{"id":1348,"date":"2008-07-22T15:20:23","date_gmt":"2008-07-22T15:20:23","guid":{"rendered":"http:\/\/global-labour.info\/es\/2008\/07\/22\/podra-el-capitalismo-sobrevivir-al-cambio-climatico-walden-bello-2008\/"},"modified":"2022-03-11T14:20:08","modified_gmt":"2022-03-11T14:20:08","slug":"podra-el-capitalismo-sobrevivir-al-cambio-climatico-walden-bello-2008","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/global-labour.info\/es\/2008\/07\/22\/podra-el-capitalismo-sobrevivir-al-cambio-climatico-walden-bello-2008\/","title":{"rendered":"\u00bfPodr\u00e1 el capitalismo sobrevivir al cambio clim\u00e1tico? (Walden Bello, 2008)"},"content":{"rendered":"<p>Hoy existe consenso en la comunidad cient\u00edfica en torno a que un aumento de la temperatura media mundial en el siglo XXI mayor a 2,4 grados Celsius, provocar\u00e1 cambios de gran envergadura en el clima del planeta que ser\u00e1n irreversibles y catastr\u00f3ficos. M\u00e1s a\u00fan, la ventana de oportunidad para actuar y modificar esta situaci\u00f3n es estrecha, apenas los pr\u00f3ximos 10 a 15 a\u00f1os.<!--more-->Sin embargo, en todo el Norte, hay fuertes resistencias a modificar los sistemas de consumo y producci\u00f3n que han originado el problema en primer lugar y se prefieren en cambio las \u201csoluciones t\u00e9cnicas\u201d, como por ejemplo, el carb\u00f3n mineral \u201climpio\u201d, los sumideros y almacenamiento de carbono, los biocombustibles a escala industrial y la energ\u00eda nuclear.<\/p>\n<p>Las empresas transnacionales y otros actores privados se oponen a nivel mundial a las medidas impuestas por los gobiernos, como los topes obligatorios, y prefieren recurrir a los mecanismos de mercado, como la compra-venta de \u201ccr\u00e9ditos de carbono\u201d, que al decir de los cr\u00edticos de esa medida, equivale simplemente a darle una licencia a los contaminadores del sector empresarial para que sigan contaminando.<\/p>\n<p>En el Sur, las elites no est\u00e1n muy dispuestas a abandonar el modelo de gran crecimiento y gran consumo heredado del Norte, y est\u00e1n convencidas en funci\u00f3n de sus propios intereses, de que primero debe ajustarse el Norte, quien debe hacerse cargo del peso mayor del ajuste, antes que el Sur d\u00e9 ning\u00fan paso importante tendiente a limitar sus emisiones de gases de efecto invernadero.<\/p>\n<p><em><strong>Los contornos del desaf\u00edo<\/strong><\/em><br \/>\nEn las discusiones sobre cambio clim\u00e1tico, todas las partes reconocen el principio de la \u201cresponsabilidad com\u00fan pero diferenciada\u201d, que implica que el Norte global debe ser el que cargue el mayor peso del ajuste que se necesita para enfrentar la crisis clim\u00e1tica, ya que es su trayectoria econ\u00f3mica la responsable de que esta crisis exista. Tambi\u00e9n se reconoce que la respuesta global no deber\u00eda comprometer el derecho al desarrollo del Sur global.<\/p>\n<p>Pero el problema surge cuando analizamos el desaf\u00edo con mayor detalle. Al decir de Mart\u00edn Khor de la Red del Tercer Mundo, la reducci\u00f3n global del 80% de las emisiones de gases de efecto invernadero para el 2050 con referencia a las de 1990, que muchos reconocen hoy como necesaria, tendr\u00e1 que traducirse en reducciones del 150 al 200% en el Norte global, si se quiere aplicar los dos principios \u2013 la \u201cresponsabilidad com\u00fan pero diferenciada\u201d y el reconocimiento del derecho al desarrollo de los pa\u00edses del Sur. \u00bfPero est\u00e1n acaso dispuestos los gobiernos y los pueblos del Norte a asumir ese compromiso?<br \/>\nPsicol\u00f3gica y pol\u00edticamente, es dudoso que el Norte est\u00e9 en condiciones para hacerse cargo del problema. El supuesto predominante es que las sociedades ricas pueden asumir compromisos de reducci\u00f3n de sus emisiones y seguir no obstante creciendo y gozando de los altos niveles de vida que disfrutan, si pasan a usar fuentes de energ\u00eda a partir de combustibles no f\u00f3siles. M\u00e1s a\u00fan, la aplicaci\u00f3n de las reducciones obligatorias acordadas por los gobiernos, dentro de los pa\u00edses, debe hacerse de conformidad con las reglas del mercado, es decir, basarse en el comercio de permisos de emisi\u00f3n. Lo que entre l\u00edneas significa: las soluciones tecnol\u00f3gicas y el mercado de carbono har\u00e1n que la transici\u00f3n resulte relativamente indolora, y &#8211;\u00bfpor qu\u00e9 no?&#8211;, adem\u00e1s, rentable.<\/p>\n<p>Sin embargo, existe creciente conciencia de que muchas de estas tecnolog\u00edas est\u00e1n todav\u00eda a d\u00e9cadas de ofrecer un uso viable y que, en el corto y mediano plazo, confiar en el pasaje a la dependencia de combustibles alternativos no f\u00f3siles no permitir\u00e1 sostener las actuales tasas de crecimiento econ\u00f3mico. Tambi\u00e9n resulta cada vez m\u00e1s evidente que la contra cara de destinar m\u00e1s tierras de cultivo a la producci\u00f3n de biocombustibles es que habr\u00eda menos tierras para cultivar alimentos y un consiguiente aumento de la inseguridad alimentaria a nivel mundial.<\/p>\n<p>Es cada vez m\u00e1s evidente que el paradigma dominante del crecimiento econ\u00f3mico es uno de los obst\u00e1culos m\u00e1s importantes en el camino de cualquier iniciativa mundial seria para afrontar el cambio clim\u00e1tico. Pero este paradigma del crecimiento del consumo, desestabilizador y fundamentalista, es en s\u00ed mismo m\u00e1s efecto que causa.<\/p>\n<p>Resulta cada vez m\u00e1s claro que el problema central radica en un modo de producci\u00f3n cuya principal din\u00e1mica es la transformaci\u00f3n de la naturaleza viva en bienes de consumo muertos, mientras genera una enorme cantidad de desechos en el proceso. El motor del proceso es el consumo \u2013o mejor dicho el sobreconsumo- y la motivaci\u00f3n, el lucro o la acumulaci\u00f3n de capital: en breve, el Capitalismo.<br \/>\nHa sido la generalizaci\u00f3n de este modelo de producci\u00f3n en el Norte y su expansi\u00f3n desde el Norte hacia el Sur durante los \u00faltimos 300 a\u00f1os, la que a causado la quema acelerada de los combustibles f\u00f3siles como el carb\u00f3n mineral y el petr\u00f3leo, y la r\u00e1pida deforestaci\u00f3n \u2013dos de los procesos clave de origen antropog\u00e9nico que han dado origen al calentamiento global.<\/p>\n<p><em><strong>El dilema del Sur<\/strong><\/em><br \/>\nUna forma de ver el calentamiento global es entenderlo como una manifestaci\u00f3n clave de la \u00faltima etapa de un proceso hist\u00f3rico distorsionante: la privatizaci\u00f3n de los bienes comunes planetarios en manos del capital. La crisis clim\u00e1tica debe ser vista como la expropiaci\u00f3n del espacio ecol\u00f3gico de las sociedades menos desarrolladas o marginadas, a manos de las sociedades capitalistas avanzadas.<br \/>\nEsto nos lleva al dilema del Sur: antes que la desestabilizaci\u00f3n ecol\u00f3gica que produce el capitalismo se manifestar\u00e1 en toda su extensi\u00f3n, se esperaba que el Sur simplemente siguiera las \u201cetapas de crecimiento\u201d del Norte. Ahora es imposible que esto suceda sin desencadenar un Armaged\u00f3n ecol\u00f3gico. Hoy mismo, China est\u00e1 en camino de desplazar a Estados Unidos de su puesto como el mayor emisor de gases de efecto invernadero, y la elite de China, as\u00ed como la de la India y la de otros pa\u00edses en r\u00e1pido proceso de desarrollo, intenta reproducir el capitalismo de tipo estadounidense impulsado por el sobreconsumo.<\/p>\n<p>Para el Sur, por los tanto, una respuesta global efectiva al calentamiento global no s\u00f3lo implica que algunos pa\u00edses se incluyan en un r\u00e9gimen de reducciones obligatorias de las emisiones de gases de efecto invernadero \u2013aunque eso es crucial: en la ronda actual de negociaciones sobre el clima, por ejemplo, China, no puede seguir estando afuera de un r\u00e9gimen obligatorio argumentando que es un pa\u00eds en desarrollo.<\/p>\n<p>Asimismo, el desaf\u00edo para la mayor\u00eda del resto de los pa\u00edses en desarrollo no puede limitarse a que el Norte les transfiera tecnolog\u00eda para mitigar el calentamiento global y les proporcione los fondos de ayuda para adaptarse, como parecieron pensar muchos de ellos durante las negociaciones en Bali.<\/p>\n<p>Estos pasos son importantes, pero deber\u00edan ser vistos nada m\u00e1s que como el inicio de una reorientaci\u00f3n m\u00e1s amplia y global del paradigma para lograr el bienestar econ\u00f3mico. Si bien el ajuste debe ser mucho, mucho mayor, y m\u00e1s r\u00e1pido, en el Norte, el ajuste del Sur debe implicar esencialmente lo mismo: una ruptura con el modelo de alto crecimiento y alto consumo, y en pos de otro modelo para alcanzar el bienestar com\u00fan.<\/p>\n<p>En contraposici\u00f3n a la estrategia de las elites del Norte de tratar de desasociar el uso de energ\u00eda y el crecimiento, una estrategia clim\u00e1tica amplia y progresista tanto en el Norte como en el Sur debe apuntar a reducir el crecimiento y el uso de energ\u00eda, y a la vez elevar la calidad de vida de las grandes mayor\u00edas. Eso implicar\u00e1, entre otras cosas, colocar a la justicia econ\u00f3mica y la igualdad en el centro del nuevo paradigma.<\/p>\n<p>La transici\u00f3n tiene que apuntar a dejar atr\u00e1s no s\u00f3lo una econom\u00eda basada en los combustibles f\u00f3siles, sino tambi\u00e9n una econom\u00eda impulsada por el sobreconsumo. La meta final debe ser la adopci\u00f3n de un modelo de desarrollo de bajo consumo, de bajo crecimiento y con altos niveles de equidad que tenga por resultado una mejora del bienestar de la gente, mejor calidad de vida para todos y mayor control democr\u00e1tico sobre la producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es improbable que las elites del Norte y el Sur acepten una respuesta de tal envergadura. Probablemente lo m\u00e1s lejos que puedan llegar a proponer son soluciones tecnol\u00f3gicas y un sistema de mercado con topes y comercio. El crecimiento seguir\u00e1 siendo sacrosanto, al igual que el sistema del capitalismo mundial globalizado.<\/p>\n<p>Sin embargo, confrontada con el Apocalipsis, la humanidad no puede autodestruirse. El camino puede ser dif\u00edcil, pero podemos estar seguros de que las grandes mayor\u00edas no cometer\u00e1n un suicidio social y ecol\u00f3gico para permitirles a las minor\u00edas preservar sus privilegios. Independientemente de c\u00f3mo se consiga, el resultado final de la respuesta de la humanidad a la emergencia del clima y a la crisis ambiental m\u00e1s general ser\u00e1 una reorganizaci\u00f3n profunda de la producci\u00f3n, el consumo y la distribuci\u00f3n.<\/p>\n<p><em><strong>Una amenaza y una oportunidad<\/strong><\/em><br \/>\nEn este sentido, el cambio clim\u00e1tico es a la vez una amenaza y una oportunidad para las reformas sociales y econ\u00f3micas largamente pospuestas, que fueran saboteadas y descarriladas en \u00e9pocas pasadas por las elites deseosas de preservar o aumentar sus privilegios. Hoy la diferencia es que la propia existencia de la humanidad y el planeta dependen de la institucionalizaci\u00f3n de sistemas econ\u00f3micos que se basen no en la extracci\u00f3n de la renta feudal, ni en la acumulaci\u00f3n del capital, ni en la explotaci\u00f3n de clase, sino en la justicia y la igualdad.<\/p>\n<p>En la situaci\u00f3n actual, a menudo nos interrogamos si la humanidad ser\u00e1 capaz de ponerse de acuerdo para formular una respuesta efectiva frente al cambio clim\u00e1tico. A pesar que no hay ninguna certidumbre en un mundo lleno de contingencias, yo tengo esperanza de que si lo har\u00e1. En el sistema social y econ\u00f3mico que se construir\u00e1 colectivamente, anticipo que habr\u00e1 lugar para el mercado. Pero, la pregunta m\u00e1s interesante es \u00bfhabr\u00e1 lugar para el capitalismo? \u00bfPodr\u00e1 el capitalismo como sistema de producci\u00f3n, consumo y distribuci\u00f3n sobrevivir al desaf\u00edo de dar una repuesta efectiva a la crisis clim\u00e1tica?<\/p>\n<p><em>Walden Bello es analista de <a href=\"http:\/\/focusweb.org\">Focus on the Global South<\/a> y profesor en la Universidad de Filipinas.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy existe consenso en la comunidad cient\u00edfica en torno a que un aumento de la temperatura media mundial en el siglo XXI mayor a 2,4 grados Celsius, provocar\u00e1 cambios de gran envergadura en el clima del planeta que ser\u00e1n irreversibles y catastr\u00f3ficos. 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