornado vigorosamente. El Primer Ministro de la Rep\u00fablica Checa, Vaclav Klaus, dice que uno de los grandes problemas de su pa\u00eds es la&#8221;infiltraci\u00f3n pol\u00edtica de sindicalistas y socialdem\u00f3cratas de Europa Occidental&#8221;; Istvan Czurka, dirigente de la escisi\u00f3n derechista del Foro Democr\u00e1tico H\u00fangaro, dice que el crimen y el declive cultural en Hungr\u00eda tienen &#8220;or\u00edgenes gen\u00e9ticos&#8221; y que el pa\u00eds es v\u00edctima de una conspiraci\u00f3n universal judeo-liberal. En Rumania, antiguos prominentes propagandistas estalinistas y agentes de la Securitate est\u00e1n ahora liderando partidos extremistas nacionalistas y publicando peri\u00f3dicos fascistas. Milosevic en Serbia y Tudjman en Croacia se mantienen en el poder mediante la misma mezcla venenosa de estalinismo y fascismo, y fue sobre esta plataforma, por supuesto, que Zhirinovsky, el candidato de la KGB en las \u00faltimas elecciones rusas, condujo exitosamente su campa\u00f1a.<\/p>\n<p>La amenaza a la democracia es ahora universal y alcanza a todas las regiones y zonas pol\u00edticoecon\u00f3micas. Esa es una de las razones por la que el tema de los derechos democr\u00e1ticos tiene una importancia tan fundamental. La capacidad de los trabajadores de organizarse en todo el mundo, Norte, Sur, Este y Oeste, para establecer v\u00ednculos internacionales efectivos y apoyarse unos a otros, depende de ello. Ese apoyo mutuo es una pieza fundamental de lo que definimos como solidaridad global. Esa debe ser nuestra respuesta al capital transnacional que opera en un mercado laboral global.<br \/>\nEl m\u00e1s poderoso inter\u00e9s com\u00fan que une al movimiento obrero de todas las partes del mundo, en los tradicionales pa\u00edses industrializados del &#8220;Norte&#8221;, en los pa\u00edses subdesarrollados del &#8220;Sur&#8221; y en los pa\u00edses ex-comunistas, es la lucha com\u00fan por los derechos humanos y democr\u00e1ticos. Aquellos que intentan decirle a los trabajadores asi\u00e1ticos, por ejemplo, que la lucha por los derechos humanos es una trampa proteccionista de los sindicatos occidentales para salvar los empleos occidentales, son unos c\u00ednicos mentirosos. Ni los trabajadores asi\u00e1ticos ni ningunos otros pueden intercambiar dignidad por prosperidad, y quien lo intente perder\u00e1 ambas cosas.<\/p>\n<p>El secretario general de la CIOSL, Enzo Friso, ha se\u00f1alado que si fuera verdad que el ejercicio de los derechos democr\u00e1ticos es una amenaza para el desarrollo econ\u00f3mico, los pa\u00edses m\u00e1s represivos ser\u00edan los m\u00e1s ricos, cuando en realidad es lo opuesto: &#8220;La locura y la corrupci\u00f3n que han desfigurado toda la historia del desarrollo son la consecuencia directa del modo en que gobernantes no representativos han ignorado o reprimido a sus ciudadanos&#8221;.<\/p>\n<p>No s\u00f3lo los derechos laborales se encuentran en peligro. Pero su afirmaci\u00f3n es parte integral y una precondici\u00f3n para un desarrollo consistente con los intereses de la sociedad en general desde un punto de vista ecol\u00f3gico, social y cultural.<\/p>\n<p><em><strong>El imperativo de los Derechos Humanos<\/strong><\/em><br \/>\nEn un notable informe de 1992 titulado Derechos Humanos Indivisibles. La relaci\u00f3n de los derechos pol\u00edticos y civiles con la supervivencia, la subsistencia y la pobreza, el Human Rights Watch de Nueva York demuestra que &#8220;la subsistencia y en realidad la supervivencia, a menudo dependen de la existencia de derechos civiles y pol\u00edticos, especialmente de aquellos derivados de la responsabilidad democr\u00e1tica&#8221;.<\/p>\n<p>Contrariamente a lo que afirman algunos gobiernos, especialmente en Asia, proclamando que los derechos sociales y econ\u00f3micos (comida, vestido, albergue) deben anteponerse al lujo de garantizar las libertades pol\u00edticas, el informe demuestra la estrecha uni\u00f3n existente entre los derechos democr\u00e1ticos y la capacidad de liberarse del hambre, de la destrucci\u00f3n ambiental y de la pobreza. Estos derechos democr\u00e1ticos incluyen la libertad de expresi\u00f3n, de asociaci\u00f3n y de reuni\u00f3n, la realizaci\u00f3n de elecciones libres y plurales, as\u00ed como la libertad de desplazamiento y de fijaci\u00f3n de residencia. El problema clave reside en la responsabilidad democr\u00e1tica, esto es, en la capacidad de la gente para cuestionar y revisar las pol\u00edticas del poder ejecutivo y establecer controles sobre estas autoridades cuando sus pol\u00edticas no sean consideradas de inter\u00e9s p\u00fablico por la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los gobernantes de pa\u00edses que niegan los derechos democr\u00e1ticos fundamentales a sus pueblos est\u00e1n de hecho impidiendo, y no promoviendo, su desarrollo. Est\u00e1n vendiendo el trabajo de su pueblo y los recursos de sus pa\u00edses por la ganancia a corto plazo de una peque\u00f1a y a menudo corrupta clase gobernante y, si se hiciera justicia, ser\u00edan juzgados por alta traici\u00f3n.<\/p>\n<p>Observemos ahora, por un momento, las consecuencias para las llamadas democracias industriales de la denegaci\u00f3n de derechos democr\u00e1ticos en el Tercer Mundo y en los antiguos pa\u00edses comunistas. Las democracias industriales son pocas. Son, hablando en general, los pa\u00edses industrializados de la OCDE: Europa occidental, Norteam\u00e9rica, Jap\u00f3n, Australia y Nueva Zelanda. En el mundo de posguerra, representaban las sociedades pr\u00f3speras, democr\u00e1ticas y abiertas que formaban la estructura de poder apuntalando el orden mundial que hab\u00eda surgido tras la derrota del fascismo en Europa y Asia. Aunque tend\u00edan a reservar la democracia para ellos mismos (al fin y al cabo, fueron EE.UU., Gran Breta\u00f1a y Francia quienes m\u00e1s agresivamente se enfrentaron con movimientos populares y progresistas, apoyando a gobernantes conservadores y protegiendo las inversiones de las transnacionales en todo el Tercer Mundo), esas sociedades permit\u00edan un espacio pol\u00edtico para el desarrollo de fuerzas democr\u00e1ticas que, en momentos diferentes, han tenido un significativo impacto internacional, incluyendo entre ellas al movimiento laboral, el movimiento ecologista y el movimiento de las mujeres, entre otros. Se encuentran enraizadas en la opini\u00f3n democr\u00e1\u00faca y protegidas por instituciones democr\u00e1ticas. Son, organizativa, financiera y pol\u00edticamente el principal apoyo de una sociedad civil mundial que est\u00e1 surgiendo y los principales aliados, cuando no los \u00fanicos, de todos los pueblos que luchan por su liberaci\u00f3n y sus propios derechos democr\u00e1ticos.<\/p>\n<p>La democracia y la prosperidad en las sociedades industriales fueron los principales frutos de la victoria sobre el fascismo, pero est\u00e1n amenazadas bajo una econom\u00eda global estancada y con un mercado laboral global en el que los niveles de vida de la mayor\u00eda de poblaci\u00f3n mundial han sido reducidos al m\u00e1s bajo escal\u00f3n posible por la dictadura de las pistolas, de las c\u00e1maras de tortura y de los campos de exterminio.<\/p>\n<p><em><strong>La democracia indefensa<\/strong><\/em><br \/>\nSi pensamos en las amenazas que penden sobre la democracia a nivel mundial, lo primero que debemos tener en cuenta es el escaso compromiso de los principales gobiernos democr\u00e1ticos con la defensa de la democracia. La historia reciente demuestra claramente que los gobiernos de los EEUU (sean republicanos o dem\u00f3cratas), de la Uni\u00f3n Europea y de Jap\u00f3n no est\u00e1n interesados en la democracia. Est\u00e1n interesados en la estabilidad. Los ciudadanos interesados en el futuro de la democracia no pueden cometer peor error que esperar alg\u00fan aliento de los gobiernos democr\u00e1ticos. Si pudiera haber alg\u00fan subproducto v\u00e1lido de la Guerra del Golfo, aparte del mantenimiento de la ley internacional y del dudoso logro de devolver Kuwait a la soberan\u00eda de su rey, ese hubiera sido el derrocamiento de la tiran\u00eda de Saddam Hussein. Ese resultado fue deliberadamente evitado y el r\u00e9gimen queda libre para torturar y asesinar a los oponentes democr\u00e1ticos en Bagdad, a los Kurdos en el norte y a los Chiitas en el sur. La abyecta traici\u00f3n a la democr\u00e1tica y pluralista Bosnia-Herzegovina es el resultado de una deliberada decisi\u00f3n de los gobiernos occidentales de no oponerse al fascismo croata y serbio. La pol\u00edtica occidental hacia Europa Central y Oriental ha sido apoyar las pol\u00edticas de &#8220;ajuste estructural&#8221; del Banco Mundial y del FMI que han socavado los fundamentos sociales y econ\u00f3micos de la democracia, al tiempo que entregaban indefensos a los pa\u00edses ex-comunistas en manos del capital transnacional. La extra\u00f1a apat\u00eda que el estado alem\u00e1n y otros gobiernos europeos muestran ante las actividades criminales de bandas fascistas bien organizadas tampoco es un est\u00edmulo para los dem\u00f3cratas.<\/p>\n<p>Jap\u00f3n, el superpoder regional, ha indicado que nada tienen que temer los militares tailandeses, una fuente de corrupci\u00f3n en todo el sudeste asi\u00e1tico, y los militares de Birmania, que dirigen uno de los m\u00e1s represivos reg\u00edmenes existentes. Sus rega\u00f1inas al SLORC [Comit\u00e9 del estado para la Restauraci\u00f3n de la Ley y el Orden] de Birmania tienen la misma energ\u00eda que, en su d\u00eda, tuvieron las protestas de Thatcher contra la violaci\u00f3n de los derechos humanos en Sud\u00e1frica. El gobierno australiano, que desea ardientemente su aceptaci\u00f3n en Asia, corteja a la dictadura indonesia y le hace saber que la defensa de los derechos humanos ya no es una de sus prioridades.<\/p>\n<p>La inactividad de los gobiernos democr\u00e1ticos en la defensa de la democracia en todo el mundo ha llevado a una nueva crisis mundial: el repentino y enorme crecimiento de la poblaci\u00f3n mundial de refugiados. En noviembre de 1993, ACNUR inform\u00f3 que en 1992 el n\u00famero de refugiados en el mundo aument\u00f3 en 10.000 por d\u00eda. La cantidad total de refugiados pas\u00f3 de 2,5 millones en 1970 a casi 44 millones hoy en d\u00eda. M\u00e1s de 19 millones han sido obligados a expatriarse y otros 24 millones han sido desalojados de sus hogares y son refugiados &#8220;desplazados internamente&#8221;, v\u00edctimas de las &#8220;limpiezas \u00e9tnicas&#8221; y otras formas de persecuci\u00f3n. Nunca antes ha habido tantas personas en busca de protecci\u00f3n y de asilo. De acuerdo con el informe, las principales causas son &#8220;los conflictos violentos y la ca\u00f3tica quiebra del orden civil&#8221;. Contin\u00faa diciendo que &#8220;asegurarse de que los derechos humanos son respetados donde la gente vive, de modo que no sea necesario que huyan para encontrar protecci\u00f3n, es asunto de la mayor urgencia&#8221;. Pensar\u00e1n ustedes que esta conclusi\u00f3n de sentido com\u00fan ser\u00eda una preocupaci\u00f3n prioritaria de los gobiernos democr\u00e1ticos. Se equivocar\u00edan. La preocupaci\u00f3n prioritaria de los gobiernos democr\u00e1ticos es fortalecer las medidas polic\u00edacas para mantener fuera de sus pa\u00edses a la creciente poblaci\u00f3n de refugiados.<\/p>\n<p>La Uni\u00f3n Europea ha generado un nuevo organismo, que se supon\u00eda secreto y que no es responsable ante ning\u00fan tipo de representantes electos. Se llama el Comit\u00e9 K4 y est\u00e1 compuesto por funcionarios de seguridad nacional con amplios poderes para coordinar la lucha contra el crimen internacional, incluyendo el tr\u00e1fico de drogas y el blanqueo de dinero, pero tambi\u00e9n contra la inmigraci\u00f3n ilegal y el asilo. Encabezando la lista de sus preocupaciones se encuentra la inmigraci\u00f3n ilegal: &#8220;el proceso de erigir barreras a\u00fan m\u00e1s altas contra los refugiados de Bosnia y de otras partes se encuentra ya bien adelantado. Ya est\u00e1n en marcha planes para coordinar pol\u00edticas sobre la expulsi\u00f3n forzosa de inmigrantes indeseados y un nuevo sistema de huellas digitales de alta tecnolog\u00eda para los que buscan as\u00edlo&#8221;. Ahora debemos preguntamos durante cu\u00e1nto tiempo podr\u00e1n sobrevivir las instituciones democr\u00e1ticas, incluso en aquella peque\u00f1a parte del mundo donde se dan por descontadas, dado el desempleo masivo y permanente y las condiciones laborales y de vida que contin\u00faan empeorando, junto con la presi\u00f3n de la inmigraci\u00f3n. Millones de refugiados est\u00e1n golpeando a las puertas de las pr\u00f3speras democracias, pues sus pa\u00edses se encuentran sumergidos en la guerra y el terror, y ellos son mantenidos fuera por los militares y la polic\u00eda.<\/p>\n<p>La inquietud llega hasta algunos empresarios. Un creciente n\u00famero de altos ejecutivos de empresas europeas est\u00e1n preocupados por la ruptura social provocada por las decisiones de las corporaciones.<\/p>\n<p>Un directivo de Allied Signal Europe NV se preguntaba recientemente: &#8220;\u00bfPuede la sociedad mantener un 20% de desempleo? \u00bfA d\u00f3nde nos conduce esa situaci\u00f3n? \u00bfQui\u00e9n se fija en esto?&#8221; Schmidheiny, que ocupa un lugar destacado en el mundo de las corporaciones suizas, juega un papel internacionalmente activo en la protecci\u00f3n del medio ambiente. Antes que cualquier otro, Antoine Riboud, Presidente Director General de la transnacional francesa de la alimentaci\u00f3n BSN [desde julio, Danone], abog\u00f3 por un consenso social basado en el reconocimiento de los sindicatos, y ha declarado p\u00fablicamente que desea relacionarse con sindicatos fuertes e independientes. Podemos encontrar alisdos incluso en algunas pocas empresas, las que tienen una direcci\u00f3n m\u00e1s seria y responsable.<\/p>\n<p>La democracia no puede sobrevivir si el cap\u00a1tal transnacional tiene \u00e9xito en imponer sus soluciones econ\u00f3micas a nivel mundial y si tiene \u00e9xito en imponer sobre los trabajadores de Europa Occidental y Norteam\u00e9rica los modelos sociales de China, Indonesia, Rusia, Brasil o El Salvador. La manera en que la democracia de Europa o de Am\u00e9rica puede ser socavada, debilitada y finalmente destruida puede tomar diversas formas, pero podemos estar seguros de una cosa: el dominio incontrolado del mundo por el capital transnacional significa el fin de muchas cosas, en particular el fin del movimiento laboral por mucho tiempo, quiz\u00e1s por un siglo, como una fuerza significativa para un cambio progresista en el mundo, o como potencial para crear esa fuerza.<\/p>\n<p><em><strong>La irrelevancia de los Estados Naci\u00f3n<\/strong><\/em><br \/>\n\u00bfQu\u00e9 opciones tenemos ante nosotros? El remedio tradicional, consistente en tratar de conseguir el poder en el contexto nacional y adoptar una legislaci\u00f3n protectora, se ha quedado anticuado e ineficaz, aunque, evidentemente, deber\u00eda usarse siempre que sea posible.<\/p>\n<p>La globalizaci\u00f3n de la econom\u00eda mundial est\u00e1 restringiendo r\u00e1pidamente el espacio en el que significan algo las decisiones de pol\u00edtica econ\u00f3m\u00edca y social tomadas a nivel nacional. Los estados-naci\u00f3n y las legislaciones nacionales son cada vez m\u00e1s irrelevantes, porque las econom\u00edas dom\u00e9sticas est\u00e1n m\u00e1s y m\u00e1s condicionadas por fuerzas externas sobre las que no tienen ning\u00fan control los agentes econ\u00f3micos, pol\u00edticos y sociales nacionales.<\/p>\n<p>Un ejemplo extraordinariamente claro lo dio Richard Gardner, nombrado embajador de EE.UU. en Espa\u00f1a en noviembre de 1993, cuando declar\u00f3 que, tras consultar a 33 firmas estadounidenses con negocios en ese pa\u00eds, ten\u00eda que informar a la opini\u00f3n p\u00fablica espa\u00f1ola que los inversores americanos estaban perdiendo inter\u00e9s en Espa\u00f1a a causa de sus altos costes laborales, las &#8220;rigideces del mercado laboral&#8221; y las deficientes infraestructuras. Esta declaraci\u00f3n se produce precisamente en un momento en que el gobierno espa\u00f1ol se estaba preparando para una confrontaci\u00f3n con los sindicatos en torno a esos temas: el control sobre la seguridad en el empleo y las condiciones de contrataci\u00f3n.<\/p>\n<p>La creciente irrelevancia de los estados nacionales ayuda a explicarse por qu\u00e9 gobiernos de diversos pa\u00edses, llegados de franjas opuestas del espectro pol\u00edtico y elegidos tras haber presentado programas totalmente diferentes, terminan haciendo pol\u00edticas m\u00e1s o menos similares. WalterWriston, que fue presidente de Citicorp, describe como &#8220;200.000 pantallas distribuidas por todo el mundo&#8221; dirigen &#8220;un tipo de plebiscito universal sobre las pol\u00edticas monetarias y fiscales de los gobiernos emisores de moneda&#8230; No hay ninguna manera de que una naci\u00f3n escape a ello&#8221;. Wriston recuerda la elecci\u00f3n del &#8220;ardiente socialista&#8221; Fran\u00e7ois Mitterand como presidente de Francia en 1981: &#8220;El mercado ech\u00f3 una ojeada a sus pol\u00edticas y en seis meses la fuga de capitales le oblig\u00f3 a cambiar de rumbo&#8221;.<\/p>\n<p>Los bloques comerciales y las zonas geogr\u00e1ficas de cooperaci\u00f3n econ\u00f3mica se multiplicar\u00e1n y se har\u00e1n m\u00e1s fuertes, pero en definitiva lo que hacen es replantear los mismos problemas a nivel regional. En el mejor de los casos, puede ser m\u00e1s f\u00e1cil conseguir la introducci\u00f3n de cl\u00e1usulas sociales en los acuerdos comerciales de cara a garantizar unos est\u00e1ndares sociales m\u00ednimos como condici\u00f3n para pertenecer al bloque comercial, aunque el fracaso de ese intento en la recientemente concluida renegociaci\u00f3n del GATT no da muchos \u00e1nimos para esas expectativas.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hacer entonces? No es dif\u00edcil idear sensatas alternativas keynesianas frente al rumbo catastr\u00f3fico seguido por los principales gobiernos, por las instituciones de Bretton Woods y por los dem\u00e1s centros de decisi\u00f3n y de poder pol\u00edtico en la &#8220;comunidad internacional&#8221;. M\u00e1s all\u00e1 de esto, est\u00e1 la gigantesca tarea de reinventar una sociedad que se organice en tomo a la prioridad de satisfacer las necesidades humanas, en una \u00e9poca en la que a una creciente parte de la humanidad se le niega una recompensa material a cambio de un trabajo productivo y creativo, y en la que la noci\u00f3n de trabajo, por tanto, tiene que ser separada de la noci\u00f3n de renta, y \u00e9sta \u00faltima separada de la noci\u00f3n de sueldo o salario. Sin embargo, la dificultad inmediata que se nos plantea es que no estamos en un debate sobre qui\u00e9n tiene las mejores ideas, sino en un debate sobre el poder. En consecuencia, el problema es de organizaci\u00f3n. Organizarse es lo que el movimiento obrero acostumbraba a hacer mejor, pero eso ya no es cierto en su presente estado de desorientaci\u00f3n y confusi\u00f3n. Para organizarse efectivamente, el movimiento obrero debe aprender a pensar de modo global.<\/p>\n<p><em><strong>Organizaci\u00f3n Global<\/strong><\/em><br \/>\nPara organizar debe comenzarse desde nuevas premisas. Los sindicatos en las democracias industriales est\u00e1n a la defensiva: en algunos pa\u00edses sus fuerzas han sido diezmadas y su margen de negociaci\u00f3n se ha estrechado hasta el m\u00ednimo. En muchos pa\u00edses los empleadores han pasado de la aceptaci\u00f3n de un consenso social a una pol\u00edtica de confrontaci\u00f3n. En los antiguos pa\u00edses comunistas, las organizaciones sucesoras de los antiguos sindicatos y las organizaciones alternativas surgidas de la oposici\u00f3n pol\u00edtica, se encuentran desarmadas por gobiernos hostiles y autoritarios, por la desmoralizaci\u00f3n de sus adherentes y por el desempleo masivo. En el Tercer Mundo, los sindicatos son incapaces de detener la pauper\u00edzaci\u00f3n de sus pa\u00edses y, generalmente, no cuentan con el apoyo de gobiernos simpatizantes como en el pasado. En situaci\u00f3n tan desesperada, muchas organizaciones se encierran en s\u00ed mismas, con la equivocada idea de que concentrarse en sus asuntos internos ayudar\u00e1 a resolver los problemas inmediatos de sus miembros. En el nuevo orden mundial lo opuesto es la verdad: ya no puede existir ninguna pol\u00edtica sindical efectiva, ni siquiera a nivel nacional, que no sea global en concepto e intemacional en organizaci\u00f3n. No es sorprendente que las peque\u00f1as, d\u00e9biles y asediadas organizaciones sindicales del Tercer Mundo hayan entendido esto mejor que cualquier otra, ya que la dependencia econ\u00f3mica -y por lo tanto la interdependencia- forma parte de la vida de sus sociedades y ha sido asimilada a trav\u00e9s de su propia experiencia. Quienes m\u00e1s han tendido a atrincherarse en el provincianismo y en la autocomplacencia han sido, incluso en esta fase tard\u00eda, los movimientos sindicales tradicionalmente m\u00e1s poderosos. La experiencia de repetidas derrotas no es necesariamente madre de la innovaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una perspectiva global tiene que implicar al conjunto de los afiliados mucho m\u00e1s que lo acostumbrado.<\/p>\n<p>Una corporaci\u00f3n transnacional tiene que ser vista como un todo por quienes trabajan en ella y negocian con ella. En la Uni\u00f3n Europea, el proyecto legislativo para la creaci\u00f3n de comit\u00e9s de empresa regionales es un paso en esa direcci\u00f3n, pero tambi\u00e9n tiene el peligro de fomentar la idea de que una organizaci\u00f3n europea es un fin en s\u00ed misma, reforzando la propaganda nacionalista que presenta a los trabajadores de otras regiones como competidores y enemigos. El enfoque sindical debe tomar la empresa como una estructura mundial, y debe tener el objetivo de crear organizaci\u00f3n en todos los lugares donde opere la compa\u00f1\u00eda. Nuevas formas de organizaci\u00f3n empresarial requieren nuevas formas de organizaci\u00f3n sindical, superando las tradicionales l\u00edneas jurisdiccionales de separaci\u00f3n y formando coaliciones de sindicatos adaptadas a la naturaleza espec\u00edfica de la empresa y de los problemas planteados. La negociaci\u00f3n colectiva internacional, e incluso una negociaci\u00f3n articulada entre estructuras sindicales internacionales, nacionales y locales cuando esto sea apropiado, debe convertirse en una prioridad de los sindicatos que se relacionan con compa\u00f1\u00edas transnacionales.<\/p>\n<p>La reestructuraci\u00f3n a nivel nacional es una apremiante necesidad en muchos pa\u00edses, de cara a aunar los escasos recursos disponibles y desarrollar servicios especializados, ahora no existentes, capaces de comprender las pol\u00edticas de las compa\u00f1\u00edas y de los gobiernos, de desarrollar contraestrategias y de convertir \u00e9stas en campa\u00f1as organizativas. \u00bfC\u00f3mo puede permitirse la AFL-CIO tener unos 90 sindicatos cuando el nivel de afiliaci\u00f3n ha ca\u00eddo por debajo del 16%? \u00bfC\u00f3mo puede el movimiento sindical franc\u00e9s permitirse cinco centrales nacionales, con un nivel de afiliaci\u00f3n inferior al 12%? Nueva Zelanda, con una poblaci\u00f3n de 3 millones, ten\u00eda unos 300 sindicatos cuando el gobierno conservador tom\u00f3 el poder.<\/p>\n<p>Aprendieron por el camino duro. En Australia, Gran Breta\u00f1a y Jap\u00f3n se han producido importantes fusiones sindicales y otras est\u00e1n en marcha. Deben acelerarse. No hay nada malo en las fusiones. La amplitud no es una amenaza para la democracia. Hay numerosos peque\u00f1os sindicatos burocr\u00e1ticos y osificados. La peque\u00f1ez no es garant\u00eda de democracia; en general, es garant\u00eda de impotencia.<\/p>\n<p>En una perspectiva global, la fuerza sindical no debe ser socavada por consideraciones sectarias. La fuerza sindical debe ser preservada all\u00e1 donde exista, y el valor de un movimiento sindical debe ser juzgado en base a su capacidad para defender los intereses de sus miembros, no en funci\u00f3n de pasados pol\u00edticos. Por ejemplo, es un error aceptar que el Estado se apropie del patrimonio sindical en los pa\u00edses ex-comunistas, con el pretexto de que son bienes robados a los trabajadores cuando el Estado controlaba los sindicatos. Si este patrimonio puede jugar hoy un papel para fortalecer el campo sindical contra los reaccionarios estados capitalistas hoy realmente existentes, deben ponerse todos los medios para que permanezca en manos de los sindicatos.<\/p>\n<p>Las organizaciones sucesoras de los antiguos sindicatos comunistas deben ser apoyadas si se han reformado lo suficiente para formar una l\u00ednea de resistencia contra los &#8220;programas de ajuste estructural&#8221; que preparan el terreno para el neo-estalinismo y el fascismo. Es una locura tratar de aislar a organizaciones sindicales representativas con una capacidad probada de defensa de sus afiliados, con el argumento de que, total o parcialmente, est\u00e1n contaminadas por un pasado comunista.<\/p>\n<p>Los programas formativos de los sindicatos deben centrarse en las implicaciones del Nuevo Orden Mundial, dirigi\u00e9ndose a capacitar a sus afiliados para comprender lo que les est\u00e1 ocurriendo y lo que previsiblemente ocurrir\u00e1, y prepar\u00e1ndoles para el esfuerzo por una organizaci\u00f3n a lo ancho y largo del mundo. \u00bfCu\u00e1ntos sindicatos tienen programas de formaci\u00f3n? \u00bfY cu\u00e1ntos de esos programas est\u00e1n relacionados con el Nuevo Orden Mundial, que es la realidad que sus miembros enfrentan cada d\u00eda? Por regla general, entre los afiliados no se discuten temas internacionales.<\/p>\n<p>Para que el movimiento llegue a ser eficaz globalmente, deben emplearse muchos m\u00e1s recursos en actividades internacionales sindicales. En el presente, pocos son los sindicatos, incluso entre las centrales sindicales de los pa\u00edses industrializados, que tienen departamentos internacionales, y cuando los hay est\u00e1n subequipados, normalmente con s\u00f3lo dos o tres personas. En muchos pa\u00edses, las relaciones internacionales se encargan,,junto a otras muchas tareas, al presidente o alg\u00fan otro dirigente del sindicato. Los presupuestos para actividades internacionales suelen ser rid\u00edculamente bajos, y demuestran que para muchos dirigentes sindicales las actividades internacionales carecen de importancia.<\/p>\n<p>M\u00e1s importante a\u00fan: la propia naturaleza de las actividades internacionales es mal comprendida y mal interpretada. En los d\u00edas felices de los a\u00f1os 50 y 60, muchos sindicatos, especialmente en los pa\u00edses industrialmente desarrollados, ten\u00edan suficiente fuerza industrial y financiera para encargarse de sus propios intereses sin necesidad de ning\u00fan apoyo internacional. Para muchos, la actividad internacional era recreativa y diplom\u00e1tica, y, en el mejor de los casos, caritativa y declarativa. Las denuncias verbales de la injusticia colonialista y, a veces, imperialista, ,junto a contribuciones financieras que pod\u00edan parecer generosas pero que frecuentemente sumaban menos que las donaciones caritativas dentro del propio pa\u00eds, cubr\u00edan el expediente de las actividades internacionales. Esto iba acompa\u00f1ado de una actitud paternalista ante las organizaciones sindicales internacionales y cierta complacencia frente a la sociedad y el mundo.<\/p>\n<p>Muy pocos sindicatos relacionan sus programas internacionales con los problemas que tienen sus afiliados en sus centros de trabajo, y cuando lo hacen no suele ser consecuencia de un programa sistem\u00e1tico, a largo t\u00e9rmino y activo para educar a los afiliados en las conexiones mundiales de las pol\u00edticas de las empresas y de los gobiernos, sino resultado de una moment\u00e1nea enardecida combatividad, habitualmente en respuesta al cierre de alguna planta productiva.<\/p>\n<p>La memoria de los abusos pasados permanece: los sindicatos permit\u00edan que sus programas internacionales fuesen utilizados para operaciones de los servicios de inteligencia de los gobiernos, o como pretexto para viajes tur\u00edsticos de la c\u00fapula del sindicato, que rara vez daba cuentas de qu\u00e9 hab\u00eda hecho por ah\u00ed fuera. En el mejor de los casos, honestos dirigentes con buena voluntad ve\u00edan en los programas internacionales una especie de caridad, ayudando a los d\u00e9biles sindicatos de otros pa\u00edses con el mismo esp\u00edritu con el que hac\u00edan su contribuci\u00f3n a la Cruz Roja. Pero quienes miran la acci\u00f3n sindical internacional como una actividad caritativa est\u00e1n ignorando la esencia del sindicalismo: la solidaridad, a diferencia de la caridad, es una relaci\u00f3n rec\u00edproca. La caridad va de arriba hacia abajo, la solidaridad se basa en la aceptaci\u00f3n de mutuas responsabilidades. La reducci\u00f3n de los presupuestos de los gobiernos y de los sindicatos, y en menor medida el incremento de la conciencia de los afiliados, ha reducido considerablemente los camuflajes pol\u00edticos y las manipulaciones. Pero muchos l\u00edderes y miembros de los sindicatos siguen teniendo una visi\u00f3n muy superficial del mundo en el que viven, cuando no carecen completamente de ella.<\/p>\n<p>La organizaci\u00f3n debe crearse en su contexto pol\u00edtico y con instrumentos pol\u00edticos, centr\u00e1ndose en la defensa de los derechos humanos, n\u00facleo central en torno al cual los trabajadores y otras v\u00edctimas del Nuevo Orden Mundial pueden organizarse y formar coaliciones con solidez y profundidad pol\u00edtica. Esto requiere que la defensa de los derechos humanos sea un imperativo categ\u00f3rico. Una defensa que, para tener credibilidad, no puede ser selectiva, aunque esto origine problemas a algunas centrales sindicales que tienen una tradici\u00f3n de sometimiento a gobiernos autoritarios o de ocultarse tras el principio de &#8220;no intervenci\u00f3n en los asuntos intemos&#8221;.<\/p>\n<p><em><strong>El movimiento sindical internacional<\/strong><\/em><br \/>\n\u00bfPero esto no obliga a reinventar el movimiento socialista internacional? Si la Internacional Socialista fuese el tipo de organizaci\u00f3n que su nombre indica, los sindicatos no tendr\u00edan que encargarse de la dimensi\u00f3n pol\u00edtica de la actividad del movimiento obrero en un grado tan elevado como el que he sugerido. La Internacional Socialista, sin embargo, no es de ese tipo. Es un foro para los dirigentes de los partidos socialistas, especialmente los europeos, en el que exponen e intercambian opiniones, normalmente favorables al sindicalismo cuando sus partidos est\u00e1n en la oposici\u00f3n y hostiles cuando est\u00e1n en el gobierno. Son los peque\u00f1os partidos los que necesitan y piden una organizaci\u00f3n internacional capaz de actuar, pero sus demandas son desatendidas.<\/p>\n<p>Los partidos grandes prefieren una organizaci\u00f3n que no interfiera con sus propias prioridades. Se aseguran de que el centro internacional se mantenga siempre d\u00e9bil y que sus pol\u00edticas nunca vayan m\u00e1s all\u00e1 del m\u00ednimo com\u00fan denominador con el que pueden comprometerse. Como su preocupaci\u00f3n fundamental est\u00e1 centrada en los asuntos nacionales, ese com\u00fan denominador es siempre muy peque\u00f1o. En consecuencia, la Internacional Socialista es totalmente incapaz de producir una interpretaci\u00f3n independiente del mundo actual, y m\u00e1s a\u00fan de enfrentarse a \u00e9l. De la misma forma que la defensa de la democracia no puede dejarse en manos de los gobiernos democr\u00e1ticos, la dimensi\u00f3n pol\u00edtica de la acci\u00f3n del movimiento obrero no puede dejarse en manos de la Internacional Socialista.<\/p>\n<p>Un enfoque global de la organizaci\u00f3n del trabajo y de la acci\u00f3n sindical implica una profunda reorganizaci\u00f3n del movimiento sindical internacional existente, compuesto en esencia por la CIOSL -que es la federaci\u00f3n de organizaciones territoriales como las centrales nacionales- y los Secretariados Profesionales Internacionales (SPIs), que son unas 15 federaciones de sindicatos que cubren industrias espec\u00edficas o sectores econ\u00f3micos.<\/p>\n<p>La CIOSL se encuentra en una etapa delicada de su desarrollo y enfrenta una paradoja pol\u00edtica. Por un lado, se encuentra en la cumbre de su historia. Sus competidores est\u00e1n muy disminuidos. La comunista Federaci\u00f3n Sindical Mundial (FSM) ha perdido la mayor parte del apoyo gubernamental del que depend\u00eda, as\u00ed como la mayor\u00eda de sus afiliados, y su infraestructura y red pol\u00edtica est\u00e1n desorganizadas.<\/p>\n<p>La cristiana Confederaci\u00f3n Mundial del Trabajo (CMT) es poco m\u00e1s que un grupo de propaganda de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, dependiendo de una sola organizaci\u00f3n fuerte y representativa, la Confederaci\u00f3n Belga de Sindicatos Cristianos. Se han incorporado a la CIOSL bastantes organizaciones antes afiliadas a la FSM, y tambi\u00e9n otras que eran independientes como forma de mantener cierta equidistancia. La CIOSL cuenta con 150 organizaciones afiliadas en unos 100 pa\u00edses, agrupando aproximadamente 110 millones de trabajadores, las cifras m\u00e1s altas de su historia.<\/p>\n<p>Para fines pr\u00e1cticos, la CIOSL es hoy la representaci\u00f3n del sindicalismo internacional, la \u00fanica que cuenta. Sin embargo. por otro lado, es un gigante sin direcci\u00f3n. Los que relacionaban sus funciones principales con la Guerra Fr\u00eda, est\u00e1n ahora desorientados. La alternativa obvia no entra en su cabeza: ahora es el momento de retomar las cosas en el punto donde las dejaron las intemacionales obreras serias del pasado. Una organizaci\u00f3n internacional del movimiento obrero formada con la intenci\u00f3n de dirigir la lucha de los trabajadores por su emancipaci\u00f3n y por la de toda la sociedad, es algo que resulta inimaginable para aquellos que ignoran la experiencia pasada, desde\u00f1an la historia y la teor\u00eda y tienen miedo de la lucha.<\/p>\n<p>El Consejo Ejecutivo de la CIOSL est\u00e1 formado por dirigentes de centrales sindicales nacionales preocupados con los problemas nacionales y que piensan en t\u00e9rminos nacionales. Tienen intereses creados que les hacen creer que hay soluciones nacionales a los problemas de sus miembros y est\u00e1n atrapados por dependencias estructurales que les impiden tener una visi\u00f3n global. Esta es una de las razones por las que bastantes centrales sindicales nacionales que, por medio de su acceso a fondos p\u00fablicos de desarrollo, han dado apoyo a la actividad sindical internacional en el pasado, ahora comienzan a ayudar directamente a los sindicatos en los pa\u00edses ex-comunistas o en pa\u00edses en desarrollo, pasando por encima de las organizaciones sindicales internacionales. Este tipo de asistencia internacional bilateral fomenta el caos, aumenta el riesgo de corrupci\u00f3n y debilita al sindicalismo internacional cuando m\u00e1s necesita fortalecerse, pero da buena imagen ante los auditorios nacionales.<br \/>\nLas actividades de la CIOSL que deber\u00edan ser la punta de lanza de la acci\u00f3n sindical internacional (defensa de los derechos humanos, apoyo pol\u00edtico y organizativo a los sindicatos en los ex pa\u00edses comunistas y en el Tercer Mundo, acciones sobre CTNs en cooperaci\u00f3n con los SPIs) est\u00e1n desfinanciadas y subvaluadas. La instituci\u00f3n vive demasiado en un mundo abstracto y burocr\u00e1tico, donde la forma precede a la sustancia y la preocupaci\u00f3n sobre jurisdicci\u00f3n y prestigio ensombrece el prop\u00f3sito original de su acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los SPIs tienen diferentes problemas. Edo Fimmen, secretario de la Federaci\u00f3n Internacional de Sindicatos (la &#8220;Internacional de Amsterdam&#8221;) por un breve per\u00edodo despu\u00e9s de la Primera Guerra Mundial, luego secretario general de la Federaci\u00f3n Internacional de Trabajadores de Transportes durante gran parte de los a\u00f1os 20 y 30, comprendi\u00f3 e intent\u00f3 resolver, setenta a\u00f1os antes que nosotros, la mayor\u00eda de los problemas que a\u00fan intentamos resolver hoy. Consideraba a los SPIs como la forma m\u00e1s apropiada de organizaci\u00f3n sindical para conducir las luchas laborales internacionales. En un libro prof\u00e9tico, La alternativa laboral &#8211; Los Estados Unidos de Europa o Europa S.A., predijo &#8220;que el desarrollo del capitalismo siempre ha determinado la forma organizativa de sus oponentes, ha dado lugar primero que nada a los sindicatos locales y luego a los nacionales; del mismo modo, el capitalismo se convertir\u00e1, si no en el creador, al menos en el promotor de la organizaci\u00f3n internacional de los trabajadores industriales&#8221;.<\/p>\n<p>Fimmen no se hac\u00eda ilusiones sobre la capacidad de los sindicatos de su \u00e9poca, en cuanto a hacerse cargo de su tarea hist\u00f3rica: &#8220;A\u00fan estamos lejos de ese punto. Es probable que a\u00fan pasen varios a\u00f1os antes de que los SPIs (que a\u00fan se encuentran en la primera etapa de su actividad y la mayor\u00eda de los cuales a\u00fan carecen de importancia sustancial) hayan ganado pr\u00e1ctica y te\u00f3ricamente el liderazgo en las luchas sindicales&#8221;.<\/p>\n<p>Setenta a\u00f1os m\u00e1s tarde, despu\u00e9s que una segunda guerra mundial y la subsiguiente Guerra Fr\u00eda retrasaran al movimiento sindical por d\u00e9cadas, muchos SPIs a\u00fan &#8220;carecen de importancia sustancial&#8221; en t\u00e9rminos de su capacidad de conducir exitosamente las luchas del sindicalismo internac\u00edonal. Su conclusi\u00f3n, sin embargo, contin\u00faa siendo ineludible: &#8220;pero no importa cuan d\u00e9biles e imperfectos sean los SPIs respecto a su organizaci\u00f3n ni cuan peque\u00f1os a nivel internacional, de cualquier manera el desarrollo del capitalismo los obligar\u00e1 a retomar la tarea que les pertenece, a menos que el proletariado caiga internacionalmente en una condici\u00f3n de mayor dependencia y esclavitud que la de la clase trabajadora en sus actuales subdivisiones nacionales&#8221;.<\/p>\n<p>En esta etapa los SPIs necesitan fortalecer su capacidad de intervenci\u00f3n efectiva en cualquier momento y en cualquier parte del mundo donde los derechos sindicales son amenazados, pero tambi\u00e9n deben ser capaces de una acci\u00f3n sostenida a largo plazo. A corto plazo deben adquirir los medios de ejercitar el poder en defensa del inter\u00e9s p\u00fablico de modo tal que no puedan ser ignorados por gobiernos o corporaciones transnacionales, sin importar cuan grandes y poderosas sean. Esto no puede alcanzarse sin una concentraci\u00f3n de los recursos disponibles y esto, a su vez, significa una serie de fusiones para crear un n\u00famero menor de organizaciones de mayor tama\u00f1o y m\u00e1s efectivas. Estos son procesos lentos, pues deben ser democr\u00e1ticos, involucrando decisiones colectivas de organizaciones federadas, donde culturas pol\u00edticas, estructuras financieras y organizativas y personalidades diferentes deben unirse. Pero son inevitables si los SPIs quieren llevar a cabo sus hist\u00f3ricos t\u00e9rminos de referencia. No es dif\u00edcil ver que, en t\u00e9rminos de recursos necesarios para una organizaci\u00f3n efectiva desde el punto de vista de los servicios y de la acci\u00f3n, ning\u00fan SPI con menos de 10 millones de miembros ser\u00e1 viable a fines de siglo, y que una efectiva defensa de los intereses de los trabajadores requiere no los 15 SPIs actuales sino siete como m\u00e1ximo, cada uno con una masa cr\u00edtica que lo capacite a organizarse en profundidad y mantener con \u00e9xito luchas costosas y a largo plazo. Es necesaria la m\u00e1s estrecha conexi\u00f3n posible entre los SPIs y la CIOSL, ya que ser\u00e1n constantemente necesarias las alianzas entre SPIs, centrales nacionales y organizaciones regionales para manejar asuntos espec\u00edficos.<\/p>\n<p>Hoy m\u00e1s que nunca es necesario reformar la CIOSL como organizaci\u00f3n conjunta de SPIs y centrales nacionales, con una estructura dual (territorial y sectorial), para facilitar la acci\u00f3n conjunta entre un n\u00famero de socios en coaliciones cambiantes, adapt\u00e1ndose a los problemas espec\u00edficos de un entorno internacional en r\u00e1pida mutaci\u00f3n e introduciendo en el pensamiento del movimiento sindical mundial una dimensi\u00f3n internacional que vaya m\u00e1s all\u00e1 de las argucias pol\u00edticas y de la diplomacia.<\/p>\n<p>Existe una objeci\u00f3n obvia que est\u00e1 enraizada en la historia sindical internacional posb\u00e9lica. Cuando se form\u00f3 la FSM como una federaci\u00f3n internacional unida a nivel mundial, incluyendo a las organizaciones laborales controladas por el estado en la URSS y sus nuevos sat\u00e9lites, as\u00ed como los sindicatos socialdem\u00f3cratas de Europa y la CIO americana, inmediatamente se desarroll\u00f3 una lucha por el control entre el bloque sovi\u00e9tico, con sus aliados comunistas por un lado, y las organizaciones socialdem\u00f3cratas por otro, lo que finalmente condujo a una ruptura y a la formaci\u00f3n de la CIOSL, permaneciendo la FSM bajo control comunista. Uno de los temas conflictivos era la categor\u00eda de los SPIs, que loscomunistas deseaban incorporar en la estructura de la FSM como departamentos, mientras que los sindicalistas socialdem\u00f3cratas, que controlaban los SPIs, insist\u00edan en su independencia.<\/p>\n<p>Los a\u00f1os siguientes demostraron ampliamente la superioridad de los SPIs sobre sus contrapartes comunistas, las Uniones Internacionales Sindicales (UIS) que la FSM hab\u00eda creado dentro de su estructura tras la divisi\u00f3n. La independencia de los SPIs -incluso de la CIOSL- les dio un alto grado de flexibilidad y movilidad, junto con un mayor grado de profesionalismo y militancia que cualquier otra organizaci\u00f3n sindical internacional. Surge entonces la pregunta de si estas ventajas no se perder\u00edan si los SPIs se convirtieron en parte de la estructura de la CIOSL.<\/p>\n<p>Esto es improbable, ya que los SPIs de hoy y del ma\u00f1ana son organizaciones muy diferentes de las del per\u00edodo de posguerra o de la \u00e9poca de Fimmen. Los SPIs de hoy y m\u00e1s a\u00fan los futuros (si el proceso previsto de fusi\u00f3n se materializa) ser\u00e1n sustancialmente mucho m\u00e1s influyentes que muchas centrales nacionales. En una estructura internacional com\u00fan, no encontrar\u00edan dif\u00edcil jugar su propio papel como iguales. Son estas relaciones de igualdad las que asegurar\u00e1n la salud y la estabilidad de la organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p><em><strong>La reconstrucci\u00f3n del movimiento<\/strong><\/em><br \/>\n\u00bfQu\u00e9 otros bloques solidarios son viables? El vasto edificio del movimiento obrero socialdem\u00f3crata de antes de los a\u00f1os 30 est\u00e1 en ruinas, impresionantes testigos de la pasada grandeza, como las ciudades perdidas de civilizaciones desaparecidas. Pero hay una evidente vida en esas ruinas, y muchas de sus mansiones siguen habitadas. A pesar de todo, el movimiento obrero en toda su extensi\u00f3n tiene inmensos recursos a su disposici\u00f3n. Su uso efectivo depende de que se comprendan las prioridades.<\/p>\n<p>A este respecto, las relaciones con los partidos socialdem\u00f3cratas y laboristas son llevadas por el movimiento sindical de cada pa\u00eds. Las actuales relaciones difieren considerablemente de pa\u00eds a pa\u00eds, dentro de una gama que va desde las tradicionales relaciones de cooperaci\u00f3n hasta una abierta hostilidad. Est\u00e1 en discusi\u00f3n si los partidos que dicen representar los intereses de los trabajadores son capaces de desarrollar una alternativa cre\u00edble a la Nueva Derecha conservadora en vez de sucumbir ideol\u00f3gica y pol\u00edticamente ante ella. A nivel internacional, el movimiento sindical no dudar\u00eda en dar la bienvenida a cualquier oportunidad de cooperaci\u00f3n con la Internacional Socialista en una relaci\u00f3n de apoyo mutuo, pero, en t\u00e9rminos pr\u00e1cticos, aquellos que lo han intentado no han tenido \u00e9xito, por las razones ya expuestas.<\/p>\n<p>Pero las organizaciones del movimiento obrero incluyen tambi\u00e9n una larga serie de organizaciones sociales y culturales: de mujeres y de j\u00f3venes, asociaciones educativas y escuelas, clubs excursionistas y tur\u00edsticos, clubs deportivos, agencias de viaje, cooperativas de consumidores, bancos y cooperativas de viviendas. El sentimiento de pertenecer a un movimiento com\u00fan, de representar una sociedad alternativa y una contracultura, es ahora mucho m\u00e1s d\u00e9bil que incluso despu\u00e9s de la \u00faltima guerra, pero a\u00fan queda lo suficiente para ponerlo en marcha. Dos ejemplos me vienen a la mente: las organizaciones obreras de ayuda y las asociaciones obreras educativas. Cada una de ellas tiene su propia federaci\u00f3n internacional. Las organizaciones obreras de ayuda fueron creadas originalmente con el objetivo de atender a las v\u00edctimas de la guerra de clases, ateni\u00e9ndose literalmente a ese criterio durante los a\u00f1os 20 y 30. En los a\u00f1os 50 y 60, cuando en el movimiento obrero predomina la idea convencional de que la guerra de clases hab\u00eda terminado, de que los principales objetivos hab\u00edan sido alcanzados y que el progreso posterior requer\u00eda una integraci\u00f3n tan completa como fuese posible en el orden social existente, las organizaciones obreras de ayuda, como todas las relacionadas con el bienestar, se despolitizaron y centraron su actividad en la ayuda a las v\u00edctimas de desastres naturales: inundaciones, terremotos, hambrunas. En los a\u00f1os 70, en los que aumentan las pol\u00edticas derivadas de un sentimiento de culpabilidad, se empieza a dar prioridad a los proyectos de desarrollo: perforaciones en el desierto para buscar agua, plantaciones en las dunas.<\/p>\n<p>Hoy, cuando el movimiento obrero lucha arrinconado, hay que hacerse varias preguntas sobre las prioridades: \u00bfbenefician al movimiento obrero en su conjunto las aportaciones que las organizaciones obreras de ayuda realizan frente a los desastres, aunque son una gota dentro de un cubo de agua en comparaci\u00f3n a las contribuciones de los gobiernos o de la caridad privada?; si el objetivo era ganar puntos con la burgues\u00eda, \u00bfnos lo agradece alguien?; \u00bfhan provocado nuestras contribuciones un aumento medible de nuestra influencia?; \u00bfhan fortalecido al movimiento obrero en EE.UU. las diversas donaciones realizadas por el movimiento sindical a cajas comunitarias, hospitales y otras causas caritativas? \u00bfNo habr\u00eda sido muy diferente si ese dinero se hubiese empleado en pagar los salarios de organizadores sindicales, en mejorar la calidad de las publicaciones del movimiento obrero, en apoyar huelgas? \u00bfPor qu\u00e9 el movimiento obrero no ayuda al movimiento obrero? Nadie va a hacerlo por nosotros.<\/p>\n<p>Lo mismo ocurre con la educaci\u00f3n de los trabajadores. En los complacientes a\u00f1os 50 era correcto asumir que Ia educaci\u00f3n general de adultos pod\u00eda ser un objetivo leg\u00edtimo de una asociaci\u00f3n obrera educativa. Hoy, son inmensas las necesidades educativas del movimiento obrero en tanto que movimiento. Toda la cultura pol\u00edtica del movimiento obrero tiene que ser transmitida a millones de personas que carecen de ella desde hace varias generaciones. Lo que se est\u00e1 haciendo en c\u00edrculos sindicales de estudios, escuelas de verano, escuelas de partidos y fundaciones se limita a ara\u00f1ar la superficie. A nivel internacional, la Federaci\u00f3n Intemacional de Asociaciones para la Educaci\u00f3n de los Trabajadores es la \u00fanica organizaci\u00f3n del movimiento obrero que combina sindicatos, instituciones de partido, archivos y asociaciones obreras educativas. Est\u00e1 excepcionalmente bien situada para convertirse en el laboratorio donde el movimiento obrero desarrolle sus nuevos instrumentos ideol\u00f3gicos, pues esa es su prioridad principal.<\/p>\n<p>No podemos seguir permiti\u00e9ndonos el lujo de instituciones del movimiento obrero que se limitan a tratar los s\u00edntomas en vez de atacar las causas de los males sociales. El tratamiento de los s\u00edntomas es tarea del Estado y, evidentemente, ah\u00ed se encuentra una de las principales l\u00edneas de batalla en nuestra guerra con la Nueva Derecha. Los donantes humanitarios para ayudar a las v\u00edctimas de los desastres sociales abundan, pero solamente el movimiento obrero es capaz de actuar sobre las causas de esos desastres y prevenir su repetici\u00f3n. La solidaridad global, geogr\u00e1fica y cualitativa, es el concepto que resume las presentes necesidades del movimiento.<\/p>\n<p>Para terminar, dir\u00e9 que el movimiento obrero internacional debe asumir un papel dirigente en la construcci\u00f3n de nuevas coaliciones internacionales con grupos de acci\u00f3n c\u00edvica y social, que han crecido mucho, en n\u00famero y fuerza, desde los a\u00f1os 70. Hace m\u00e1s de diez a\u00f1os, en un art\u00edculo en <em>The New International Review <\/em>(vol. 3, n\u00ba 1, 1980), suger\u00ed que la construcci\u00f3n de coaliciones deber\u00eda ser un elemento esencial en la estrategia intemacional del movimiento obrero: &#8220;la construcci\u00f3n de amplias coaliciones populares, con el movimiento sindical en su centro, pero aunando muchos grupos c\u00edvicos,movimientos espec\u00edficos y otroscolectivos populares que perciban, desde su propia perspectiva, la amenaza social que representa el poder de las sociedades an\u00f3nimas y cuyas \u00e1reas de inter\u00e9s coincidan parcialmente, en diferentes grados, con las del movimiento obrero&#8221;. Hoy, el abaratamiento de las comunicaciones y de los transportes ha permitido el desarrollo de un nivel superior de acci\u00f3n e informaci\u00f3n por encima de las fronteras. M\u00e1s que nunca, existen las bases para la emergencia de una sociedad civil global en la que el movimiento obrero puede y debe jugar un papel dirigente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado originalmente en ingl\u00e9s, en la revista New Politics (Vol. V, No. 1,Verano 1994). Traducci\u00f3n al castellano de Iniciativa Socialista, n\u00famero 32. 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